Monsters of Rock – Zaragoza (Feria de Muestras 11-07-2008)

Como a estas alturas todos ya sabréis, este pasado fin de semana tenía que celebrarse el doble festival Monsters of Rock/Metalway en el recinto de la Feria de Muestras de Zaragoza, pero una inoportuna y bíblica tormenta el viernes por la tarde asoló la zona, debiendo la organización suspender los conciertos. Aunque se trabajó durante toda la noche para que el Metalway Festival pudiera celebrarse al día siguiente, sobre las 10:00 de la mañana la organización anunciaba también la suspensión de este ante la imposibilidad de reponer todo el equipo destruido y garantizar la seguridad de público y bandas. RockandRollArmy.com estuvo presente en el festival de Heavy Metal por excelencia, así que podemos contar en primera persona lo que allí aconteció hasta que el aguacero arreció sobre la Feria de Muestras, dando al traste con lo que restaba del Monsters of Rock y con las ilusiones de unos seis mil aficionados que allí se congregaban.

El viernes sobre las 17:15 llegábamos al recinto de la Feria de Muestras, coincidiendo con el inicio de la descarga de Pretty Maids. Sin embargo, la búsqueda de la caseta de acreditaciones, muy alejada del recinto, hizo que no pudiéramos disfrutar de ellos como es debido, así que cualquier comentario sería probablemente impreciso. Baste decir que desde fuera no nos sonó mal. Anteriormente habían actuado ya los locales Miss Diciembre, Rage y Candlemass, pero por lo temprano de los horarios gran parte del público, entre ellos nosotros mismos, no pudo disfrutar de sus conciertos.

En esas primeras horas de festival el sol caía a plomo, así que nada hacía presagiar lo que después vendría. En esos momentos, y con un calor sofocante, gran parte de los asistentes combatía las altas temperaturas con el torso descubierto. Otros acudían al «tren de lavado heavy», donde podían refrescarse gracias al agua que caía. La organización también había dispuesto una manguera que, desde el foso, regaba a las primeras filas.

Una parte importante del público buscaba la escasa sombra que proporcionaba la torre de sonido cuando salieron al escenario Thin Lizzy hacia las 18:45 de la tarde. Comenzaron con un sonido regular que acabó empeorando, aunque el concierto fue impecable. Abriendo con «Jailbreak», Scott Gorham y John Sykes nos regalaron un repertorio distinto al que nos tenían acostumbrados en anteriores visitas. No en vano este año celebran el trigésimo aniversario de la edición de «Live and Dangerous», así que el set list está basado en las canciones que componen dicho álbum: además de la ya citada «Jailbreak» suenan «Rosalie», «Emerald», «Cowboy Song», «The Boys are Back in Town», «Don’t Believe a Word», «Are You Ready», «Sha La La», y temas no incluídos en ese directo como «Waiting for an Alibi» o «Black Rose». Mención especial a Tommy Aldridge a la batería, que mantiene una pegada envidiable, aunque su solo estuviera un poco de sobra en un festival donde las actuaciones son más reducidas.

Durante la actuación de Thin Lizzy comienzan a aparecer las primeras nubes sobre el recinto, si bien en ese momento eran bienvenidas por la tregua que proporcionaban. Fue con la actuación de Ted Nugent cuando definitivamente el cielo se oscureció, comenzando a soplar también el viento. Nugent saltó al escenario a eso de las 20:15. Me sorprendió ver a Mick Brown, batería de Dokken, formando parte de su banda. Con una enorme bandera estadounidense tras la batería, el tío Ted comienza un set bastante clásico con «Wango Tango». Durante el concierto vemos a varios de los miembros de Twisted Sister a un lado del escenario observando el espectáculo. Es evidente que Ted Nugent no es el mismo de los años 70, pero se mantiene en buena forma. Durante su actuación se descuelgan las pantallas situadas a cada lado del escenario por seguridad, pues como hemos dicho comenzó a soplar un viento bastante fuerte. Finalmente la bandera americana es retirada también. Ted Nugent, ajeno a esto, sigue descargando su set, donde no faltan clásicos como el hit «Cat Scratch Fever» poco antes de los bises, donde el Motor City Madman aparece ataviado de un penacho de plumas indio.

Tras la actuación de Nugent decidimos acercarnos al pabellón donde este año se habían colocado el mercadillo y los puestos de comida. El cielo está ya bastante oscuro y a lo lejos observamos truenos; nos tememos la aparición de la lluvia, así que aprovechamos el descanso hasta el momento en que, teóricamente, Deep Purple habrían de tomar el escenario, a eso de las 21:45. Pero eso no llegó a ocurrir. Pocos minutos antes de esa hora comenzó una violenta tormenta. Desde dentro del pabellón podíamos apreciar la magnitud del aguacero, que, durante unos veinte minutos y acompañado de un viento huracanado primero, y de granizo después, dio al traste con el resto del festival. El equipo del escenario quedó inutilizable, y la estructura quedó también dañada. De hecho, como nos enteramos al día siguiente, un placa desprendida por el fuerte viento hirió a uno de los asistentes, que hubo de ser atendido por la Cruz Roja.

Tras la tormenta y ante el desconcierto reinante decidimos acudir a la zona de prensa a ver si podemos informarnos de la situación. Es entonces cuando nos hacemos idea con más claridad de lo ocurrido, cuando vemos vallas de seguridad caídas y otros desperfectos por todas partes. Queda bastante claro que va a ser difícil reanudar el festival, aunque a gran parte del público le cuesta aceptarlo. En la zona de prensa, que ha quedado también arrasada, los rumores apuntan a que se intentaría colocar a los tres grupos restantes al día siguiente, cosa que nos parecía bastante improbable ya entonces. Minutos después por megafonía y de manera inaudible anuncian la suspensión (suponemos) a eso de las 22:45. Según comenta cierto pope del Heavy Metal español en su página web, fue él mismo el encargado de anunciarlo, aunque nosotros escuchamos claramente una voz femenina; lo haría después de marcharnos nosotros… Así que sobre las 23:00 abandonamos el recinto con la sensación agridulce de haber visto dos enormes shows por parte de Thin Lizzy y Ted Nugent pero con ganas de ver el resto, sobre todo Twisted Sister.

Por la mañana ya recibiríamos el mazazo definitivo cuando la organización confirma la suspensión del Metalway. Aún así, la ciudad se ve durante todo el día colonizada por melenudos con camisetas negras a los que la noticia les habría cogido ya de camino. Al mal tiempo buena cara, ya que tanto los que llevaban desde el viernes como los que se enteraron de la suspensión ya en la capital maña, se concentran en la zona de bares heavies de la ciudad. Allí fuimos testigos directos del buen rollo reinante entre gente venida de todas partes de la península: País Vasco, Asturias, Valencia, Salamanca, Madrid,… Esperemos que el año que viene sí que se pueda celebrar sin problemas el festival, aunque nos tememos lo peor. Ojalá nos equivoquemos.

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