Duro golpe para el Black Rebel Motorcycle Club

Los problemas para el Black Rebel Motorcycle Club no paran. El golpe más duro que el trío tuvo que digerir fue la muerte de Michael Been, padre de Robert (voz y bajo). Falleció a los 60 años a finales de agosto debido a un ataque al corazón en el camerino del festival Pukkelpop en Bélgica. Been padre ejercía de road manager y técnico de sonido de la banda proporcionando su experiencia en el negocio de la música adquirida en los años 80 como guitarra y cantante del grupo The Call. Otra pérdida (aunque no tan dramática) fue el despido del batería Nick Jago durante la grabación del último álbum, «Beat the Devil’s Tatoo». El comportamiento errático del percusionista a quién por lo visto le encantan las sustancias ilegales ya había sido motivo de una baja temporal durante la grabación de «Howl» (2005), pero esta vez la separación parece definitiva. Leah Shapiro (de The Ravonettes) ahora ocupa su lugar. Y sinceramente lo hace bastante mejor.

Aunque en directo el Club goza de una buena afluencia de público, en general supopularidad ha ido de más a menos. El trío fue fundado por Peter Hayes (guitarrista y vocalista curtido en el colectivo Brian Jonestown Massacre, liderado por el dificilísimo Anton Newcombe) y Been a finales de los años 90 y experimentó el éxito inmediato a principios del milenio cuando su homónimo disco de debut se colocó en lo más alto de las listas en un momento de máxima histeria por las bandas de garaje a lo Strokes y The Vines. La crítica detectaba una cercanía demasiado evidente al sonido de The Jesus and Mary Chain, pero los fans del Black Rebel Motorcycle Club eran demasiado jóvenes para recordar a los hermanos Reid. El segundo disco, «Take Them On, On your Own», vendió aún más, y el BRMC no paró de girar para promocionarlo. En esta época surgieron los primeros problemas con Jago que en algunos conciertos no estaba a la altura por borracho o drogado. El siguiente álbum «Howl» se grabó sin él. Con su sonido más reminiscente al Blues y al Gospel del Sur de Estados Unidos que al Indie, fue un rotundo fracaso, aunque hoy en día algunas de sus canciones en directo se han convertido en los temas más coreados por los fans (Jack White mataría por haber escrito «Ain’t No Easy Way»).

Desde entonces la banda juega en la segunda liga, autoeditando sus discos ya que las discográficas no quisieron saber nada más de ellos tras el debacle de «Howl». También  han desaparecido de las portadas del New Musical Express o del Mondosonoro. Quien se tome la molestia en investigar sus últimos trabajos «Baby 81» y «Beat the Devil’s Tatoo», sin embargo se encontrará con unas cuantas joyas entre Blues, Rock y Psicodelia. Irónicamente hoy en día los discos del BRMC ofrecen un sonido más comercial y pulido que antaño, y las composiciones son más elaboradas que en los inicios. Los conciertos del Black Rebel Motorcycle Club, cada vez más largos de duración, siguen siendo una auténtica revelación. El grupo vive por y para la carretera. Prueba de ello es que tras la muerte de Michael Been el conjunto no ha tardado nada en volver a los escenarios. Esperemos que el público les siga agradeciendo su dedicación absoluta. En noviembre BRMC girarán por España. Las fechas son las siguientes:

10 de Noviembre de 2010: Madrid, La Riviera
11 de Noviembre de 2010: Barcelona, Sala Apolo

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