Y&T – Zaragoza (Oasis 5-11-2010)

Parece que al final nos tendremos que alegrar de la crisis que padece la industria discográfica. El que no se vendan discos ha provocado que muchas bandas se vean obligadas a ganarse el pan en la carretera, lo que beneficia directamente al aficionado porque son cada vez más los grupos que nos visitan con asiduidad. Y cuando esos grupos están en forma, esos directos son casi como un regalo caído del cielo.

Y&T son un claro ejemplo de esto. Los de Dave Meniketti se presentaban en Zaragoza por primera vez el pasado viernes ante un público numeroso que prácticamente llenaba, aunque sin agobios, la sala Oasis. Porque a pesar de las fatalidades (Phil Kennemore se encuentra superando un cáncer de pulmón, por lo que tenido que ser forzosamente sustituido), Meniketti sigue adelante con la ilusión del primer día, o al menos es la impresión que da. Y no es para menos, porque «Facemelter», el disco que sirve de excusa para esta gira, es un álbum más que digno.

Así son varios los temas de este último lanzamiento los que se cuelan en un set list que sobrepasa las dos horas de duración (Meniketti ya lo avisaba en los primeros compases del concierto), como por ejemplo el «On with the Show» que abre elconcierto tras haber sonado «Highway to Hell» o ese «Blind Patriot» que si en su versión de estudio es prácticamente insuperable, en directo todavía alcanza mayores cotas. No se olvida el guitarrista de recordar a Kennemore, a quien dedica otro de los temas de «Facemelter». Ni tampoco se olvida de algunos de los clásicos de la banda como «Eyes of Stranger», «Midnight in Tokyo», «Summetime Girls» o «Black Tiger», aunque como siempre otros se echan en falta, pero esto va a gustos y teniendo en cuenta que la banda supera las dos horas de concierto (aunque en otras fechas de esta misma gira han incluido más temas en los bises, en Zaragoza solo interpretaron «Rescue Me»), podemos darnos con un canto en los dientes como se dice vulgarmente. Incluso «cuela» la instrumental propia «I’ll Cry for You». Eso sí, la mayoría de solos de batería en los conciertos me sobran, y el que ejecuta Mike Vanderhule aproximadamente en el ecuador del show no es la excepción. Salvo ese pequeño detalle, un concierto de 10.

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