Cosquín Rock (Córdoba, Argentina)

Cosquín Rock es un festival que se realiza todos los años en las sierras de Córdoba ubicadas en el corazón de la Argentina, es una reunión planeada para que se pueda llegar desde cualquier punto del país, es como hacer una fiesta en la casa que les quede más cerca a todos.

A lo largo de tres días en medio de montañas, asados y río, unas cien bandas principalmente argentinas, se dan cita en un predio equipado con dos escenarios de alta tecnología, uno principal que incluye una pasarela que se adentra en el público y uno temático. También hay un tercer escenario para bandas en ascenso y una carpa donde hay una fiesta permanente. También desde hace unos años hay carpas VIP, carpas donde regalan agua y preservativos, y un pequeño parque de diversiones.

Para esta edición la grilla prometía el regreso de Illya Kuriaky and The Valderramas, la vuelta de Patricio Santos Fontanet al mando de Casi Justicia Social, la presentación de Calle 13 y Antrhax y Malón en el escenario heavy metal. Y cumplió. Ampliamente.

La muerte de Luis Alberto Spinetta parecía oscurecer todo, pero el “Flaco” fue ante todo una persona llena de luz y de música y así, muy lejos de la tristeza y de la demagogia es como fue recordado y homenajeado durante los tres días por todos aquellos que pusieron un pie en los escenarios y en el suelo del Aeródromo de Santa María de Punilla, lugar de la cita de este año.

Día uno

El viernes desde temprano y con el sol bien arriba desde el escenario principal se dio largada con Armando Flores que marcaba con este show su regreso a los escenarios del festival serrano, y el Kuelgue.

Fueron seguidos por la banda de la provincia de Córdoba que más proyección tuvo en los últimos dos años, Eruca Sativa, que comenzó con un homenaje al Spinetta con un tema de autoría propia “Guitarras de carton”.

Jauría siguió para aportar una buena dosis de punk rock, no faltaron los más coreados como “Indios kilme”, y “Adios a Dios” y el cover de Gilda “No me Arrepiento”.

Massacre también aportó frescura a la tarde, el comienzo del show en homenaje a Spinetta fue con “Ana no duerme” y sumaron a la lista un pequeño recorrido por su último disco con “Te leo al revés”, todo mezclado con lo mejor del “El mamut” del que sonaron “La reina de Marte” y “La Octava Maravilla”.

También a varios kilómetros, las rutas de ingreso colapsadas, y las entradas al show también, la buena organización hizo que todos pudiesen llegar, desde los fans de Casi Justicia Social hasta Calle 13 la diversidad copaba Santa María de Punilla para darse cita con el rock, algunos tuvieron que escuchar desde afuera el arrollador comienzo de Illya Kuriaky and the Valderramas con “Chaco”, la presentación fue una de las más esperadas desde la reciente vuelta del grupo argentino que pasó por una separación de 10 años, y como era previsible tuvo una dosis alta de emotividad por parte del público y de la banda que se hizo cargo de un show con calidad extrema, “Jaguar House”, “Jugo” y “Expedición al Klama

Hama” fueron las elegidas para seguir haciendo bailar y saltar a los presentes, luego le llegó al momento a la novedad con “Funky Futurista” y para detonar con clásicos hicieron “Jennifer del Estero” y “Coolo”; Dante invitó a los presentes a saltar como nunca en “Virgen de Riña” en honor a su padre quien había tocado ese tema con ellos en varias presentaciones, y para honrarlo se despacharon con una versión de la inmortal “Post-Cruxificción” de Pescado Rabioso donde Dante mostró su herencia con honores pasando a ser en ese momento Dante Spinetta, se despidieron ante un público emocionado con “Remisero” para darle paso a los visitantes de Calle 13.

Mientras un público básicamente femenino bailó al ritmo de Calle 13, en el escenario temático se vivía un momento emotivo con el regreso de Pato Santos Fontanet a los escenarios al mando de Casi Justicia Social, luego de ser precedidos por “La 25” ya un clásico de este escenario en este festival, las toppers tuvieron su punto más alto al final con la presentación de Los Gardelitos.

Calle 13 visita por segunda vez a Cosquín Rock provocando conmoción y mezclas de lo mas variadas en el público, Residente salió a las 21.50 entre el griterío para hacer “Calma Pueblo”, un buen comienzo para un show típico de la banda, mucho baile en “Nadie como tu” y “Vamo a portanos mal” y un espacio para el homenaje con la frase “Todas las hojas son del viento en la espalda de Residente”.

