Informe: el ocaso del rock de estadio

Las giras protagonizadas por grandes nombres de aquello que se ha dado en llamar «rock de estadio» (o «arena rock» en su versión anglosajona) no atraviesan un buen momento. Porque últimamente parece que, para que les salgan rentables, las bandas de Rock más importantes tienen que añadir al suyo un nombre con una repercusión popular similar.

Las fórmulas para estas asociaciones son variadas: desde usar la coletilla de «Very special guest», dejando bien claro quién es el cabeza de cartel, pero también mostrando un gran respeto por el invitado; al teórico co-encabezamiento, donde se puede optar por una alternancia en el orden de actuación o simplemente mantener siempre el mismo.

KISS y Def Leppard, Mötley Crüe y Alice Cooper o Nine Inch Nails junto con Soundgarden son solo tres de los tours que este verano atravesarán los Estados Unidos siguiendo los modelos que hemos mencionado. Son también ejemplos de bandas que parece que hayan reducido casi exclusivamente a festivales sus apariciones en Europa. Por sí solos parece claro que estos artistas podrían sacar adelante sus propias giras, al menos sobre el papel; sin embargo no debe de ser algo tan evidente para los promotores, que en los últimos años no se han arriesgado en demasía con estas cosas: nombres como Black Sabbath o de nuevo Soundgarden han programado en sus últimos tours unas pocas fechas seleccionadas dentro del viejo continente.

Al margen de The Rolling Stones, Springsteen y un puñado de bandas más, ver giras multitudinarias en grandes estadios es pues cada vez más complicado. ¿Significa esto el fin de una época? Es difícil asegurarlo, pero el cambio de tendencia al menos sí parece obvio.

También es cierto que para muchos aficionados, este tipo de conciertos son una lacra que debería desaparecer y que tiene muy poco que ver con el rock. Pero cabe preguntarse si no cumplen con una labor muy importante: la de crear cantera. Desde luego viendo la edad media de la mayoría de conciertos más «underground» habría que plantearse si no son más necesarios que nunca.

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