Simple Minds – Arenal Sound Festival (Burriana 30-07-10)

La primera edición del festival Arenal Sound en Burriana cerró dejando un sabor agridulce. Gran parte del camping quedó desaprovechada, lo cual indica que la promotora contaba con más afluencia. El recinto, adaptado para varios miles de de espectadores, en ningún momento logró llenarse del todo.

Quizá el cartel demasiado dispar no supiera movilizar las masas, aparte no olvidemos que ya hay más festivales que pueblos en España y que la crisis económica a muchos les impide permitirse el lujo de acudir a un evento de este tipo que conlleva una importante serie de gastos aparte de la entrada. Otro chasco para muchos fue la baja de uno de los platos fuertes del festival, el resucitado Papito Miguel Bosé.

El viernes 30 de julio contó con dos propuestas que si bien no consiguieron el «sold out» al menos llenaron una buena parte del recinto: The Cranberries y Simple Minds. Los irlandeses cantaron para un público entregadísimo que coreaba todos sus hits, ante todo «Zombie» y «Dreams» con la que cerraron el bis. Dolores O’Riordan no ha perdido su energía tras casi diez años de sabático, algo más de control sobre su voz en cambio sí que le haría falta. Es cierto que los gallos forman parte de su personalidad como vocalista, pero algunos de ellos seguro que no fueron intencionados.

Cranberries se despidieron de su contentísima legión de seguidores y dieron paso a los que cerrarían la noche: Simple Minds. Los escoceses se encontraron con un público entusiasta pero ya algo reducido, hecho que dejó claro que las estrellas de la noche fueron Dolores y los suyos. Jim

Kerr y Charlie Burchill sin embargo supieron animar a los presentes con un grandes éxitos y unas cuantas pinceladas de «Graffiti Soul», el logradísimo álbum editado hace ya un año. Ni tan siquiera un corte de electricidad durante «Someone Somewhere In Summertime» pudo acabar con el buen ambiente que el incansable Kerr (con algunos quilos demás) y su banda crearon con joyas como «New Gold Dream» o «Alive And Kicking». Como era de esperar, el momento de máxima gloria llegó con «Don’t You» en una versión excesivamente larga en la que el público se apoderó de los estribillos y del Kerr también recibió apoyo vocal por parte de Sara Brown, corista muy curtida en giras con Duran Duran que le da un toque más «Soul» al cancionero de los de Glasgow y también aportó mucho a nivel visual. Pero en Simple Minds todos los componentes (menos el teclista Andy Gillespie que desde hace unos años ejerce discretamente de director musical) suelen tener su momento de protagonismo: Charlie Burchill con una serie de solos muy personales, el bajista Eddie Duffy durante la intro de «See The Light» y el batería Mel Gaynor Los 90 minutos de concierto pasaron volando, y el escaso tiempo asignado sólo le permitió un bis al grupo: «Ghostdancing» que incorporó trozos de «Gloria», «Take Me To The River» y «Dance To The Music» y se convirtió en

un largo y bailable tour de force para banda y público. Por desgracia, fuera quedaron temas que forman parte del repertorio actual como «Rockets», «Home» o la versión de Kraftwerk, «Neon Lights».

Con su participación en el Arenal Sound Simple Minds destacaron una vez más como gran banda en directo. Puede que ya no mueven a tanta gente como hace veinte años, pero saben adaptarse perfectamente a un entorno festivalero y meterse al público en el bolsillo con su pop-rock pegadizo y potente. En Burriana las circunstancias encima acompañaron: playa, sol y buen ambiente.

Queda por ver cómo se presentará la segunda edición del Arenal Sound.

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