En el temático mientras tanto se vivía un momento histórico, la banda Casi Justicia Social comandada por Patricio Santos Fontanet (ex – Callejeros) se presentaba por primera vez en el festival, en todas las otras ocasiones Santos Fontanet se presentó al mando de Callejeros, antes y después de lo ocurrido en Cromagnon. Luego de todo lo ocurrido en los últimos años el cantante desapareció en el último año y este era en cierta forma su regreso a los escenarios; es cierto que la justicia argentina ya lo juzgó, pesan sobre sus espaldas cinco años de prisión en suspenso que dependen de la apreciación que finalmente haga la Suprema Corte. Mientras tanto la historia aún no ha dado su veredicto y el viernes Casi Justicia Social demostró que Pato Santos Fontanet puede renacer como el ave fénix.

La banda no hizo esperar a su público y sin divismo salieron a dar todo con “Tan perfecto que asusta” emocionando a las más de dieciocho mil almas que esperaron durante un año por este momento. Salieron canciones de todas partes, la mayoría de Callejeros, y cuatro temas nuevos que son inéditos pero que son conocidos de punta a punta por los fans, “Acordate” y “Tanto de Todo” sonaron bien al principio junto con “Imposible” y “Algo mejor”, hubo un momento de rarezas como “La llave” y “Canciones y almas” y los clásicos obvios como “Sed”, “Presión”, y “9 de Julio”, destacándose “Si me cansé” con una excelente intro.

Pato Fontanet volvió a ser ese cantante que nunca se queda sin voz y miró continuamente a su público exhibiendo su cabeza pelada, en momentos así llegó a ser aquel que otrora prometía ser la siguiente leyenda. La nueva banda de Pato suena excelente y complementa su singular voz y sus auténticas letras. Poesía barrial, que le dicen. Se animó a cantar a viva voz “Los invisibles” y “Y no volvieron más” poniendo las pieles de gallina del todo cuando llegó “Brillán los fantasmas”.

Para el final fueron de la partida “Imposible” y la infaltable “Ilusión” haciendo delirar

a todos, y anunciando fecha para Marzo en Mendoza, fueron más de dos horas de pura intensidad.

La penúltima banda del viernes en el principal, Las Pastillas de Abuelo, tenía a su cargo ser el puente entre el desenfreno agitador de Calle 13 y el prócer de nuestro rock, Charly García; y lo hicieron bien, mostrando porque están a un número del cierre, desplegaron todo el arsenal con canciones de todos sus discos estallando los coros en “Tantas Escaleras”, “¿Qué pretendo no saber”?, un enganchado entre “La parabellum del buen psicópata” de Los Redondos y “Otra vuelta de tuerca” fueron las que pusieron el punto final a la presentación que contó con el candombe y el rock asegurados.

Sin largas esperas y con la promesa de tener a Charly mas cerca que nunca por la innovación de una pasarella céntrica donde ya reposaba un teclado, el show de García fue el lujo de esta edición. No le faltó absolutamente nada al Charly que vino apuntado como nunca a la ocasión, todos habían dado lo mejor y el brindó un show épico comenzando con una presentación en video con fragmentos de canciones de cada uno de sus disco cerrando este clip con el audio “Estaba en llamas cuando me acosté” y las voces de Graciela Borges y Juan Alberto Badía, luego de esta intro Charly apareció para hacer “Rezo por vos” en el que fue uno de los mas hermosos homenajes, como él luego diría mas tarde “Se puede vivir y ser muy felíz con ese recuerdo”. El show siguió siendo un recorrido exacto e impecable por la historia de este grande, cantando todas sus canciones y mucho mas cerca de los teclados que de las guitarras Charly convirtió a Punilla en un túnel del tiempo, con canciones como “Instituciones”, “Canción de Alicia en el país”; “Rasguña las piedras” precedida por el aviso “pensaron que no la iban a escuchar más”, “Canción para mi muerte” y “Piano Bar” cerca del final también fueron parte de lo mejor.

No faltaron los momentos de detonación con “Cerca de la Revolución”, “Demoliendo hoteles”, “La sal no sala” junto a Juanse y “Fanky”.

