Jordi Bianciotto: entrevista con el autor de la ‘Guía Universal del Rock’

«En internet tiene demasiada presencia el corta-pega»

Recientemente se ha publicado el tercer y último volumen de la «Guía Universal del Rock», obra de consulta indispensable en cualquier biblioteca musical, a cargo del periodista Jordi Bianciotto. Esta es la razón de que nos pusieramos en contacto con él hace unos días para que nos hablase de la gestación de esta obra y de sus planes futuros, además de solicitar su opinión sobre la salud actual del periodismo musical en la era de la blogosfera. No vamos a descubrir ahora el curriculum de Jordi Bianciotto, pero baste citar su paso por publicaciones como Popular 1 o Rock de Lux, sus numerosas obras anteriores o su actual «residencia» en «El Periódico de Catalunya». Lo que sigue es el fruto de tan interesante conversación en la que, por un día, fue el periodista el que respondió las preguntas.

– Antes que nada me gustaría felicitarte por la «Guía Universal del Rock», creo que es una obra que todo buen aficionado a la música debería tener en su casa.

– Bueno, muchas gracias.

– La primera pregunta es clara ¿cómo surge la idea de escribir una obra tan amplia como esta? ¿Fue porque eras consciente del vacío que existía en este tipo de obras escritas en castellano?

– A ver, esto fue una propuesta de la editorial, de Robinbook, hace casi cinco años ya, a principios del 2007 si no me equivoco. Ellos tenían unas guías de diversos temas (de Jazz, cosas de cine también…) y me propusieron hacer una serie de tres guías de Rock. En aquel momento ya se dijo claramente que serían tres, que empezaríamos con la que cubriera el periodo más reciente (de los años 90 en adelante) e iríamos retrocediendo. Ha salido un libro cada año y medio o algo así: 2008, el último fue a finales de 2009 y ahora este. Y bueno, lo del vacío pues sí, yo diría que sí. Hubo épocas en que se publicaron algunas enciclopedias en castellano y libros de este tipo en los años 80, pero hacía tiempo que no se publicaban libros así. En inglés sí que hay bastante material pero en castellano hay un vacío bastante amplio yo diría. De todas formas fue idea de la editorial y a mí me pareció bien. Yo también he sido consumidor de este tipo de libros desde la adolescencia y también me hacía ilusión hacerlo yo.

– Te iba a preguntar precisamente por el tema del orden inverso de los volúmenes. Eso fue entonces también idea de la editorial me comentas…

– Sí, también también. Supongo que pensaron que era más comercial o más mediático empezar por el libro más actual que tenía el componente ese de novedad y donde el vacío era aún más grande seguramente. Y hablar de los artistas contemporáneos y luego ir retrocediendo fue idea suya.

– ¿Qué criterio seguiste a la hora de seleccionar los nombres que aparecen?

– Es un libro hecho exclusivamente por un autor, por mí, entonces hay un criterio personal de los que creo que son los artistas más destacados, más significativos de todo este periodo. A partir de criterios personales y también de apreciación y valoración de lo que es la historia del Rock y los consensos que hay en el periodismo musical. No creo que aporte cosas que vayan muy contracorriente de las grandes tendencias. Decir que el primer disco de Velvet Underground o el «Pet Sounds» de Beach Boys o el «Blonde on Blonde» son grandes discos no es original, es que es una evidencia, ¿no?

– Sí, que hay cosas que no se pueden evitar digamos.

– No, claro. Es un libro que tiene un formato muy claro y muy clásico. Y bueno, la historia del Rock es la que es. Hombre, puede haber casos de un artista que yo reivindique especialmente, pero está claro cuáles son los grandes tótems de la historia del Rock, ¿no?

