Medelia: entrevista

«Las letras son muy importantes en lo que hacemos y las cuidamos mucho»

Con «Non-Places», su primer larga duración, Medelia han consolidado lo que ya prometían con su primer EP «Light Breaks Where No Sun Shines», grabado a finales del año 2009. Aquellas canciones les sirvieron para abrir para Tim Robbins o sonar en promociones televisivas, pero el proyecto liderado por Pablo Medel y Elia Maqueda no se ha mostrado autocomplaciente y ha conseguido avanzar en un sonido que, partiendo de la universalidad de unos sonidos Pop-Folk campestres, cada vez va sonando más personal. Además se han preocupado también por ofrecer algo distinto con el lanzamiento semanal uno por uno de todos los temas del disco, con cada canción acompañada de un trabajo gráfico personalizado. Contactamos con Elia para que nos hablara de Medelia y su particular universo.

– Parece que habéis tenido bastante suerte con la difusión de vuestras canciones, ya que han sonado en algunos programas y en promociones televisivas. Dejando a un lado la calidad de vuestras composiciones ¿se trata de simple suerte como digo o de una buena oficina de promoción?

– A decir verdad, ha sido más bien cuestión de suerte. Hemos sido un poco desastre con la promoción, sobre todo al principio; cuando haces las cosas como nosotros, «de andar por casa» (es decir, no tienes discográfica y lo haces todo tú), te lleva un tiempo darte cuenta de todos los canales de información y de promoción necesarios para dar a conocer tu música. Pero lo importante es que parece que las canciones han sabido llegar a buen puerto por sí solas. Y eso ya es mucho.

– Por cierto, ¿este tipo de cosas ayudan o a la larga es más bien una losa el ser conocidos por «la canción que sonaba en…»?

– Ayudan. A nosotros no nos importa cómo o por qué llega la gente a las canciones. Lo importante es que lleguen. Supongo que hay casos en los que satura, sobre todo si te haces conocido por algo que no se corresponde con tu discurso, pero en nuestro caso ni fue algo multitudinario ni negativo, si no más bien al revés.

– Tocásteis con Tim Robbins en su concierto madrileño de hace un par de años y algunas reseñas que he leido dicen poco más o menos que le robásteis el concierto. ¿Os está tratando bien la prensa? ¿Cómo ha sido la acogida del disco hasta ahora?

– Si te soy sincera, la prensa no nos ha hecho demasiado caso hasta el momento, la verdad. Pero es cierto que las veces que se ha hablado de nosotros ha sido de forma positiva. Anima ver que las canciones gustan en directo, que conseguimos transmitir y que la gente disfruta y lo valora. Personalmente, cuando abrimos para Tim Robbins todavía me daba mucho respeto el escenario, pero han pasado bastantes conciertos desde entonces y creo que ahora hemos mejorado y somos más capaces de ser sinceros en directo.

– Hablemos pues de «Non-Places», vuestro primer larga duración que fuisteis dando a conocer a razón de una canción por semana acompañada de su propio diseño gráfico en lo que llamasteis «Los martes de Medelia». ¿Cómo se os ocurrió la idea?

– Hoy en día, cualquiera puede ver lo complicado que se está haciendo dedicar más de tres o cuatro minutos a algo. Cada vez más. Así que se nos ocurrió esta fórmula para intentar conseguir que cada semana alguien pudiera dedicarles tres o cuatro minutos a nuestras canciones… Unos minutos a la semana es pedir menos que los 45 que dura el disco entero. Creo que así hemos conseguido darle más sentido al disco, generar una historia y una incertidumbre sobre qué vendría la semana siguiente.

– Habéis comentado que el disco consta de dos caras diferenciadas, con dos sentimientos muy diferentes: una más instrumentada y urbana y la otra más reposada y acústica. ¿Podemos hablar de un álbum doblemente conceptual entonces?

– Sí, totalmente. Hablar de algo «conceptual» puede sonar pretencioso, pero si uno se sienta a escuchar el disco, notará perfectamente el tono diferenciado de esas dos caras, la etapa del viaje en la que se encuentra en cada momento. A mí personalmente me gusta más la cara B, que por tradición es la «rara». En el caso de «Non-places», se corresponde con las canciones más acústicas, las más tranquilas y a la vez las más intensas.

– El concepto de dos caras además nos hace añorar el disco de vinilo, formato por el que personalmente siento verdadera pasión. Además el que cuidéis el aspecto visual como decíamos antes me indica que os preocupáis no solamente por el contenido sino también por el continente. En la era del mp3 y las descargas digitales, en la que incluso el CD parece un formato destinado a desaparecer, ¿vuestra intención era reivindicar de alguna manera las posibilidades del vinilo o era simplemente lo que las canciones demandaban?

– Dura exactamente 44 minutos y pico -contando con las pausas entre canción y canción-, y está concebido en dos caras. Así que sí, la verdad es que es la idea. En casa solo escuchamos vinilos (y digital, pero el CD lo hemos desterrado). A mí es que me gusta tener que levantarme a darle la vuelta. Creo que hay que recuperar aquello de escuchar los discos enteros.

– Por cierto, ¿habéis pensado en editar el disco en vinilo? Como parece concebido para ello…

– Era la idea, nos gustaría mucho y esperamos poder hacerlo, pero todo depende de presupuestos y números, así que no podemos decir nada en firme, pero cruzamos los dedos.

– Personalmente noto cierta evolución entre «Non-Places» y vuestro primer EP, «Light Breaks Where No Sun Shines» ¿Cuál crees que es la principal diferencia entre este material y ese primer EP?

– Yo creo que hemos ido encontrando nuestro sonido, aunque toquemos muchos palos distintos. Las canciones del EP siguen siendo muy importantes, y las seguimos tocando en directo, pero quizá en su momento el EP era menos coherente porque eran sencillamente los temas que teníamos entonces. Este disco está más pensado y es bueno que se note una evolución, porque claro que la hay.

– Vuestra música parece tener mucha relación con la literatura y la poesía. De hecho vuestro primer EP toma su título de un poema de Dylan Thomas. Es evidente que cuidáis mucho ese aspecto también, pero ¿qué contáis en vuestras canciones?

– Algunas cuentan historias, pero generalmente se componen de imágenes alrededor de un tema en concreto: el circo, una partida de cartas, el invierno o la ansiedad. Las letras son muy importantes en lo que hacemos y las cuidamos mucho, así como todo lo que escribimos en relación con el proyecto.

– ¿Y cómo trabajáis los temas? ¿Primero los componéis entre tú y Pablo y luego se los presentáis a la banda?

– Casi siempre es Pablo el que compone la música a la guitarra o el piano y me la enseña a mí con una letra definitiva (algunas veces ha sido así, le salen del tirón) o provisional, y yo voy fijando las dos melodías de voz. Cuando la letra es provisional, la terminamos de escribir entre los dos. Alguna vez tengo yo una letra y Pablo le pone la música, pero en general casi toda la carga compositiva la tiene él. Luego lo llevamos al local, se lo presentamos a la banda y entre todos montamos lo que será el tema definitivo.

– Sé que todavía estáis presentando «Non-Places» pero ¿qué podemos esperar de Medelia en el futuro?

– Queremos seguir componiendo y grabar cosas nuevas. Es posible que en lo próximo haya algo en castellano, ya veremos por dónde van los tiros.

– Estamos acabando ¿te gustaría añadir alguna cosa más para nuestros lectores?

– Gracias por escucharnos.

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