Entrevista con Salva López, autor de ‘ROCKvolución empresarial’

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“Todo me parecen disfraces, tanto una corbata como una camiseta de Iron Maiden”

Hace unas semanas en nuestra sección de libros reseñábamos “ROCKvolución empresarial”, obra de Salva López. Músico, economista, profesor, conferenciante, locutor de radio… Salva es todo un hombre del Renacimiento que ha sabido conjugar en su vida profesional sus conocimientos teóricos con las enseñanzas extraídas de practicar su pasión, la música. Con la lectura de la obra, poco a poco uno va descubriendo que tal vez no sean mundos tan separados el uno del otro; incluso muchos músicos han innovado inconscientemente en conceptos que ahora el mundo de los negocios comienza a descubrir. Hablamos con Salva sobre el libro y la música, y lo que sigue es el resultado.

– En primer lugar creo que la pregunta es obvia: ¿cómo surgió la idea de un libro así?

– Es una cuestión de hibridación. Yo soy profesor de marketing en ESADE Business School, y también emprendedor y asesor de empresas. Soy economista y he pasado toda mi carrera trabajando para empresas, sobre todo multinacionales, pero también soy músico aficionado desde hace más de 20 años, he tocado en varias bandas y toco varios instrumentos: guitarra, bajo, batería, teclados… ahora estoy aprendiendo a tocar la trompeta, y además siempre he sido cantante. Empecé a dar charlas sobre lo que las empresas podían aprender de los músicos, puesto que yo estoy en los dos mundos y veo claramente la relación, y el libro fue la evolución natural de esas charlas.

– En cualquier caso supongo que no sería fácil convencer a la editorial…

– Al contrario. Tuve una entrevista con mi editor donde le conté la idea del libro. Por suerte él es un gran fan de la banda canadiense Rush, entendió la idea a la primera, se le iluminaron los ojos y allí mismo se comprometió a publicar el libro. Así de fácil. Lo importante son las ideas.

– El libro se lee muy fácilmente. Es muy ameno y tengo la impresión de que la redacción también tuvo que ser bastante fácil ¿estoy en lo cierto o fue un parto difícil?

– Estás en lo cierto. Al llevar un tiempo dando charlas sobre el tema, tenía todos los conceptos muy maduros en mi mente, disponía de muchísimos ejemplos (más de los que puedo citar en el libro) así que escribirlo fue una gozada, la verdad. Se escribió prácticamente sólo y en él puse todo mi entusiasmo, mis conocimientos de la historia de la música y mi experiencia como hombre de empresa y académico. Vamos, un buen cóctel.

– En la introducción de la obra dices que es más probable que el lector se haya sentido atraido hacia el libro por ser aficionado a la música que porque le guste el management. Sin embargo está dirigido más al mundo empresarial. Ahora que ya lleva un tiempo editado ¿qué feedback estás teniendo? ¿Tiene más público de un mundo que del otro?

– “ROCKvolución Empresarial” se ha publicado en una colección de literatura empresarial, y toda la distribución y comunicación va muy enfocada a gente de empresa. Además, hasta ahora la mayoría de medios que han publicado reseñas o me han entrevistado han sido del mundo empresarial. Hace muy poco tiempo que he conseguido llamar la atención de los medios musicales, con lo cual estoy encantado. Siempre digo que yo me dedico a inspirar a las empresas elogiando a los músicos, así que celebro que el mundo de la música esté empezando a ser consciente de que aquí hay alguien diciéndole al mundo que los músicos tienen grandes ideas y que podemos construir un mundo mejor aprendiendo de ellos. Me han llegado muchos feedbacks desde muchos ámbitos. Desde el mundo empresarial desde luego, muy positivo, mi libro les hace reflexionar. Todo el que lo lee se propone dejar de tener sólo clientes y empezar a conseguir fans para sus empresas. Se plantean por qué en sus empresas les cuesta tanto innovar y ser creativos, cuando es lo que más necesitan. También he recibido feedback del mundo docente, profesores que me dan las gracias y me aseguran que van a plantear sus clases de otra manera para estimular más la creatividad de sus alumnos. Y cada vez más tengo feedback de músicos que dan con el libro y me escriben alucinados con todo lo que han aprendido de ellos mismos y que nunca se habían parado a pensar. La mayoría de músicos no son conscientes del valor de sus propias habilidades (trabajo en equipo, escucha activa, creatividad, cocreación, liderazgo, adaptación al cambio, reinvención, etc…).

