Goodbye June -Zaragoza (La Ley Seca 12-11-13)

No nos podemos quejar últimamente de la cantidad de giras internacionales que nos están llegando. De acuerdo que no estamos hablando en la mayoría de las ocasiones de nombres de primera fila (sin ser peyorativos, me refiero a bandas conocidas), pero está claro que sin este tipo de grupos semi desconocidos no se puede cultivar una escena saludable. Porque sin cantera no hay futuro, así de simple.

Goodbye June son uno de esos nombres que desde Nashville donde tienen su base y gracias a la encomiable labor que la promotora Teenage Head Music está haciendo en los últimos años, ha conseguido visitar el viejo continente con tan solo un disco en el mercado, el irregular «Nor the Wild Music Flow». Y a pesar de tener los elementos en contra (el desconocimiento, la fecha entre semana y la pereza vital que trae consigo el otoño, además de la cantidad de conciertos programados durante todos y cada uno de los días de esta semana en la ciudad), La Ley Seca los recibió con una entrada nada desdeñable. Es pues un motivo de alegría ver que sí hay cierto apoyo por una programación de calidad.

Pero centrémonos en el concierto en sí. Sobre las 22:15 la banda tomaba el escenario para ofrecer un enérgico concierto de una hora y media en total incluyendo los bises. Bises para los que no llegaron ni a apearse del escenario ante la insistencia de las primeras filas. Y entre medio les dio tiempo para estrenar algunos temas nuevos, entre ellos el que interpretaron justo antes de los bises con cierto aire motorhead-iano por la rapidez, o la más que aceptable versión de «Helter Skelter» casi a las primeras de cambio.

Escorados más hacia lo que algunos llaman «modern rock» que a los sonidos más clásicos, es de justicia reconocer que el quinteto suena mucho mejor en directo que en disco. Sin llegar a convencerme del todo (prefiero los temas en los que muestran esa especie de mezcla imposible entre Soundgarden y el southern rock que cuando se abandonan a esos medios tiempos de sonido más bien contemporáneo), se nota que la banda le pone ganas y entrega. El derroche de energía que tal vez no supieron capturar en su debut discográfico sí que saben ofrecerlo sobre el escenario, eso es innegable, aunque durante algunos pasajes de su actuación se mostraran más bien lineales. Es también destacable la labor vocal, tanto del cantante como del resto de la banda haciéndole coros. La suma de todos los factores acaba resultando en un producto bastante disfrutable, aunque no sea la mejor banda que ha pisado el mismo escenario últimamente. No obstante, parecen atesorar un potencial tremendo que esperemos desarrollen en toda su extensión cuando encuentren su sonido propio.

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