‘Young Americans. La cultura del rock (1951-1965)’ de Justo Serna y Alejandro Lillo

No suele ser muy habitual entre nuestra historiografía -sí es más común en el mundo anglosajón, por ejemplo- la atención a fenónemos tan recientes y, digamos, periféricos para el devenir histórico como la cultura pop. Y realmente es algo que no se entiende, dado que lo que se ha dado en llamar «Historia de las costumbres» o «Historia de la vida cotidiana» donde podrían tener cabida este tipo de estudios, es algo que se viene practicando desde hace ya bastantes años para otros períodos históricos.

Resulta paradójico que mientras sí se presta atención académica a la música de momentos anteriores o existen incluso cátedras de Historia del Cine, el Rock no haya recibido todavía la más mínima atención por parte de los historiadores. Pero como siempre, en el ámbito europeo no anglosajón y especialmente en el español, cierto tipo de enfoques parecen ser desechados directamente gracias a una concepción de la Historia que, personalmente, considero bastante desfasada ya, y en eso deberíamos aprender por ejemplo de los Estados Unidos que por necesidad -su Historia como sabemos es bien reducida- han sabido darle importancia a los aspectos cotidianos, pero sobre todo despertar el interés popular por su propio pasado recurriendo a aspectos que aquí nos parecen cuanto menos exóticos (y no hay más que ver muchos de los programas de nuestra TDT provenientes del History Channel norteamericano).

Por ello es muy de agradecer que los autores, Justo Serna y Alejandro Lillo, se hayan atrevido con un ensayo dedicado al Rock y a la cultura de masas. «Young Americans. La cultura del rock (1951-1965)» no es una densa obra que se asemeje a un manual académico, sino una aproximación libre al período descrito y al desarrollo de una cultura de masas en las que el Rock tal vez fuera el elemento más visible, pero que desde luego no fue el único combustible para un cambio social y de las mentalidades que todavía hoy perduran. El hecho de que sean dos historiadores los encargados del relato, y sin menospreciar a los periodistas musicales que les han precedido con obras parciales o de corte enciclopédico, hace además que este libro adquiera todavía mayor valor, ya que demuestra que el mundo académico puede -y debe- acercarse decididamente a la cultura popular del siglo pasado.

Estamos no obstante ante una obra fácil de leer y en cierto modo breve, aunque tal vez exija del lector medio de obras dedicadas al Rock de todas sus capacidades comprensivas.

¿Es pues una obra accesible? Hasta cierto punto sí, pero desde luego es bastante más exigente que cualquier biografía a las que estamos acostumbrados. ¿Es recomendable? Desde luego, y esperemos que sea solo el comienzo de una nueva tendencia historiográfica también en nuestro país.

‘Young Americans. La cultura del rock (1951-1965)’ de Justo Serna y Alejandro Lillo está editado en formato digital por Punto de Vista Editores (comprar aquí).

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