‘El corazón de las tinieblas’ de Joseph Conrad

Género: Novela corta

Inglés / Reino Unido

Título original: «Heart of Darkness»

Año: 1899

«Intenté romper el hechizo, el denso y mudo hechizo de la selva, que parecía atraerle hacia su seno despiadado despertando en él olvidados y brutales instintos, recuerdos de pasiones monstruosas y satisfechas. Estaba convencido de que sólo eso lo había llevado a dirigirse al borde de la selva, a la maleza, hacia el resplandor de las fogatas, el sonido de los tambores, el zumbido de conjuros sobrenaturales. Sólo eso había seducido a su alma forajida hasta más allá de los límites de las aspiraciones lícitas».

Me acerqué a este relato atraído por «Apocalypse Now». Coppola se basó libremente en esta historia para reconstruirla en otra selva, otro tiempo, otro caos. Durante años me pregunté qué quería decir Coppola sobre Vietnam, ahora creo haber encontrado la respuesta: Vietnam era sólo un sórdido escenario para narrar la historia de un hombre perdido en el abismo de su alma, y la hazaña de otro hombre que sale de su infierno particular para adentrarse en otro aún más tenebroso. Sí, eso es lo que ahora creo: Vietnam no era el tema, era sólo el escenario.

El viejo Capitán Marlow narra esta historia marinera a su tripulación en la cubierta del barco y, deteniéndose sólo un par de momentos para dar unas calada a la pipa, cuenta el viaje de su juventud, en el que, al servicio de una compañía belga que explota el marfil en el Congo, llega a estar más cerca del infierno que jamás en su vida. La misión es encontrar a Kurtz, un hombre de la compañía con ideas propias que, internado en lo más hondo de la selva, se aleja de la moral europea al mismo tiempo que crea una realidad propia y exótica rodeado de marfil y caníbales. Para llegar hasta ahí tiene que reparar un viejo vapor y pilotarlo junto a una extraña dotación indígena por un río desconocido que se enrosca entre la selva como una serpiente.

Si me permites el paralelismo, la lectura de este relato es muy parecida al viaje que en él se plantea. Escrito en una prosa densa y rica, avanzas por la espesura de las páginas seducido por la atracción demoníaca de un texto en el que Conrad, demuestra ser un maestro en el uso de las sombras. Me he quitado literalmente el cráneo en cada línea de este libro, que, basado en la experiencia personal de su autor, alcanza una de las mayores cumbres de la literatura contando la historia de unos hombres que se atrevieron seguir sus propias ideas y su propio instinto y llevar su humanidad hasta el mismo borde del abismo.

T.S. Elliot se inspiró en esta historia para su poema «The Hollow Men».

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