El Circo de las Mariposas: entrevista con Marcos Andrés

4.5/5 - (31 votos)

«Siempre he tenido en mis letras el instinto de despertar conciencias»

El Circo de las Mariposas es el nombre del proyecto en solitario de Marcos Andrés, anteriormente conocido por Vinodelfin. Y todo lo que rodea a «Frida», su último disco, es de alguna manera especial: en primer lugar, el nombre del proyecto -tomado de un cortometraje- y el título del disco -el nombre de la perra del autor- son ejemplos de superación y de ganas de vivir. Además, parte de la temática del disco está inspirada en la huelga de hambre que portagonizó el autor tras un despido injusto de Telefónica. Hablamos con Marcos sobre todas estas cosas en la siguiente entrevista.

– Háblanos de «Frida» y de cómo se gestó: ya sabes, el tema del despido, la huelga de hambre…

– Bueno, en parte este disco ya estaba escrito antes de que terminara Vinodelfin, de hecho muchas de ellas habrían ido a un tercer disco de Vinodelfin. La experiencia de mi despido en Telefonica por bajas médicas se refleja en la canción de «Quietos», el resto de canciones estaban escritas de antes. Hay canciones reivindicativas a un nivel social, pero ese tipo de temáticas me han ido acompañando a lo largo de toda mi vida. Creo que la libertad que todos buscamos, es una libertad de barro si no hacemos algo que mejore para las personas el mundo en el que vivimos. La experiencia de la huelga de hambre que hicimos tras mi despido, y toda la lucha que mantuvimos durante tres años, se reflejará con más claridad en el tercer disco, pero en esencia no será más que el reflejo de lo que estamos sintiendo mucha gente; hay que arrebatar el poder a los que lo ostentan, especialmente a aquellos que no dan la cara pero son los que realmente mandan.

– Por cierto, ¿cómo está la situación ahora mismo?

– Bueno, digamos que acabamos de despedir la lucha. Llegamos a mover muchas conciencias, denunciamos la vergüenza de un país que permite a las empresas despedir por bajas médicas justificadas, nos colamos en el Palacio de Congresos de Madrid, y le pusimos a toda la «izquierda» enfrente a los directivos de Telefónica, (lo pongo entre comillas porque también estaba el PSOE que fue quien firmó los primeros artículos de absentismo), pero sobretodo despertamos la solidaridad que es fundamental para que la gente humilde detenga el avance de los poderosos. Pero no lo conseguimos, y mi vida tenía que reencaminarse. Así que aquí estoy de vuelta.

– Algo así seguro que deja una marca imborrable en la vida de uno, ¿fue la música y la composición en este caso algo así como una terapia para ti?

– Sí claro, aunque siempre que se dice que la música es una terapia hago un matiz. La música es más bien una herramienta para que las experiencias, sean duras o no, no lleguen a ser un problema. Cuando te expresas cada día, como quien hace pan, el dolor no llega a cristalizarse, lo sacas fuera… digamos que la música ayuda al fluir de la vida, al menos así la vivo yo. Sí, la musíca en este caso aun más, ha sido un apoyo, pero lo que me ha permitido estar de pie han sido mis convicciones y el apoyo de muchas personas.

– ¿Crees pues que la música es un valor terapeútico no solo para uno mismo sino para «curar» los males de esta sociedad tan injustamente distribuida?

– Sin duda. Lo que pasa es que aunque mucha gente escucha música, en realidad es una gran desconocida. La mayoría de las personas la entienden como un entretenimiento, una fuente de placer, pero su poder va muchísimo más allá. La música como cualquier arte que permita la expresión es instrumento de liberación y de autoconocimiento. Si las personas utilizaran la música en primera persona liberarían sus emociones, conectarían con los demás de una forma profunda, y eso, lentamente daría lugar a un mundo de personas menos dispuestas a someterse o a someter. La música te hace consciente de que la auténtica riqueza no pasa por acumular cosas materiales. Por eso los grandes poderes, y sus instrumentos políticos, están siempre pisando el cuello de la cultura. Saben que una sociedad donde se potencie el arte y la expresión de las personas no les permitiría dominar y someter a la mayoría con tanta facilidad.

– Por cierto, ¿qué ejemplo crees que podemos extraer tanto de tu perra Frida como del protagonista del cortometraje que inspira el nombre del proyecto, «The Butterfly Circus»?

– En realidad el mensaje es muy sencillo, sn vives la vida enteramente, sin miedo, dejando fluir lo que llevas dentro tus límites pasan a ser parte de tus virtudes. Frida fue atropellada y quedó paralítica de una mano pero al día siguiente ya estaba dispuesta a correr, incluso más que antes. Para mi Frida es una maestra que me ha enseñado muchas cosas, y el corto ahonda en esa idea. Se lo recomiendo a todo el mundo.

– Me gustaría hablar ahora de las letras. En ellas se vislumbran muchas referencias más o menos claras al momento que te tocó vivir, pero a la vez parece que quieren transmitir ánimo y esperanza ¿era tu intención de alguna manera despertar las conciencias, decir a la gente que hay que luchar por lo que se cree o lo que es justo?

– Ya te comenté que tenía las canciones antes de la experiencia. Pero lo que sí fue curioso es que algunas de esas canciones de alguna manera se adelantaron a todo lo que iba a pasar, incluso al 15M, que por cierto yo lo viví con mucha alegría e intensidad. Siempre he tenido en mis letras el instinto de despertar conciencias, la mía la primera. Desde muy niño me he revelado ante el poder impuesto, sea del ámbito que sea. Siempre he tenido claro que nos conducen, que nos teledirigen, y creerse libre bajo esa condición no es libertad, es fantasía. Si me das a elegir entre Sion o Matrix, siempre Sion.

– Una vez que ya tenías las canciones compuestas, ¿cómo materializaste todo lo que tenías en mente a la hora de llevarlo al estudio? ¿fue sencillo?

– El proceso de este disco ha sido muy lento. las canciones las tenía prácticamente arregladas en mi ordenador antes de salir a grabar al estudio. pero luego ocurrió lo del despido, tampoco tenía mucho dinero para disponer en ese momento, y la grabación en Hstudios duró casi un año. Un tiempo excesivo para grabar. Pero ha sido una experiencia bonita al fin. Marcel Botella y Pedro Javier Hermosilla han sido un regalo de la vida para que este disco suene como suena.

– ¿Y qué tal está siendo la acogida de crítica y de público? ¿Estás presentando el disco en directo?

– Bueno, la promo también se ha hecho esperar. Pensé en dejar el disco apartado hasta que dejará la lucha con la Telefónica. Ahora reemprendemos la marcha. En octubre probablemente haremos una presentación. La respuesta, bueno, ahora lo veremos. Tengo fe.

– Como estamos acabando, ¿te gustaría añadir algo para nuestros lectores?

– Bueno me gustaría decirles que este disco está hecho para ellos, que nace de la necesidad de compartir esas cosas que llenan nuestra vida, y que espero que les haga bien al escucharlo.

Comentarios

Comentarios