Charly se tomó el tiempo adecuado para dividir el show en dos partes, durante la primera ya se auguraba un show distinto, “Asesiname” marcaría esa tendencia. En el intervalo se proyectó una película de tres minutos con la voz de Graciela Borges y luego se pudo escuchar el Himno Nacional Argentino en su propia versión que es deleitable.

Charly volvió a la carga para rockear con “Popotitos” y hacer lucir a su banda, Rosario Ortega mucho mas afianzada en el rol de vocalista fue un gran complemento junto a los ya brillantes Negro García y Zorrito Von Quintiero que son las tres puntas de una banda que suena impecable bautizada The prostitution band por García.

Charly le dio el cierre perfecto a la jornada en la cual se temía cierta tristeza, se lució con sus canciones de siempre como “El amor espera”, “Yendo de la cama al living” , “Rock and roll yo” y “Me siento mucho mejor” pero también dejó espacio para ese cancionero impensado para estos tiempos como “Hablando a tu corazón”, “No soy un extraño” e “Influencia” lo cierto es que tomó el mando de ser un poco el referente máximo de este festival y en el mayor de los respetos casi al final de un día lleno de emociones deseó para el alma de “uno de los mejores amigos que pudiera tener” Luis Alberto Spinetta, reforzando este deseo con música como debe ser.

Día 2

El segundo día llegó para cubrir nuevas expectativas, ampliamente superadas todas las que había para el viernes, ahora el momento de brillar le llegaba a las bandas de metal que integrarían un escenario temático histórico con la presencia de Malón y Antrhax; y también a aquellos que siendo referentes del rock suben a este escenario a demostrar porque lo son.

Así, con el sol quemando y luego de 4 al Hilo y la Enzimática Soul Orchesta, el Negro García López hizo su debut solista en el festival para exhibir su nuevo disco, dando una lección de potencia y virtuosismo, además García López tenía planeado seguir sorprendiendo como invitado junto a otras bandas, como Nonpalidece y Catupecu Machu.

Los Marea llegaron desde España con el sol todavía castigando y aportaron una buena dosis de rock pesado y para el merecido reposo los secundó Guasones con un repertorio que no escatimó hits. La banda liderada por Fernando Ruíz Díaz desató como es acostumbrado una fiebre de pogo en el Aeródromo, despuntaron el show con “Metropolis nueva” desde su último disco “El mescal y la cobra” del cual también interpretaron “Aparecen cuando bailamos” ambas canciones están en alta rotación en radios y televisión lo que aseguró el coreo de la multitud. Para seguir y aprovechar bien los cincuenta minutos aproximadamente que tenían

para detonar, Fernando sugirió que la nueva plaza debe llamarse “Luis Alberto Spinetta” en homenaje al querido Flaco y le dedicaron “Seguir viviendo sin tu amor”, de ahí en más la emotividad acostumbrada en los shows de esta banda se desató por completo cuando interpretaron “Elevador” con la voz de Gabriel Ruíz Díaz sampleada, y luego de eso “Dale!” con un Fernando sacado pidiéndole al público que grite para que escuchen Cerati, Spinetta y Gaby, todos los presentes quedaron a 80 centímetros del piso durante un rato; ya habían pasado Daffunchio y Gaby Martínez de Las Pelotas para hacer Magia Veneno y para el gran final la banda invitó al Negro García López para hacer una muy poderosa interpretación

de “Y lo que quiero es que pises sin el suelo”.

Mientras tanto en el escenario temático se vivía ansiosamente la espera de Malón y Anthrax y mitigando esa ansiedad pasaron Tren Loco, Horcas y Logos tres referentes que desataron una fiesta en la previa metalera, también todos rindiendo un merecido homenaje para Luis Alberto Spinetta.

Las Pelotas tomaron la posta en el principal luego de que la multitud coreara por ellos con mucha insistencia, una de las bandas más clásicas de este festival que llegó para renovar su romance con el público coscoino, la canción elegida para el comienzo fue “Muchos mitos”, resulta raro escuchar todas esas canciones que nombre” dejando completamente cubierto de tierra al público que quedó envuelto en una enorme nube de polvo.

Para esta altura el predio era una mar de ansiedad, en una punta el público piojoso aguardando por Ciro y los Persas, en la otra, las huestes del metal esperaban comiéndose los codos por el regreso de Malón.

