L.A. Guns + Dirty Passion – Zaragoza (Royal Club 28-3-12)

El pasado miércoles Tracii Guns actuaba por segunda vez en menos de dos años en Zaragoza, en la víspera de la huelga general y en la que supuestamente es su despedida de L.A. Guns. Probablemente lo de ser un miércoles y justo el día antes de la huelga tenga que ver en la pobre entrada que registraba el Royal Club, aunque no puede decirse que los que estuvimos nos aburriéramos. Bueno, tal vez sí. Los teloneros, los suecos Dirty Passion, desde luego no son la mejor de las elecciones. Su Hard Rock del montón no consiguió desterrar mis bostezos, con canciones sin gacho, pobre sonido y una actitud penosa. Puede que Nicke Borg pinche alguno de sus singles en su programa de radio tal y como anunció el vocalista de la banda, pero desde luego no merecen mucha más atención, al menos por lo demostrado en el escenario zaragozano. Aunque les concederemos el beneficio de la duda porque quizás todo sea fruto de una mala noche.

Todo esto queda olvidado cuando vemos a Tracii Guns subirse al escenario. Acompañado de la enésima formación de «sus» L.A. Guns, da la impresión de que el guitarrista ha procurado rodearse de músicos efectivos pero que no le hagan la más mínima sombra. Salvo el bajista, miembro también de los St. Marks Social de Jesse Malin, Tracii está respaldado por dos ilustres desconocidos. Este es su show y él es la estrella (únicamente sobre el escenario, fuera de él es todo un caballero). Y vive dios que cada segundo de atención que se posa sobre él es merecido, porque sigue calcando cada solo con una facilidad pasmosa (y recordemos que los clásicos de L.A. Guns están pensados para dos guitarras) y llevando todo el peso del espectáculo ahora que Jizzy Pearl no está en la banda. El batería cumplió sin problemas, y el vocalista… bueno, se las vio y se las deseó para llegar a las notas más agudas, aunque daba la impresión de que era más un problema de fatiga de sus cuerdas vocales debido a los esfuerzos de una gira.

El concierto contó con algunos momentos puro Spinal Tap, como que L.A. Guns actuaran con el telón con el logotipo de Dirty Passion o que hacia la mitad del set nos anunciaran que iban a parar durante cinco minutos porque la policía se había personado en el lugar para hacer una medición de ruidos, todo ello gracias a la denuncia de un vecino; en lugar de parar del todo, como si con ellos no fuera la cosa y ante las quejas del respetable, Tracii y su cantante aprovecharon para interpretar «Crystal Eyes» en solitario. Y no fue la única sorpresa del set list, porque aparte de versiones como el «That’s Alright Mama» del comienzo, el «Babe I’m Gonna Leave You» zeppeliniano o el homenaje a Hendrix a través de «Hey Joe», la banda también interpretó algín que otro tema que yo personalmente no esperaba escuchar, como «Magdelaine» por ejemplo. La única pega la corta duración de un show en el que no hubo bises (¿tal vez por culpa del vecino?). Y en un par de meses Phil Lewis y Steve Riley pasean por nuestro país la otra versión del grupo. Pues lo van a tener difícil.

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