The Rippers – «Seeds of the New Dawn» (Rock On 2009)

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Nunca olvidaré la primera vez que vi en directo a The Rippers. Fue hace ya hace siete años en la añorada taberna Txiberri de Urduliz, una versión vizcaína de la lazkaotarra Torrano. Esa noche llegué empapado tras pasar un buen rato haciendo auto stop y cuando arribé a la taberna el ambiente era totalmente desangelado. No importaba, ante poco mas de treinta personas los hermanos Teichenné, Marc y David, salieron a matar y el calor que se creó hizo que me secara por fuera y me humedeciera por dentro a base de cervezas. Presentaban aquella noche los de L´Arboç su segundo LP, «No Mört», hoy objeto de culto en su versión vinílica. Desde el primer momento nos dejaron bien claro de qué iba la historia, punk-hardcore a toda hostia, zapatilla y sin concesiones, patadas directas al estomago y la cabeza. La voz de Marc se te incrustaba en lo mas profundo del cerebro. Siete años han pasado desde entonces y entre medias hemos visto como caían con cuentagotas tanto sus trabajos como sus actuaciones en directo. Varios singles y dos Lps después las cosas siguen igual. Editado por Rock On Music, vuelven a la carga los de Tarragona con «Seeds of the New Dawn», nueve temas en 24 minutos en los que que no se apartan lo más mínimo de la linea que ha caracterizado todos sus trabajos. Puede que haya a quienes les resulte excesivamente breve pero ¡qué mas da! Lo suyo es la inmediatez, siempre en busca de pelea, agresivos, violentos, crueles, abrasivos, hirientes… No saben de melodías, no, eso es algo que no va con ellos. Desde el primer tema salen a matar, en la inicial «Under Siege» ya marcan el terreno. Alaridos, gritos, Marc cantando como si Belcebú le hubiera poseído, la base rítmica funcionado cual apisonadora monocorde y las guitarras rasgando el aire a velocidad match 3. Una bomba decibélica. Ojo, no busquéis single alguno, amigos, esta vez no vais a encontrar un «Fool» como en «Invertebrat». Mismamente su anterior trabajo «Nomelec’s Revenge» carecía tambien del así llamo «hit» y la verdad es que tampoco se echaba de menos. Nuevamente prefieren ir por la vía rápida, expulsar todo el odio y la mala hostia que acumulan en forma de ladrillazos. Ahora, hay cabida para medios tiempos «a su manera» como son «Can’t You See», «Meth» y «Among the Spiders» en los que se muestran un poco (y digo un poco tan solo) más templados y comedidos. ¿Referencias? Complicado. Los de Zeke del «Death Alley» pueden ser una pero también bandas mas proto metálicas al igual que muchas de las bandas de hardcore de la costa oeste de EEUU. No han inventado la pólvora ni falta que hace. Lo que saben hacer lo hacen muy bien. Vale sí, no es de esos discos que te ayuden a ser mejor persona y que tras escucharlos te hagan ver la vida diferente. Más bien todo lo contrario. Escucha uno a todo volumen «Lois Beziat» y sale uno a la calle con ganas de aplastar cráneos y destruir enemigos que diría el bueno de Conan el Bárbaro. Osea, que es un disco totalmente indicado para ponerte a tope. Solo queda que nos enseñen como patean culos en directo estos temas. No tengo la menor duda de que así será, nuevamente, siete años después… y es que las cosas muchas veces ni cambian ni es necesario que lo hagan.

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