El show de Ciro y los Persas se extendió dos horas y media que disfrutaron tanto la banda como el público, el comienzo a puro homenaje fue con “Me gusta ese tajo” y el apoyo a la moción de bautizar la plaza con el nombre del Flaco, y siguió con un repaso bien completo de “Espejos” la única placa que tiene editada con Los Persas, de allí fueron coreados con fuerza “Vas a bailar”, “Rockabilly para siempre”, “Insisto”, y con un derrame de euforia “Antes y después”; de Los Piojos fue el resto del repertorio, al parecer será así hasta la llegada de un nuevo disco con su actual banda, lo cierto es que sonaron clásicos como “Como Alí” que empezó dos veces por un olvido de letra de Ciro, Manjar, Muevelo entre las más movidas y medios ritmos para que baje la tierra a cargo de las baladas como “Ruleta” y “Media caña”.

También estuvo Pancho Etchevez como invitado en “Blues del gato sarnoso” y hubo momentos de tributos para los Stooges y los Rolling Stones. Para el final Ciro no arriesgó y repitió la fórmula que le dio resultados extraordinarios en todas sus bandas, así sonaron “El farolito”, “El balneario de los doctores crotos” y la leida de todas las banderas en el clásico final con “Trapos”.

Por el otro lado a la misma hora que Ciro en el principal, Malón entró al temático, durante toda la edición del festival en los intervalos que hay entre canción y canción se podía escuchar de un escenario a otro lo que iba pasando, no era algo molesto porque cada vez que la banda tocaba el sonido salía nítido y no se mezclaba, la mezcla solo se producía en los intervalos y esto en general no molestó a nadie, excepto a quienes pretendían ver a Malon como si estuviesen en un recital solo de Malón que se quejaron bastante por este detalle menor que no opacó a la banda, que dio un show frío por ser que este show marca el regreso de la agrupación a los escenarios del interior, sonaron los clásicos como “Castigador

por herencia”, los temores con respecto a la voz de O´connor y la química entre los músicos se disiparon al sonar la banda con la potencia y el sonido compacto de los viejos tiempos; como un regalo para aquellos metaleros que se conectaron con los que fueron en los noventa también hubo covers de Hermética (de la que se rumorean enormes posibilidades de reunión) como “Vientos de poder” y “Soy de la esquina”, así el metal tuvo una verdadera fiesta serrana en un despliegue de producción impresionante, y al igual que el viernes, el sábado, todos contentos.

Día 3

El domingo llegó a Punilla con mucho sol y muy buen río para la previa, se auguraban excelentes momentos de la mano de algunos clásicos como Juanse con su renovado proyecto solista, y el Pity al mando de Viajes Locas mostrando la esencia más barrial del rock argento.

Por otro lado un mar de rojo, amarillo y verde copó bien temprano el temático reggae para ver a Zona Ganjah la banda chilena que convocó más que Coverheads, Baltasar Comotto y Viticus.

En el escenario principal se presentó Baltasar Comotto luego de la Paris Paris Musique, en apenas cuatro temas mostró porque su disco se llama “Blindado”, pero es que así es su música, no se escapan imperfecciones por ningún lado, por otra parte su homenaje a quien fuera uno de los puntos más importantes en su carrera como lo fue Luis Alberto Spinetta fue una cita de Tu vuelo al fin, para el cierre se guardó “Rompe el cristal” el tema de difusión de su reciente placa.

Comotto le dejó lugar a Coverheads que pasaron sin pena ni gloria para que tocara una de las leyendas que le quedan al rock argentino como es Vitico al mando de Viticus, quienes se dedicaron a mostrar parte de su ultima producción discográfica mechando con los clásicos como “La autopista”, y “No obstante lo cual” de la época en la que Vitico era miembro de una banda legendaria llamada simplemente Riff.

Kapanga le abrió el juego al baile dentro del pogodromo como ya es costumbre el show se plagó de éxitos como “Rock”, “En el camino” y aquella que otrora los catapultara al éxito “Me mata”, para los chistes fueron “Con una agujita de oro” y “Eu se te pego”, y luego la explosión de siempre con “Ramón” y “El universal”, para homenajear al Flaco el Mono eligió Post-Cruxificción al principio del show y al final de la presentación le pidió al Flaco que le pida al Gauchito Gil que despierte a Cerati, un gesto más cerca de la demagogia que de la honestidad si se tiene en cuenta las constantes agresiones hacia el músico durante todos los años en que se hizo el festival por parte del Mono que siempre le dedico el medley de “La Taberna”, de todas maneras fue bien recibida la idea y la banda cerró a puro griterío y banderas con “El mono relojero”.

