PLV Havoc: entrevista

«Sónicamente quiero ser libre»

Tras el nombre de PLV Havoc se esconde Pedro Gracia Pérez de Viñaspre. Su segundo álbum, «Penny Lancaster», editado a finales del pasado año, viene a confirmar que la buena acogida de su debut no fue un simple golpe de suerte o un espejismo. Nos pusimos en contacto con él (ellos) para que nos contase qué hay de nuevo en el universo de este donostiarra de adopción.

– Para empezar podrías explicar un poco para nuestros lectores de dónde y cómo surge PLV Havoc…

– Claro que sí. PLV Havoc soy yo desde que que decidí serlo con mis primeras grabaciones hace unos cuatro o cinco años. No se trata de ningún personaje… o quizás sí, pero ya no sé distinguirlo muy bien, supongo que todos actuamos de diferente forma en situaciones diferentes, pero eso no nos convierte en un personaje. Y bueno, digamos que soy donostiarra de adopción pese a haber nacido en Pamplona y haber rodado aquí y allá.

– «Penny Lancaster» es tu nuevo disco, ¿qué tal fue la grabación?

– ¡Un bello infierno! …a mí me gusta hacer canciones y cantarlas (¡y no siempre!), lo de grabarlas es algo traumático. Todo son dudas. Pero teniendo a Rubén Caballero a mi lado todo es mas fácil. Él es el encargado de la producción y arreglos aparte de tocar eléctricas, como suelo decir… este disco también es suyo. Llevamos las canciones casi sin demos, con arreglos muy vagos y algunas buenas ideas, pero nuestra intención era que la magia surgiera en el estudio. Y así pasó, las canciones fueron tomando vida cual monstruos con personalidad propia, cosa que me gusta pues en este disco he intentado huir del estilo. Aspiro a hacer música de autor. Si a eso le unes a Haritz Harreguy a los mandos y al resto de músicos, Igor Telletxea y Txus Aramburu, pues todo es más fácil. Y el sonido de este disco es a mi entender algo interesantísimo, guste más o menos. Gracias a todos otra vez desde aquí.

– Con tu primer disco, «The shape of your heart», recibiste buenas críticas y se te calificó desde algunos medios como la nueva sensación de la escena folkie nacional, ¿añadió esto algún tipo de presión a la hora de componer y grabar?

– Bueno… eso son solo palabras, en realidad no significan nada, aunque halagan y se agradecen. La presión me la pongo siempre yo mismo, soy un horror, no necesito que nadie me presione en ese sentido. Yo lo que no quiero es defraudar a la gente que me apoya, a la gente que quiero y a mí mismo. Pero sí es cierto que las ganas, la ambición y el corazón que pusimos a veces me han jugado malas pasadas. Y en esa rueda giramos.

– ¿Cuál es la principal diferencia entre este y tu material anterior?

– Obviamente hay muchas diferencias, pero no de composición. Yo no hago canciones para ser tocadas con banda o sin banda, simplemente hago canciones. Mi primer disco era muy minimalista, un disco de neo-folk, alt-country o como quieran llamarlo, en el fondo eran un puñado de canciones grabadas prácticamente desde sus cimientos. En «Penny Lancaster» las canciones están vestidas, aliñadas con los ingredientes que he creído mas oportunos para cada canción como si cada una fuera un ente con personalidad propia, huyendo de estilos. Sónicamente quiero ser libre.

– Aquí trabajas por primera vez con una banda. ¿Qué ha aportado al sonido de PLV Havoc el trabajar con un grupo?

– En realidad más que una banda he trabajado con músicos y amigos, gente que admiro y en quien confío. Rubén Caballero como guitarrista es exquisito, elegante y exigente, un geniecillo insatisfecho que siempre lleva mis canciones un poco mas allá. Él entiende mi música, siempre lo ha hecho, y yo me siento muy cerca de sus frustraciones, lo cual hace que funcionemos bien juntos al enfrentarnos a una canción. El resto de músicos ha hecho un trabajo perfecto, y si no lo es más es por mi culpa.

– Te comparaban en tus inicios con Bob Dylan por aquello de la guitarra acústica y la armónica. ¿El tuyo ha sido un cambio tan traumático como el de Dylan cuando comenzó a actuar con The Band?