– Por otro lado, ¿crees que estamos en un país en el que la música y especialmente el Rock son tomados lo suficientemente en serio? ¿Se puede decir libremente en una entrevista de trabajo “seria” que uno toca en una banda de Rock o llevar el pelo largo o todavía somos bastante tradicionales en ese aspecto? ¿Cuál es tu experiencia en este sentido?

– En España se respeta muy poco a los músicos. En Gran Bretaña les hacen Sirs, aquí hasta hace poco se les aplicaba la ley de vagos y maleantes. Eso lo dice todo. Creo que hay que poner a los músicos en el lugar que les corresponde. Ellos tienen todas las habilidades que las organizaciones buscan desesperadamente, pero desgraciadamente todo el mundo tiene un velo delante de los ojos, y ese velo se llama “sexo, drogas y rock and roll”. ¿Cómo se percibiría a los músicos clásicos si alguien hubiera hecho popular la frase “sexo, drogas y música clásica”? Seguimos concediendo credibilidad y prestigio a los trajes con corbata. Sin embargo este mundo va de mal en peor más por los que visten así que por los que llevan el pelo largo y chupas de cuero. Al pan pan, y al vino, vino. En cualquier caso, siendo honesto, todo me parecen disfraces. Es lo mismo una corbata que una camiseta de Iron Maiden. Son símbolos con los que queremos parecer algo. Sólo somos nosotros mismos cuando estamos desnudos. Todo lo demás son apariencias.

– Seguro que muchos de nuestros lectores también son músicos y militan en bandas. Jugando un poco a la inversa ¿qué enseñanzas del mundo de los negocios crees que pueden aprender en estos momentos en los que la música atraviesa momentos difíciles?

– Precisamente creo que los músicos más felices son aquellos que han aprendido a ver la música como una oportunidad de crecimiento personal, de desarrollo, maduración y expresión creativa, y no como un negocio. Las discográficas hicieron creer que todos podíamos aspirar al gran sueño del star system, vender millones de discos y forrarnos. Eso fue así un tiempo, pero ese tiempo ya forma parte del pasado. Hay muy pocos músicos que puedan forrarse tocando. El resto sobrevive a duras penas, combinando la música con la enseñanza, o trabajando de otras cosas y dejando la música como afición. El verdadero negocio de los músicos (si es que hay alguno) no está en vender discos, sino en hacer conciertos. Los discos son el negocio de las discográficas (o lo que quede de ellas). Durante décadas los músicos han pensado que lo suyo eran los discos. Hoy en día muchos ya han abierto los ojos, están regalando su música en Internet, esperando ganar seguidores que vengan a sus conciertos. El disco es sólo una tarjeta de presentación para ellos. Creo que lo que les falta a la mayoría de músicos es la visión estratégica de marketing, hacer una propuesta de valor coherente y única, y diferenciarse adecuadamente. Hay miles de bandas que suenan todas igual, porque todas quieren parecerse a alguien, y suelen tener los mismos modelos. Para ser resultón hay que ser original y singular, es una combinación de factores. Tampoco hay que perder el norte y creer que por un atuendo en concreto se va a triunfar. Hay que hacer buena música, respetar al público, ser constante, honesto, auténtico y por supuesto, interesante.

– Sé que los ejemplos que expones no son los únicos y que eres consciente de ello pero ¿qué anécdota o historia te habría gustado contar pero que por razones de espacio te viste obligado a dejar fuera de la obra?

