New York Dolls – «Cause I Sez So» (Atco 2009)

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No resulta nada fácil, al menos para mí, acometer la reseña de «Cause I Sez So». Y lo digo porque no es sencillo redactar una crítica sin hacer referencia al glorioso pasado de New York Dolls, aún hoy cuando ya han transcurrido varios años desde su vuelta a los escenarios. Tampoco es fácil dejar de nombrar a Todd Rundgren, productor de éste y también de su debut hace treinta y cinco años. Pero hasta ahí entra dentro de lo normal.
Y sin embargo habría que recordarles a muchos que la banda goza hoy en día de mejor consideración que en su momento; que «One Day It Will Please Us to Remember Even This» nos sorprendió gratamente a muchos; y finalmente que sus conciertos actuales no resultan un mero ejercicio de nostalgia, con los miembros originales arropados por un puñado de músicos anónimos y sin carisma, sino que se puede ver en ellos a una verdadera banda. Por eso todavía me sorprendo al leer según qué cosas.
Lo que está claro es que New York Dolls lo han vuelto a hacer con «Cause I Sez So». El nuevo disco (el cuarto-segundo en su carrera) no sigue una línea muy similar a su antecesor, y esa es otra de las cosas que más me han sorprendido también. Aquí parecen bucear en sus raíces musicales buscando, no sé si conscientemente, un sonido más bluesy en incluso 50’s. Evidentemente ambas cosas siempre han estado presentes en su sonido, pero creo que en este álbum está todavía más marcado en algunos temas. En cualquier caso hay temas también más duros, como los dos que abren el álbum, «Cause I Sez So» y «Muddy Bones», o el que lo cierra, «Exorcism of Despair», y que sin embargo no dejan de ser Rock n’ Roll clásico; pero también hay lugar para canciones como «Lonely So Long», mi preferida del disco y que se adentra en terrenos baladísticos, o «Ain’t Got No Bizness» con cierto toque funkoide. Aún así no podemos dejar de citar la nueva versión en clave de reggae de «Trash», que podría tener su gracia como cara B, pero totalmente innecesaria aquí y que rompe con todo el ritmo del disco.
En definitiva, un muy recomendable disco de The New York Dolls, le pese a quien le pese.

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