The Fuzztones + The Smoggers – Sevila (Sala Q 20-10-2010)

The Fuzztones + The Smoggers – Sevila (Sala Q 20-10-2010)
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Resulta curioso. Hace algo más de un año Rudi Protrudi y los suyos arribaron a Sevilla y pusieron patas arriba a una Sala Q -casi- hasta la bandera. Ayer, sin embargo, pese a venir en plena celebración de su treinta aniversario y presentando nuevo disco (“Preaching to the Perverted”) no obtuvieron, ni de lejos, una respuesta parecida a la de su anterior visita. De hecho, y a ojo, no llegaríamos a sesenta las personas que nos dimos cita en la sala para disfrutar del show de los neoyorquinos. Pero vayamos por partes.

The Smoggers fueron los encargados de caldear el ambiente a base de Garage primitivo con ramalazos bluesys, versión de los Sonics de por medio incluida (“Have Love Will Travel”) y momentos puro Cramps como en “Losing Game”. Habrá que seguirles la pista.

Tras ellos, el plato fuerte de la velada, The Fuzztones. Antes incluso de que Rudi saltase al escenario, ya eran apreciables algunos cambios no del todo agradables en la formación: del line up que vimos la última vez solo queda la despampanante Lana Loveland al Hammond, y el resto de cambios digamos que han sido a peor, bien sea por no encajar con el sonido sixties de la banda, caso del guitarra que llevaban, bien por falta de carisma, como el nuevo bajista. Además, en esta ocasión no traían saxo, con lo que el toque de Big Band Garagera con un punto Soul se echaba en falta.

Aunque todos esos pensamientos de disiparon en el momento en que el gran Rudi Protrudi hizo acto de presencia, con una estética deudora de Jim Morrison, y atacando clásicos del calibre de “Johnson in a Headlock” y “Bad News Travel Fast”, para acto seguido colgarse la ya mítica Vox Phantom, indisociable de la imagen de la banda. Reconozco que siempre me escamó lo poco que ejerce de frontman este tipo, y es que me parece uno de los mejores del negocio: lúbrico, peligroso, no duda en interactuar con cualquier fémina de las primeras filas… ¡Pero sólo en las dos primeras y dos últimas canciones del repertorio! No es que con la guitarra a cuestas sea un soso precisamente, sigue llenando el escenario, pero no es lo mismo, claro está.

El set list osciló entre clásicos indiscutibles como “Ward 81”, “Gotta Get Some”, “She’s Wicked” o “Action Speaks Louder Than Words”, piezas -relativamente- más recientes en el tiempo y hasta unos cuantos adelantos de su nuevo disco, al que, dicho sea de paso, se le intuye una orientación algo más low que anteriores entregas. Para los bises, y tras un encendido discurso alabando la reunión de The Sonics, qué mejor que enlazar un par de piezas de los de Seattle: “Cinderella” y, cómo no, “Strychnine”, pusieron broche a la velada y llevaron al personal al delirio.

Las comparaciones son odiosas, pero, ya se sabe, a veces inevitables; sí, fue un buen show, pero ni el público, ni la formación ni el repertorio estuvieron a la altura de lo que se despachó la otra vez. Pese a todo, un concierto de lo más disfrutable a mitad de semana.

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