Metallica –“Death Magnetic” (Warner Bros 2008)

Metallica –“Death Magnetic”
(Warner Bros 2008)
Metallica –“Death Magnetic” (Warner Bros 2008)

Metallica –“Death Magnetic”
(Warner Bros 2008)

A estas alturas, casi nadie (tampoco el que suscribe) esperaba nada de Metallica. Sólo los más acérrimos fans confiaban en que los de San Francisco pudieran volver a publicar un disco digno. Y la tomadura de pelo que supuso su anterior trabajo, “St. Anger”, hace cinco años, no ayudó precisamente a alimentar esas esperanzas.

Pues bien, ¡craso error! Metallica han vuelto. Y han vuelto con un monumental nuevo álbum, lleno de riffs, cambios de ritmo, y velocidad, mucha velocidad. No voy a caer en la tentación de decir aquello de “…vuelven a los tiempos del Master…”, porque en mi opinión, no es así. “Death Magnetic” no es “Master of Puppets” ni “Ride the Lightning”, pero es que maldita la falta que hace. Este nuevo trabajo del grupo se sostiene por sí mismo, sin necesidad de compararlo con obras pretéritas. Y la razón es que, a pesar de contener todos los rasgos característicos de Metallica, “Death Magnetic” suena fresco, nuevo, joven. No son cuatro veteranos intentando sonar como hace veinte años, son cuatro músicos que se han reencontrado con la pasión por hacer la música que les gusta.

El disco no tiene desperdicio. Desde la frenética “This Was Just Your Life”, probablemente lo mejor que la banda ha compuesto en los últimos doce años, pasando por pepinazos como “Broken, Beat & Scarred”, “All Nightmare Long” –con un James Hetfield en estado de gracia vocal-, o temas más pausados como “The Unforgiven III” o con más “groove”, como “Cyanide” (tremendos Lars Ulrich y Robert Trujillo). Hay ciertos guiños al pasado como la soberbia “The Day That Never Comes” (Kirk Hammett se pone las botas en este tema), con claras reminiscencias de “Fade to Black”; o la final “My Apocalypse”, durante la cual, uno no puede dejar de acordarse de aquel “Damage Inc.” de hace más de dos décadas. Por volver, vuelven hasta las extensas instrumentales. En este caso, “Suicice & Redemption”; diez minutos inspiradísimos; todo un ejemplo de lo que debe ser un tema instrumental en 2008.

En resumen, una gratísima sorpresa, y desde ya, uno de mis discos favoritos del año. Casi todos dábamos por muertos a Metallica…..y casi todos nos equivocamos. The Four Horsemen are back!

hellspawn

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