Wire: entrevista a Colin Newman

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Los británicos Wire vuelven a España esta misma semana (tres conciertos en nuestro país comenzando mañana mismo miércoles 7 de octubre). Por ello nos pusimos en contacto con Colin Newman para que nos contase en una agradable charla las novedades de la banda y lo que nos espera a los que los veremos estos días.

– ¿Ilusionados por esta nueva gira por España?

– No habíamos estado en España desde el 2003-04, por ahí. Y sí, es emocionante. Se está poniendo el tiempo un poco feo por aquí así que qué mejor que un viajecito a España.

– Y además es al sur de España con lo que vais a gozar de un mejor clima todavía…

– Bueno no sólo vamos al sur de España, también vamos a Barcelona, lo cual no creo que cuente técnicamente como el sur de España.

– La trayectoria de Wire ha sido intermitente. Podríamos decir que estamos en el tercer renacimiento de Wire. ¿Cómo son los Wire de 2009?

– Umm… no exactamente… La gente se vuelve un poco obsesiva con esas cosas. Ha habido razones por las que Wire ha dejado de estar en escena en el pasado, la mayoría de ellas no muy agradables. Pero generalmente las razones por las que hemos vuelto han contrarrestado a las que nos han sacado de escena. Lo que sí puedo decir es que no es el dinero lo que nos ha movido a volver en tales ocasiones, no estamos hablando de mucho al fin y al cabo. A ver como lo describo de una forma distinta a como suele responderse a preguntas así… Creo que el tema es que hay una continuidad en ideas, Wire no ha tenido lo que se dice una carrera, pero sí un camino artístico que ha determinado lo que ha sucedido con el grupo a lo largo de los años. Posiblemente haya sido la peor respuesta que haya podido darte a esa pregunta (risas, apaga el televisor para poder escucharnos mejor).

Respecto a los Wire del 2009 creo que están en una de las más privilegiadas posiciones en mucho tiempo. Hemos tenido un periodo muy interesante desde que se fue Bruce en 2004. Empezamos a trabajar otra vez, o al menos hablamos sobre volver a trabajar en el 2006, y de ahí hasta lanzar un nuevo disco en el 2008, realizando un trabajo artístico en equipo que no habíamos experimentado en años, especialmente desde mayo del 2008 a mayo del 2009. Por supuesto puedes encontrar muchas bandas que dan muchos más conciertos que Wire aunque Wire nunca ha sido de dar muchos conciertos tradicionalmente. Estamos tocando más que nunca, disfrutando de cada momento. Nunca habíamos tenido audiencias tan grandes ni habíamos tocado en lugares tan diversos. Ahora estamos acabando el ciclo del disco «Object 47» y pensando en un nuevo disco.

– ¿Cómo os imaginábais que iba a ser recibido el nuevo regreso de Wire en el año 2003?

– Yo no lo llamaría regreso, Wire no hace «regresos» técnicamente. Tiene mucho que ver el cómo está estructurada la industria musical y la forma en que otra gente hace las cosas, cosa que nosotros evitamos. En los 90 hubo muchos momentos en que podíamos haber hecho cosas pero que por diversas razones no acabó siendo. Todo empezaría a encauzarse de nuevo al final de los 90, cuando volvimos a reunirnos a hablar, tocar… en ese momento todo giró en torno a un sólo concierto retrospectivo en el World Festival Hall en Londres, algo que nunca habíamos hecho antes. En ese momento volvimos a interesarnos en sacar nuevo material y por el 2003 sacaríamos un nuevo disco. Siempre he tenido la sensación de que lo nuestro ha sido vivir el momento, sin pensar en hacer ‘regresos’, porque hay ciertas cosas que se esperan cuando se da un «regreso» por las que a Wire no le apetece pasar. Unos cuantos entrevistadores españoles nos han preguntado por ejemplo por Gang of four. Gang of four ha hecho algo muy concreto, recurrir a su material antiguo pero sin aportar nada nuevo. Y eso está bien para gente que nunca los haya visto antes, que los tengan que ver antes de que mueran pero Wire es una entidad viviente, no queremos ser una pieza de museo.

– Vuestro último trabajo de estudio fue «Object 47» grabado en 2008, que sigue estando a un buen nivel. ¿Cuál es el secreto para que Wire sigan vigentes todavía?

