Bonafide – Zaragoza (Arena Rock, Rock Metal Fest, 9-11-12)

Bonafide – Zaragoza (Arena Rock, Rock Metal Fest, 9-11-12)
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Parece que se hayan generalizado -para solaz de todos los amantes del Rock- la giras exhaustivas por nuestro país donde bandas de mayor o menor renombre recorren casi todas las esquinas de la península. Este es el caso de los suecos Bonafide, que tras dos semanas de periplo por España y Portugal llegaban el viernes a Zaragoza para casi cerrar este extenso tour en el que están presentando las canciones de «Ultimate Rebel», su último y estupendo lanzamiento editado el pasado agosto. Bonafide compartían cartel, en el marco del Rock Metal Fest IV, con los locales Wyrm Summon y procedentes de Pamplona Six Miles Wide. Conflictos de horarios con otros eventos nos obligaron a perdernos a los zaragozanos y a ver a los pamplonicas con su concierto ya comenzado. Aún así llegamos a tiempo de ver gran parte de la actuación de estos jóvenes. Practican un Hard Rock de inspiración angelina del montón, sin mucho que destacar de su directo, salvo dos chapuceras versiones de «Nightrain» (hay que tener muchos arrestos para atreverse con un tema de GN’R) y un «Born to Be Wild» que tras lo hecho en el pasado por gente como Zodiac Mindwarp por ejemplo, nadie debería atreverse a intentar de nuevo (las comparaciones son odiosas, ya se sabe).

A las 22:30 llegaba el momento esperado de la noche cuando subían Bonafide al escenario. Los chicos del inquieto Pontus Snibb ciertamente no lo tenían demasiado difícil para batir a sus «contricantes», y desde el principio ofrecieron un sólido ejercicio de Hard Rock, más fijado en AC/DC y en las bandas de lo que ahora llaman Classic Rock que en lo que se convirtió el género en los 80. De hecho Snibb comentó en un momento dado que, como banda de Classic Rock, ellos también aman el Blues, dejando las cosas claras a un público formado en buena parte por chavales que siguen los cánones estéticos del Sleazy ochentero. Poco a poco y durante hora y media, la banda va intercalando temas del citado «Ultimate Rebel» como «Rebel Machine» donde Snibb baja del escenario a tocar entre el público y donde hacen un guiño al «Nice Boys» de Rose Tattoo, junto con temas anteriores -los más celebrados por el público- como «Hard Livin’ Man», «No Doubt About It», un larguísimo «Night Time» (donde encajan riffs famosos como el de «Smoke on the Water», «Cat Scratch Fever», «Jailbreak», «Cocaine», «Sunshine of Your Love» o «Higway to Hell» donde el público puso la letra). Para cerrar el set eligieron como no podía ser de otra manera su éxito «Fill Your Head With Rock» incluido en aquel magnífico «Something’s Dripping», donde sin micro Snibb canta el estribillo seguido de todo el respetable. Tras esto, momento para los bises, donde hubo tiempo para sus potentes versiones de «I Don’t Need No Doctor» y «I Can’t Explain» que ya incluyeron en su EP «Fill Your Head With Rock (Old New Tried & True)». Personalmente me quedo con la primera, aunque la exhibición del batería (por cierto, hacía tiempo que no veía a una banda que no fuera metalera con doble bombo) en el tema de The Who nos hizo recordar al gran Keith Moon y puso un buen broche a una velada de verdadero Hard Rock como el de antes.

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