– Cierto. Pues la siguiente pregunta era precisamente cómo te guiaste para elegir las obras que seleccionas de cada artista. Tiraste un poco por las que son más reconocidas pero aparte también supongo que otras serían más decisión personal por tu gusto…

– Hay un poco de todo. Como verás en cada artista hay una discografía seleccionada, no son discografías completas, y ahí yo he seleccionado los discos que mejor aguantan el paso del tiempo, los que son más influyentes, los que han dejado más huella,… discos que a veces se han convertido en obras de culto. No son necesariamente los más comerciales, aunque tampoco estoy en contra del criterio comercial. Pero en principio son los discos que son más destacados y más influyentes. Aquí hay un criterio personal pero como decía antes, también sintonizo con las tendencias que hay. Hay artistas que es un poco de cajón cuáles son los discos clave ¿no?

– Una cosa que a mí me gusta de la obra es que no se notan especialmente tus filias y tus fobias a la hora de hablar de los diferentes artistas. ¿Cómo lo lograste? Porque tiene que ser bastante difícil.

– ¿No se nota? Bueno… (risas).

– No especialmente. Sí que hay momentos que yo creo que sí, pero no es algo que llegue a la descalificación gratuita como suele ser más habitual.

– La verdad es que hace más de diez años hice un libro que era un poco un embrión de esto y donde era bastante más duro. Y luego pensé que era excesivo ese tono para un libro que es una obra de consulta para que la gente la tenga en casa y se informe. He intentado que tenga un tono sobrio aunque sí que tuviera también opinión y una mirada interpretativa. Eso es importante. Pero bueno, sin descalificar, desde luego.

– Realmente yo creo que lo has conseguido, me gusta mucho cómo está escrito.  

– Muchas gracias, lo celebro.

– Otra cosa que a mí me tiene un poco intrigado es que tus conocimientos parecen rozar lo enciclopédico ¿no? ¿Cómo se documenta uno para afrontar la redacción de un libro así?

– Pues… si tú estuvieras ahora en el estudio donde trabajo verías que hay una pared enorme llena de libros y llena de discos… hay cerca de 20.000 discos. En fin, son más de 30 años acumulando todo tipo de material: libros, discos, revistas especializadas… entre todo acabas teniendo información de todo, claro. Y luego también está internet, no voy a despreciarlo, ¿no? Internet también lo he utilizado, por ejemplo para escuchar música también. Spotify por ejemplo ha sido un compañero de viaje, sobre todo en la redacción del último libro especialmente. Ha sido para mí muy cómodo poder pasar de un disco a otro rápidamente. A veces incluso discos que los tengo físicamente en casa me ha sido más cómodo escucharlos en Spotify que ir a buscarlos a la estantería correspondiente.

– Sí, además si tienes cerca de 20.000 tiene que ser complicado. Yo que no llego a tanto ya me cuesta y a veces hasta olvido qué discos tengo… Aparte creo que un valor añadido que aporta la «Guía Universal del Rock» es que no te centras en el mercado anglosajón sino que podemos encontrar nombres de otras latitudes y especial atención a España. ¿Su inclusión está motivada por el hecho de que la obra está escrita aquí o crees que los que están pueden hablar de tú a tú a cualquiera de los otros nombres de procedencia anglosajona?

– Los artistas españoles están desviados a un apéndice al final del libro donde hay una mirada general al Rock español del periodo concreto que cubre el libro. Y precisamente está desviado porque no he encontrado la fórmula para hacer compatible en un mismo libro y en un mismo listado alfabético los grupos internacionales y los grupos españoles. Creo que juegan en ligas diferentes y no acabo de encontrar la manera de crear una jerarquía lógica y por eso están en un capítulo aparte. Además que creo que podrían dar lugar a un libro propio en realidad. Quizá algún día lo haya ¿no?

