Bonberenea, 10 urte bizirik


BONBERENEA
                       

Abro una cerveza y me siento en el sofá dispuesto a ojear  la última edición de "Bonbero Ekintzak". Un libro en el que han querido reunir 10 años de historia, llenos de altibajos, problemas… y, por que no, sonadas victorias ante el sistema. Yo, sinceramente, pensaba encontrar una sucesión de “cromos”, un listado de conciertos y actividades, un panfleto gritado contra el sordo muro de lo “establecido” … pero lo que he encontrado a lo largo de las muchas páginas destinadas a este proyecto, que ha pasado por diferentes localizaciones, es mucho más. Es un recorrido a lo largo de incontables noches en vela, mucho sudor derramado y el recuerdo de los buenos y malos momentos. Que todo hay que decirlo, han sido bastantes.

Enciendo un cigarro y el denso humo, cual flashback cinematográfico, me lleva de golpe diez años atrás a aquella primera intentona de ocupar un espacio público, en el por aquel entonces gris y aburrido Tolosa. Y es que más allá de los Ihauteriak (Carnavales en Euskara, n. del a.) por aquel entonces no había NADA en la que fuera Meca del “papel”. Además, los anteriores intentos de crear un espacio abierto para tod@s, no habían dejado demasiados buenos recuerdos en la “capital de las alubias”.

Voy pasando páginas… y recuerdo aquel primer concierto con los Safety Pins y los Hot Dogs! Algo se empezaba a mover en Tolosa… La prosa acelerada y “amateur” que va narrando las andanzas de aquella panda de colegas que se movían por algo en lo que ciegamente creían me atrapa y transporta a una época en la que ir a Bonbernea suponía poder ver bandas que meses antes un hubieran tocado en Tolosa ni por asomo!

Enciendo un nuevo pitillo, porque no pienso moverme del sofá hasta terminar de leer “Bonberenea, 10 urte bizirik”… y me entero de que los malos rollos también hicieron mella entre quienes pensaban que la casa debía avanzar en una dirección, y quienes pensaban que todo estaba ya hecho. Pero no había tiempo que perder y aquel proyecto debía avanzar si o si!

La CASA ofrecía unas posibilidades ilimitadas y había que explotarlas. La cocina se convirtió en lugar de encuentro para numerosas cenas y reuniones donde se soñaba con convertir a aquel edificio olvidado durante años en un centro neurálgico para aquel pueblo donde la cultura solo asomaba en el festival de Masas Corales o en el certamen de Marionetas (sic!).

El sueño se va apoderando de mí, pero otro pitillo, me ayuda a sonreír rememorando a 3Peace y Brahma… dos bandas japonesas que aparecieron por allí, con un séquito de fotógrafos y cámaras de televisión dispuestos a grabar la gira de aquellos “salados”. Otra calada me pone los pelos de punta al recordar a los norteamericanos Tragedy, quienes acompañados de los catalanes E150, nos golpearon a base de HC rápido, sucio y violento… finalmente apuro el Chester para sonreír de nuevo recordando a todos aquellos aragoneses que vinieron en manada para gozar con un concierto sorpresa de, los por aquel entonces disueltos, Corazón del Sapo.

Devoro las páginas y me doy cuenta de que esta lectura sería más agradable aún, si la acompañara con alguno de los muchos y dispares discos que se editaron gracias a la labor de los que allí “pringan” día si y día también! El disco homenaje a Gutural o Lobo Eléctrico? Humus o Ttantta?… el disco de Izaera, venga!… la perfecta y atronadora producción de “Txaps” ilumina ese pequeño y humilde estudio que tras unos pocos discos se convirtió en un Santo Grial, deseado por cientos de bandas  en busca del sonido perfecto.

Las diapositivas imaginarias pasan una tras otra y veo a la gente bañarse en la piscina que “Bonbero” tiene en la parte superior… veo a la peña escalar en el rocódromo mientras otros patinan y hacer trucos imposibles en el skatepark… repaso de memoria los graffittis que adornan la pared trasera… o canto  los goles marcados en el campo de hierba natural (como lo oyen!) donde las “koadrillas” del pueblo miden sus fuerzas en el noble arte del fútbol!

L@s lectores/as de esta, nuestra web, que se hagan con este “artefacto” no se sentirán defraudados. “Bonberenea, 10 urtez bizirik!” no pretende adoctrinar a las generaciones venideras, ni siquiera busca la comprensión del lector o lectora (como diría nuestro Lehendakari). Es la crónica de una ilusión contada con las “tripas” y abierta a nuevos capítulos que la historia (o la especulación inmobiliaria) se encargará de escribir!

Sin darme cuenta, en una sentada, he devorado este “Bonberenea, 10 urtez bizirik!”, que me ha durado menos que un periódico gratuito de esos que regalan en el Metro… y eso que yo no soy lector “compulsivo”.

Ah! Por poner alguna pega os diré que está escrito íntegramente en Euskara, algo que seguro aleja a más de un/a posible lector/a…  pero eso ya es harina de otro costal!

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