– Traumático está siendo el quitarme la coletilla de Dylaniano. Me gusta Dylan, me gusta mucho, pero no veo más similitudes de las que pueda tener con Gene Clark o Neil Young. Pero claro, es el formato con el que giré con «The shape of your heart» y Dylan debe ser la única referencia. En el fondo mis influencias son mucho menos glamourosas de lo que la gente pueda esperar. Bebo de fuentes clásicas pero soy un esclavo de mi generación, y a mucha honra.

Y volviendo a tu pregunta. No creo que el cambio eléctrico fuese traumático para Dylan, en absoluto, solo lo fue para sus fans, y no para todos. En mi caso si que hay una cierta sensación de pérdida de control que me acompleja un poco. Cuando estoy solo con mis canciones, las redescubro, las paladeo, las interpreto de forma distinta según mi estado de ánimo, y eso es algo que no puedo hacer con una banda. Tampoco me preocupa, pero sí me gustaría sentir y transmitir algunas de las cosas que logro en solitario con la banda. Por otro lado… ¡tocar con la banda es un viajazo!

– Creo que te acompañan Joseba Irazoki a la guitarra, Jaime Nieto de We Are Standard y Guanche de Lobo Eléctrico, nombres bastante conocidos en la escena vasca, pero también músicos de historiales muy diferentes. ¿Cómo llegaste a trabajar con ellos?

– Joseba Irazoki es un genio por sí mismo, uno de los músicos mas talentosos que te puedas encontrar en tu vida, como guitarrista de Atom Rhumba y en solitario o como sea. Nos conocíamos, y sin pensárselo dijo sí. Lo mismo ocurrió con Jaime y Guanche, dos músicos espectaculares. Hemos tocado poco en directo todavía, Sonorama y Donostikluba, pero yo ya les considero de la familia. No sé… juntos conseguimos algo potente y muy especial, aunque nos queda mucho que dar como banda.

– El título del disco, «Penny Lancaster», nos remite a la modelo mujer de Rod Stewart. ¿Es una casualidad?

– Sí, lo es. Ya he dicho esto muchas veces, se trata de un juego. Todos tenemos una Penny en nuestras vidas y esta es la mía. A la modelo y mujer de Rod Stewart solo le cojo prestado el nombre y su pelo rubio.

– El disco ha sido editado a través de Warner ¿qué tal es trabajar con una multinacional? ¿Se nota a nivel de promoción y distribución?

– Pues… voy a ser sincero, yo todavia no lo noto mucho y de veras que estoy esperando a que se note. En realidad trabajo con gente muy cercana que son los que de verdad se encargan de mi carrera. Y hasta aqui puedo leer.

– ¿Y qué tal están yendo las ventas?

– No lo sé, no pregunto. Me imagino que estas cosas van poco a poco, te hablaría de un montón de temas muy coñazo con respecto a esta pregunta. Solo digo una cosa, si te gusta un disco: cómpralo, bájatelo, pídeselo a un amigo, hazte con el vinilo, escuchalo en Spotify o lo que quieras, pero no hagamos demagogia.

– PLV Havoc, supongo que te habrán hecho esta pregunta miles de veces pero… ¿de dónde viene el nombre?

– Muchas veces, y tengo ganas de que todo el mundo lo sepa y no haga falta reponder, pero lo hago muy gustósamente. Buscaba una palabra, que sonara a apellido, encontré havoc, que significa ruína, estrago o eso que deja un tsunami a su paso. Me gustó su componente dramático y cómo sonaba. El resto son algunas iniciales de mi nombre, y como siempre digo creo que es un guiño inconsciente a PJ Harvey.

– Vives en Donosti, ¿cómo está la escena ahora por ahí? ¿Hay lugar en Euskadi para el tipo de música que haces tú?

– Bueno… supongo que los años del Donosti Sound pasaron, y tenemos buenos referentes hoy en día de aquellos tiempos con compositores como Giorgio Bassmatti. También grupos potentes de pop como Thee Brandy Hips y una escena local bastante heterogénea. Pero parece que todos hacemos la guerra por nuestro lado. Y bueno… siempre nos quedará Rafael Berrio.

– Bueno, para acabar, ¿quieres añadir algo para nuestros lectores?

– [Risas] ¿Así en general?. No, solo daros las gracias y recibid todos un saludo de mi parte y que espero veros a todos en el camino.

– Muchas gracias, espero poder verte en directo pronto.

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