– De todas maneras sí que incluyes por ejemplo algún grupo latinoamericano, grupos franceses…

– Sí, algunos. Los que tengo la impresión de que han sido especialmente importantes o que su estela ha ido más allá del país en cuestión, que han tenido una proyección más allá de sus fronteras, que ha llegado aquí también algo ¿no? Está algún grupo muy influyente, como Los Gatos por ejemplo, los argentinos, que fueron uno de los primeros grupos de Rock en español. Pero sí, son casos especialmente influyentes o que han trascendido sus fronteras.

– Vamos a cambiar un poco de tercio porque me interesa mucho tu opinión sobre algunos asuntos relacionados con el periodismo musical en nuestro país si no te importa. Aquí siempre hemos carecido de una literatura musical autóctona abundante, y la que había muchas veces dejaba bastante que desear. Tampoco creo que hayamos contado con muy buenas traducciones aunque ahora se publica más. Tú que llevas tantos años en esto, ¿qué opinas de lo que ha sido el periodismo musical enfocado a la edición de biografías y este tipo de obras?

– Yo diría que en los últimos tiempos se ha sofisticado mucho. Estamos en un buen momento, en los últimos tres o cuatro años hay un boom de literatura musical. Yo no sé si esto va a seguir así o con los problemas que hay encima de crisis y demás igual se va a redimensionar, pero bueno. Nos encontramos en un momento en que hay varias editoriales que están publicando material en paralelo y están sacando cosas que están muy bien. Ahora por ejemplo tengo encima de la mesa una biografía sobre Peret que ha hecho Juan Puchades de Efe Eme en Global Rythm. La verdad es que no lo he leido pero tiene una pinta bastante espectacular. Global Rythm es una de las editoriales que sacan cosas, y hay muchas. Creo que sí que hay un público ahora entrenado para leer periodismo musical o para leer este tipo de libros que no existía hace diez o quince años. Creo que hemos seguido una evolución interesante últimamente.

– ¿Y el periodismo musical en general? ¿Crees que ahora mismo puede haber más ganas que profesionalidad con toda la eclosión de blogs y de webs musicales, aunque sea tirar piedras a mi propio tejado?

– Ya… sí bueno, este es el tema. Ahora mismo es el tema de debate. Yo no estoy en contra de internet en absoluto. De hecho creo que todos acabaremos ahí o tenemos ya un pie ahí. Yo por ejemplo los artículos que hago para «El Periódico [de Catalunya]» ya están todos en internet. Y el papel está bajando y los formatos online son los que están ya dominando el paisaje. Pero bueno, en internet hay de todo, como antes en el quiosco supongo. Hay cosas que están bien hechas y cosas que son… lamentables la verdad. Porque es verdad que hay mucho blog hecho por fans con poco criterio, con mucho cortar y pegar, mucha sub-literatura promocional… y eso tiene demasiada presencia en internet. Yo lo veo demasiado. Por cada blog o cada web interesante hecha con criterio por gente que realmente tiene pasión por la música hay muchas más que las ves que son cosas que no tienen mucho grosor. Aparte de eso, no sé si liga un poco con lo que preguntabas, también es lamentable que no se cree y consolide un modelo de profesionalización en el periodismo musical, porque creo que estaría bien que la gente que hace las cosas bien, que tiene ideas y criterio y trabaja además para dar contenidos a una web o un blog pudiera tener ingresos y vivir de eso ¿no? Y no estar condenado a un amateurismo permanente. Pero ese es el gran reto del periodismo, ya no solo del musical.

– ¿Tú crees que esta abundancia de blogs y de foros en internet en los que todo el mundo parece tener una opinión y a veces lo que dices tú, sin mucho criterio, puede ser también una reacción a que en los medios tradicionales no se está atendiendo mucho a cosas más underground?

– Los medios tradicionales… hombre, depende de cuáles.

– Hablo siempre de medios no especializados.