– El único secreto que hay detrás es poner interés. Creo que hemos tenido todos una actitud muy viva en torno a nuestra situación musical actual. Wire siempre ha llevado consigo una noción de cambio desde el primer día, nunca nos han asustado los cambios, mostrar de pronto una cara nueva. Esto facilita mucho las cosas, pues nos hemos ganado una reputación a base de sacar discos sin pensar simplemente en vender más que el anterior, y que lo que saquemos no tiene por qué ser necesariamente consistente. Si lo que haces es por ejemplo Death Metal te tienes que ceñir siempre a este estilo, pues si no perderías una gran parte de tus fans, dejarían de comprar tus camisetas. Con Wire puedes más o menos hacer lo que quieras dentro del género… no creo que pudiéramos sacar un disco de opera-hip hop, bueno, eso dudo que puedo hacerlo alguien y sonar bien (risas)…

– Sí, digamos que dentro de unos límites claro…

– Exacto, pero en general lo que quiero decir es que nuestro sonido es tan absurdamente simple que cualquiera puede intentar copiarlo. claro que nunca conseguirían igualarlo por su franqueza, su honestidad. Esa es la naturaleza real de la banda. Si comparas cada lanzamiento de la banda desde «Pink Flag» lo que tienen en común es una especie de «Wireness», un «Wireness» logrado desde distintos ángulos y es la búsqueda de este concepto lo que compone toda la red de trabajos de Wire. Creo que cualquier banda longeva que ha tenido cierto éxito a lo largo del tiempo busca algo que la distinga de las demás, aunque jueguen con distintos estilos. No tiene sentido seguir con Wire si va a dejar de sonar bien. Así que tenemos que ser conscientes de que hay gente que nos ha seguido siempre y otros que nos están descubriendo ahora, jóvenes muchos de ellos, y tenemos que estar siempre ilusionados sobre lo nuestro propio, si no, por qué molestarse.

– Es el primer disco sin el guitarrista Bruce Gilbert. Ahora en formato trío ¿cómo os sentís?, ¿creéis que falta algo?

– En realidad sobre el escenario seguimos empleando otro guitarrista, actualmente estamos trabajando con Margaret Fiedler, ex-componente de Laika. Pero como banda no puedes añadir a nadie realmente como un componente más de Wire que pudiera tocar temas de «Pink Flag» por ejemplo. Demasiado tarde para hacer algo así. Entre los tres ahora hemos conseguido una especie de equilibrio. Cuatro siempre va a ser un número faccioso, cosas de niños… Si estáis tres y no os lleváis bien todos con todos pues se acabó, en cambio con cuatro siempre pueden surgir parejitas. Es una cuestión de naturaleza humana simplemente. El estar tres da sensación de inmortalidad, no importa cómo piense cada uno si lo que prima al final es que cada uno de nosotros pensemos que Wire es algo por lo que vale la pena seguir, y superar los obstáculos que puedan ponerse en nuestro camino. Wire siempre ha sido un cúmulo de ideas interminables sobre lo que representamos, algo que sí que puede funcionar con tres personas.

– El disco se inicia con «One of Us», que te engancha al instante y hay una frase en la canción «uno de nosotros viviremos para lamentar el día que nos conocimos unos a otros», ¿tan dramática ha sido la convivencia?

– No se refiere precisamente a eso la frase. Es algo clásico de Wire, una canción anti-amor. Se refiere a que si estás teniendo una relación sentimental con alguien y acaba de la peor forma posible dices «¿sabes?, me has jodido la vida, uno de nosotros viviremos para lamentar el día que nos conocimos el uno al otro, y no voy a ser yo». No decimos esto último pero es el sentido que queremos darle. Pero eso no se refiere a ninguno de nosotros en concreto, ni a la relación que tenemos entre nosotros. Creo que la letra tiene carácter universal en este sentido. Hay muchas cosas que pueden ir mal en relaciones personales y mucha gente se comporta de un modo muy cruel frente a estas situaciones.

– Me ha gustado especialmente «Perspex Icon», el sonido clásico after-punk. ¿Vivimos en tiempos apocalípticos? ¿Wire canta a ello?

– No sé si vivimos en tiempos apocalípticos. Yo describiría «Perspex Icon» como boy-punk (no sé si habías oído sobre ese género). Boy-punk engloba a bandas que han aparecido después de Green Day, a mediados y finales de los 90, bandas jóvenes, de veinteañeros, caricaturescas y alegres como Blink 182. La canción en sí se refiere al mercado artístico. Ahora, ¿vivimos en tiempos apocalípticos? Yo digo ¿cuándo no hemos vivido en tiempos apocalípticos? Te vas a los años 50, antes incluso de que yo mismo tuviera razón de ser, y la gente ya cavilaba sobre la posibilidad de morir por bombas nucleares. ¿Qué hay más apocalíptico que pensar que el mundo va a desaparecer en un invierno nuclear? Sí sé por ejemplo que España está pasando por una fuerte crisis económica y que os va a costar salir de ella más que a otros países pero saldréis, y a otra cosa mariposa… Tampoco parece probable que vayamos a caer todos por la famosa gripe porcina. Hay muchas razones por las que puedes pensar que tu vida es miserable así como tantas otras para pensar lo contrario.

