The Black Crowes – Bilbao BBK Live 2011 (Kobetamendi 9-7-11)

Otra nueva edición del Bilbao BBK Live, festival ecléctico donde los haya, y nueva respuesta masiva de público. El festival ha superado su record con una asistencia global de más de 100.000 personas. Ganamos así en continuidad -supongo- pero para el aficionado de a pie se pierde en comodidad. En cualquier caso nuestro objetivo de este año, con un cartel bastante errático, era ver la despedida de The Black Crowes de nuestros escenarios. Habríamos preferido, evidentemente, una gira por teatros en la que la banda desarrollara un set completo, pero demos gracias por haber podido asistir a su concierto en un festival, porque algo así ahora mismo en nuestro país es impensable.

Por motivos que no vienen al caso, llegamos al recinto a eso de las 21 horas, así que del resto del cartel del sábado únicamente tuvimos oportunidad de ver, aparte del último tema de M Clan, a 30 Seconds to Mars y Jack Johnson; lo de Chemical Brothers no era nuestra guerra. Aunque lo que más dolió fue tener que perdernos el concierto de Seasick Steve, a quien vimos más tarde deambulando por el recinto y atendiendo amablemente a todo aquel que se le acercara.

Como lo de los Chemical Bros., tampoco era lo nuestro lo de 30 Seconds to Mars. Liderados por un Jared Leto que se me antoja el frontman más insufrible de la historia y apoyados por hordas de quinceañeras histéricas, lo único que se me ocurre destacar de su concierto para adolescentes es cuando a la banda se le ocurrió mancillar «Cowboys from Hell». Si Dimebag Darrell levantara la cabeza, seguro que zanjaba el asunto a la manera tejana: volándole la cabeza con un arma de gran calibre al nenaza de Leto, más inclinado durante todo el concierto a dialogar con el público que a tocar canciones. Da pena que probablemente el primer contacto con el «Rock» (nótese el entrecomillado) de muchos púberes sea con bandas como esta.

Jack Johnson, cuya carrera debo reconocer que nunca he seguido, fue sin embargo una agradable sorpresa. No es el tipo de música que escucharía constantemente en casa, pero hay que reconocer que sus canciones son buenas y su banda más que competente. El público disfrutó y coreó cada canción del set list, que por lo que pude entrever, parecía un greatest hits.

Pero como comentaba más arriba, estábamos en el recinto de Kobetamendi por The Black Crowes, así que algunos minutos antes de la finalización del concierto de Jack Johnson nos dirigimos hacia el primer escenario para coger un sitio aceptable. La duda residía en saber si los Robinson y compañía harían como en su participación en el Azkena Rock Festival de hace un par de años y ofrecerían un concierto más directo o si tirarían más por su vertiente a lo jam band. Y la respuesta es que ni una cosa ni la otra. Arrancaron con un «Jealous Again» coreadísimo seguido de un «Hotel Illness» que alimentaba mis esperanzas de un concierto centrado en su segundo álbum, lo que daba la impresión de que iban a optar por un repertorio de festival. Pero en temas como «Wiser Time» o «Thorn in My Pride» le dieron a la improvisación (supongo que bastante calculada en cualquier caso) y los alargaron bastante. Sé que a algunos este tipo de cosas les parecerá un coñazo, y teniendo en cuenta que su horario era limitado yo también habría preferido que la banda metiera un par de temas más, pero momentazos como el interludio de «Wiser Time», que acabó pareciendo una suerte de «Free Bird» con Rich y Luther Dickinson desbocados, son impagables. Y es que esa es otra, porque la banda sonó potentísima. Seasick Steve, Jack Johnson y los miembros de su banda no se perdían detalle desde el foso, y por lo que se veía desde las pantallas se lo estaban pasando realmente bien. Aunque quizás, al menos yo, esperaba algo más de duración. Y es que sabiendo que no tendremos The Black Crowes durante un tiempo indeterminado a mí me supo a poco. No me malinterpretéis, The Black Crowes son uno de los grupos de mi vida y disfruté de cada segundo del show, que fue enorme en todos los sentidos (incluso no me molestó el detalle futbolero de Sven Pipien con la camiseta del Athletic durante «Remedy», el único bis), pero duele ver que una banda tan en forma, con un Luther Dickinson que dicho sea de paso me parece mucho mejor guitarrista para The Black Crowes que Marc Ford, tenga que dejarnos precisamente ahora. Al menos hemos tenido la suerte de ser testigos de ello.

Set list:

Jealous Again
Hotel Illness
Good Morning Captain
Soul Singing
Wiser Time
Poor Elijah/Tribute To Johnson
Been a Long Time (Waiting on Love)
Jam/Thorn In My Pride
Hard to handle
She Talks To Angels
No Speak No Slave
Bis: Remedy

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