– Uf, tantas y tantas… La editorial me puso un límite de 192 páginas para evitar que escribiera una biblia. Realmente creo que hay tanto que contar que podría haber escrito una enciclopedia de varios tomos. “ROCKvolución Empresarial” no es un libro de anécdotas, sino de aprendizajes y buenas ideas, es un libro que enseña el pensamiento original y disruptivo de los músicos. Pero aún así tal vez la mejor anécdota que conozco sucedió en el festival de Knebworth. Elton John entró en el camerino de artistas y se encontró de frente a las nalgas de Sting, que estaba en tanga haciendo yoga. Dijo que ni en sus sueños más húmedos se hubiera imaginado un recibimiento tan caluroso… Cada vez que me imagino la escena me mondo de risa.

– Cambiando un poco de tercio y como esta es una web musical me gustaría preguntarte por tus gustos. Sospecho por los ejemplos que citas que eres un gran fan del Rock progresivo y sé porque lo cuentas que la actuación de Joe Satriani en el Festival de la Guitarra de Sevilla en 1992 te metió de lleno en esto de la música, pero ¿podrías contarnos cuáles son tus mayores influencias musicales?

– Son verdaderamente amplias y diversas. Desde grupos de gospel como los Blind Boys of Alabama, o formaciones a capella como los King’s Singers, hasta el troll folk de los Korpiklaani. Me va todo, últimamente estoy comprando muchos vinilos (sí, vinilos) de jazz. Charlie Mingus, Coltrane, Art Farmer, Kenny Dorham… Me encanta el rock duro, Zeppelin, Purple, Whitesnake… O los grandiosos Pink Floyd, o Genesis… También Police, Peter Gabriel… Ahora llevo varios CDs de John Mayer en el coche, junto con discos de bandas locales que entrevisto en mi programa de radio para COMRàdio en Barcelona. Hoy escuchaba a los Ebri Knight, que hacen “folk rock hoolligan”, y también a los maravillosos Verd i Blau, una banda de jazz-pop verdaderamente genial. Y por supuesto los grandes de la guitarra, Satriani, Vai, Nuno Bettencourt y sus grandes Extreme, y un larguísimo etc. Lo siento, si me preguntas por influencias es lo que hay… sólo he citado a un 1% de mis influencias…

– Profesor, músico, locutor de radio, “bloguero”, escritor… ¿de dónde se saca el tiempo para tanta actividad?

– Tengo tiempo para todo eso y para más cosas, también hago deporte, doy conferencias, leo, y cuido a mis hijos. El truco está en no dedicar 8 horas al día a lo mismo. Es un tema de energía mental, más que de tiempo. Me gusta todo lo que hago, y creo que fue Confucio el que dijo “elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida”. Y ese soy yo.

– Por cierto, háblanos de tu banda, Telémaco Dormía…

– Es un trío de rock. Yo canto y toco guitarras y piano. Estamos grabando nuestro primer album, con paciencia y cariño. Lo hacemos en mi homestudio, el mismo donde ensayamos todas las semanas. Para mí es un entorno donde practicar la creatividad, la cocreación y la evolución personal y musical. A veces retransmitimos nuestros ensayos en directo online, y la gente nos envía comentarios sobre la marcha. Creamos un videoblog donde podía verse la banda por dentro, se nos podía ver componiendo, desde la chispa creativa hasta la canción acabada, todo el proceso. Todo eso está colgado en nuestro blog http://deceroalescenario.wordpress.com. Ahora estamos concentrados grabando lo que hemos compuesto en el último año. Pronto empezaremos a colgar nuestros temas en Bandcamp. A ver qué tal reacciona el público.

– En Rock and Roll Army tenemos costumbre dejar la última palabra al entrevistado para que añada lo que quiera, así que esta es tu oportunidad.

– Quiero pedir ayuda a todos los lectores de esta estupenda web para que me ayuden a difundir el mensaje de “ROCKvolución Empresarial”: que los músicos tienen algunas de las mejores ideas y habilidades de nuestra civilización, y que si queremos crear un mundo mejor deberíamos inspirarnos en ellos. En el fondo yo sólo tengo un humilde objetivo: quiero cambiar el mundo y hacerlo con música.

– Muchas gracias Salva.

– A vosotros, un gran abrazo.

Podéis seguir a Salva López también en Twitter (@Viajerosonico) y en su blog http://rockvolucionempresarial.wordpress.com.

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