Mientras tanto Dancing Mood iniciaba su show en el otro escenario llamando la atención en todo el predio, los que ya habían calentado las piernas en Kapanga se dieron el gusto de bailar en serio durante Dancing Mood.

A Juanse le tocaba, al mismo tiempo, volver a enamorar al público paranoico, pero esta vez sin los Ratones, salió airoso en un show que no tuvo fallas, lo mejor de Baldíos Lunares con un “Solo una vez mas” coreado por todos los presentes y lo mejor de los Ratones Paranoicos cerca del final, con el “Rock del Gato” y “Rock del pedazo”, llegó al final con “Para siempre” y en un momento de silencio antes de irse del escenario arrojó una rosa blanca por cada banda de Luis Alberto Spinetta pidiendo al público que lo recuerden, y agradeciendo a Spinetta por haber existido.

La Vela Puerca ya es un clásico y de los más esperados en este festival, se lucieron presentando “Piel y Hueso” su último disco, pero la lista que incluía veinte canciones no obvió las más coreadas como “Por Dentro”, “El viejo”, “Zafar” y “Va a escampar”.

Llegó el turno a Viejas Locas, banda que decidió dedicarle todo el show a Bam Bam Miranda. El show fue un recorrido por toda la carrera de la banda, la banda de Pity suena muy bien y se tomó el tiempo de hablar de otros temas como la vida de un obrero con “Homero”, las desventuras de la noche en “Perra” y tomarse un minuto para recordar a Intoxicados al final, también hizo parar el show para anunciar una fecha.

Cuando Rata Blanca hizo su aparición, una buena parte de la troupe rolinga se había ido y los fans esperaban ansiosos lo que fue como siempre una demostración de virtuosismo a cargo de Walter Giardino, la banda ofreció una lista variada donde se podía disfrutar de los últimos hits que sacaron como “Aun estas en mi sueños”, “La llave de la puerta secreta”, dejaron espacio para dos exquisitas versiones, por un lado “Live and Let Die”, y por otro “Despiertate Nena”, de Pescado Rabioso; pero lo mejor fueron los clásicos como “Días Duros” con una garganta intacta de Barilari, “Solo para amarte” y las dos últimas multicoreadas “Mujer Amante” y la historia de amor de “La leyenda del hada y el mago” donde Giardino desplegó para el final todo su arsenal.

Minutos antes Nonpalidece había cerrado el temático reggae que estuvo siempre poblado a la par del principal de acuerdo al crecimiento que ha tenido este género en los últimos años.

Por la tarde después de que Zona Ganjah se mostrara como la gran revelación de este escenario, y de que Dancing Mood hiciera bailar a todos, Fidel le puso coros a la tarde con “International Love” y “Te robaste mi corazón”.

Dread Mar- I aportó la cuota de paz y amor con sus pseudo boleros coronando su presentación con un coro de miles, más agudos que graves, en “Tu Sin Mi”.

Los Pericos que en conferencia de prensa manifestaron estar lejos de ser rastafaris y que hacen reggae porque “ya a esta altura nos sigue diviertiendo”, jugaron con todos los clásicos haciendo cantar a la gente esas canciones inmortales como “Boulevard”, “Runaway” y “Hacé lo que quieras” y se acordaron del Flaco al que le dedicaron “Sin cadenas”, el final fue con “Casi nunca lo ves” dejándole paso a Nonpalidece para que se hicieran cargo de que esas mas miles de almas siguieran bailando, y así fue.

Por segundo año consecutivo, no hubo lluvias ni demoras, el respeto que todos los artistas demostraron por el público hizo desear verdaderamente que el festival no se terminase más, cayendo el domingo José Palazzo dio una conferencia de prensa agradeciendo a todos por la presencia, y destacando los logros como el hecho de haber podido proveer agua gratuita para todos los asistentes.

Siempre más en positivo que en negativo, otro Cosquin Rock nos ha regalado tres días de intenso rock para seguir con el año, lo mejor será entonces, aprovechar.

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