– Pero yo diría que la prensa escrita y los diarios han dado bastante cancha desde hace años a lo que podríamos llamar el Rock alternativo desde que empezó la tendencia quizás a mediados de los 90, con las primeras ediciones de Benicassim. Surgieron también revistas nuevas de indie Pop y tal. Y los diarios empezaron a prestar más atención a la música, crearon suplementos de tendencias para el fin de semana… Yo diría que en los diarios sí que ha habido seguimiento. Otra cosa es la televisión por ejemplo, que ahí sí que es un drama total. Pero en los diarios yo no veo que haya habido un distanciamiento de lo que ocurría en la realidad, en el subsuelo… no lo acabo de ver, la verdad. Aquí además se mezclan varias cosas. Lo primero que los blogs son gratuitos. O gratuitos entre comillas, porque todo lo que parece gratuito en la red al final te cuesta el dinero que pagas por la tarifa mensual que va directamente a las compañías de telefonía que se forran con todo esto. así que gratis gratis no hay nada. Los blogs o estos espacios de internet sí que crean la ilusión de que es gratis, mientras que el diario tienes que pagarlo directamente en el quiosco. eso supongo que es un punto a favor. Y luego es posible que haya una tendencia a identificarse por parte de cierta gente con los blogs, con personas que creen más cercanas a ellos o con fans del mismo grupo que ellos adoran. Quizás lo ven eso más cercano. Es posible que el periodismo musical profesional haya cometido algún error de comunicación también. A veces quizá no hemos sabido conectar con toda la gente con la que podíamos haber conectado. Es posible.

– A ese respecto sobre lo que antes comentabas sobre la televisión y tal… yo creo que todos hemos leido la reseña de algún concierto, de algún disco… escrita claramente -bueno, y en televisión ya no digamos- por gente que no está especializada, que no tiene mucha idea de lo que está hablando, y eso también puede haber influido en que no se haya dignificado un poco lo que es la profesión de periodista musical y la música popular.

– Sí, eso ha ocurrido, pero es que cada casa es un mundo. Yo concretamente estoy en un diario, en «El Periódico de Catalunya», en el que la verdad es que no puedo decir que eso haya sido así. Somos unos cuantos periodistas especializados que también escribimos en revistas y estamos todos escribiendo mucho desde hace quince años. Puede haber otros medios que haya sido diferente, es posible, y eso desde luego echa para atrás a la gente que sí sabe de música y se da cuenta de que tal artículo está escrito por gente que no tiene ni idea. Pero es que también en muchos blogs y webs también hay gente que no tiene ni idea y que copia y pega, ¿no?

– Bueno, como estamos acabando me gustaría preguntarte si tienes ya a la vista algún nuevo proyecto editorial. Me comentabas que quizás una enciclopedia circunscrita a España…

– Bueno, esto es solo una idea que alguna vez ha flotado, pero no hay nada concreto ¿eh? Lo que sí te puedo confirmar es que de hecho este libro casi se ha solapado con otro proyecto que ya está a punto de salir, que es con otra editorial y que se titula «Bruce Springsteen en España». Es un libro sobre todas las visitas que ha hecho Bruce Springsteen desde el 81. Es un libro con mucho componente visual, con reproducciones de todas las entradas, los repertorios, prensa de la época, testimonios,… Ha dado mucho trabajo. Es un libro que lo estoy haciendo a medias con… bueno, lo he hecho ya, está en la imprenta ahora mismo, con una compañera periodista que se llama Mar Cortés, con la que hicimos ya un libro relacionado con Springsteen hace tres años en catalán y ahora hemos hecho este. Sale a finales de noviembre-principios de diciembre.

– Mira pues precisamente hoy he leido por ahí que Springsteen ha anunciado gira…

– Pues sí, precisamente me pillas escribiendo una cosa para El Periódico para mañana sobre este tema porque el año que viene habrá gira, sí, ya está confirmado.

– Bueno, pues como esta era la última pregunta y ya veo que estás ocupado no te voy a robar más tiempo. Muchas gracias por tu tiempo Jordi, ha sido un verdadero placer compartir este rato contigo.

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