– Y los aires pop de «Patient Flees» me ha recordado mucho a The Beatles, ¿esa ha sido la intención?

– Para nada. «Patient Flees» es para mí la canción más peculiar del disco, el cómo fue concebida. Realmente este tema salió de la nada, ninguno de los elementos que la componen pegaban unos con otros. Simplemente unas notas solapando otras, sonidos entremezclándose entre distintas melodías. Está hecha como con los restos que quedaban al hacer el disco. Parecía como que nadie iba a poder tocar jamás algo así. Ahora estoy en un punto en que quiero cambiar los métodos de producción, trabajar bien los arreglos en un estudio, cosa que Wire como banda nunca ha hecho desde 1979. Creo que es fascinante, y más contemporáneo como método de trabajo.

– Al igual que The Stranglers sois de los pocos grupos de la época after-punk británica que siguen en activo y grabando nuevo material. ¿Qué te parece la reunión de P.I.L.?

– Para ser sincero, me sorprende mucho que esté ocurriendo. El año pasado tocamos en un festival junto con los Sex Pistols. Tocaron el mismo set que emplearon en el Hundred Club en 1976, exactamente el mismo set, lo cual debe ser lo más aburrido que haya en este mundo, sin nada nuevo que presentar. Sonó como pop-rock porque ahora saben tocar todos los miembros del grupo, en un espectáculo realmente espantoso. Y recuerdo que por aquel entonces la gente se preguntaba «¿pero qué están haciendo? Lydon debería centrarse en P.I.L.! P.I.L. sí que valdría la pena que volvieran». Escuché que es que él no estaba interesado, por eso me sorprende que esté sucediendo esto ahora. Sospecho que no es más que por la pasta, a no ser que realmente estén en disposición de sacar material nuevo. Si no me temo que va a ser más de lo mismo. Entiendo que hay gente que ha hecho cosas en su vida por las que no han sido pagadas como les hubiera gustado, y creo que eso es lo que les está moviendo en este momento. Sinceramente no me ilusiona este regreso.

– ¿Puedes describirme vuestros comienzos, el entorno, los grupos, el público… ha cambiado mucho?

– Muchísimo. Cuando nosotros empezamos el público solía detestarnos, no eramos nada populares en el mundo del punk, decían que éramos pretenciosos y artísticos. A nosotros ellos tampoco nos gustaban mucho. La gente nos temía cuando íbamos a tocar, hablo de los 70. Luego llegó un punto en que teníamos cierto seguimiento, básicamente de chicos jóvenes. Las únicas chicas que se veían eran básicamente la novia de algún asistente. Ahora tocamos para un público (supongo que en España será similar) en el que entre un 60% y un 80% son menores de 25 años y en el que podemos ver a muchas chicas. Y no necesariamente novias de asistentes sino chicas a las que realmente les gusta Wire. También hay gente más mayor por supuesto. Se da pues una mezcla interesante entre el público. Wire tiende a ser fuente de inspiración para aquellos que velan por el arte, sean de la generación que sean. En cada generación aparece algún grupo de chavales jóvenes que señalan a Wire como una gran influencia para ellos.

– ¿Hay algún grupo actual que te guste?

– Mi gusto musical es sumamente diverso, aunque la banda que he visto más veces este año, y que más me ha gustado es Holy Fuck, se salen.

– ¿Cuánto habrá que esperar para volver a escuchar nuevo material de Wire?

– Bueno tenemos un plan (risas), no quiero entrar en detalles ahora mismo pero puedo adelantar que tenemos pensado sacar un nuevo disco para comienzos del año que viene. Y para final de año estaríamos preparados para hacer carretera otra vez con lo que saliera del nuevo disco. Será muy interesante ver cómo evoluciona esto.Tengo especial interés en ver cual es la reacción del público español, me consta que las culturas latina y anglosajona suelen tener distintos comportamientos, me resulta muy interesante este fenómeno.

 

Wire estarán girando por España a partir de mañana miércoles 7 de octubre en tres fechas:

Miércoles 7 de Octubre de 2009: Barcelona, La [2] de Apolo
Jueves 8 de Octubre de 2009: Madrid, Ramdall
Viernes 9 de Octubre de 2009: Puerto de Santa María, Cádiz, Monkey Week

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