The Human League – Barcelona (The Brandery, 13-7-2012)

3.7/5 - (30 votos)

En su última edición el evento de moda The Brandery de nuevo ha apostado por un marco musical que nada tiene que envidiar a la multitud de festivales de pequeño formato. Las actuaciones de La Mala Rodríguez y de los pioneros del pop electrónico The Human League han sido el gran reclamo del evento.

Si hay que destacar algunos puntos de mejora, en este caso sería la mala acústica del recinto ferial Montjuïc por una parte y la floja asistencia por otra, quizá debido al tardío comienzo de las actividades promocionales.

Sean cuáles sean los motivos, The Human League se merecían más público. Si estaban molestos por la modesta congregación de fans, al menos no lo demostraron y regalaron una hora de hits ochenteros, obviando por completo sus últimos álbumes y centrando el repertorio en los discos de sus comienzos. No faltaron «The Lebanon», «Love Action», «Empire State Human» o «Fascination» con un Phil Oakey en plena forma y Joanne y Susan haciendo lo de siempre: cada una a su bola (nada de coreografías sincronizadas) y con justita presencia vocal. La decoración del escenario, el juego de luces y la indumentaria de Oakey (que lució un total de tres looks diferentes) fueron prueba del todavía buen gusto de la banda. Las que a lo mejor tendrían que plantearse algún cambio son las dos coristas que a sus 50 años quizá ya no tienen edad para minifaldas.

En lo musical, por desgracia, el pésimo sonido hizo que se perdieran muchos detalles. Los tres músicos de soporte (batería electrónica, teclado y guitarra) se encargaron de reproducciones fieles de los temas tal y como los conocemos en vinilo (sí, ¡vinilo!). El éxtasis colectivo llegó lógicamente con el archiconocido «Don’t You Want Me», coreadísimo por la parroquia, y los bises «Being Boiled» y «Electric Dreams». Por suerte, nos ahorraron la pastelosa «Human» (su canción más famosa en EEUU).

Con un repertorio acertado y una divertida puesta en escena, The Human League ofrecieron un espectáculo lleno de nostalgia. El público mayoritariamente cuarentón lo agradeció. De vez en cuando va bien un viaje a un pasado más despreocupado y menos preocupante que el presente.

Comentarios

Comentarios