Tesla + Chalice – Barcelona (Apolo 03-11-07)

 Foto: Hellspawn
 
Resulta paradójico que la ciudad que recibió a Tesla en su momento de mayor popularidad con botellazos y lanzamiento de objetos varios, alrededor de quince años después y con el Hard Rock atravesando unas de sus horas más bajas, despida a la misma banda con cerrada ovación y totalmente rendida a sus pies.
 
Y es que al parecer fueron los propios miembros de la banda los que se empeñaron en tocar en Barcelona y saldar esa cuenta pendiente con la Ciudad Condal. Tal vez no sea este el mejor momento para las bandas de Hard Rock, pero después de lo visto en la sala Apolo el pasado sábado me atrevería a decir que sí es un gran momento para Tesla. Da igual que no vuelva a estar Tommy Skeoch y que haya sido sustituido por un Dave Rude bien a la guitarra pero quizás falto de tablas y que con esa barba que luce guarda cierto parecido con el John Frusciante de los últimos tiempos, aunque mucho más joven, porque casi todo el peso de las guitarras solistas recae sobre el enorme Frank Hannon (y el Theremin, y los teclados, y la actitud, y las poses, y…). El rubio guitarrista del pelo rizado estuvo inconmensurable durante todo el show.
 
Seguramente muchos integristas del Rock nunca serían capaces de reconocer la calidad de Tesla por el simple hecho de proceder de cierta escena y haber surgido en el momento en el que lo hicieron. Pero Tesla eran una rara avis dentro de la escena del Heavy Metal de mediados-finales de los años 80. Sus dos volúmenes de "Real to Reel" demuestran que realmente lo suyo era (es) otra cosa, que tienen más en común con el Rock Clásico e incluso con la música tradicional estadounidense que con el Heavy Metal.
 
De teloneros de la velada ejercían los alemanes Chalice, pero debido a la hora tan temprana a la que asaltaron el escenario solo pudimos presenciar Tesla Barcelona Sala Apoloun par de temas. Poco podemos opinar por lo tanto de su propuesta, que parece basarse en el Hard Rock de los años 80. El poco tiempo para juzgar sin embargo no evita que me parecieran muy poquita cosa. Más de lo mismo.
 
A las 21:30 horas aparecían puntualísimos los miembros de Tesla sobre el escenario de la sala principal de Apolo. Llevaba meses esperando el acontecimiento y el nerviosismo durante los días previos había ido en constante aumento. Seguramente a algunos os parecerá exagerado, pero teneis que entender que Tesla son probablemente una de mis bandas de cabecera, que recuerdo la de su vuelta hace cinco o seis años como una de las mejores noticias musicales de los últimos años, y que las críticas de la gira actual están siendo muy positivas. Y no me defraudaron en absoluto, ni a mí ni al resto de entregados asistentes que provocaron que se rozara el sold out en la sala. Tanto es así que a la salida el comentario era unánime: lo de Tesla es sencillamente sobrenatural. Porque a día de hoy es difícil aguantar sobre un escenario durante dos horas y no bajar el nivel ni por un instante, porque es difícil hacer versiones de otros (cayeron esta vez "War Pigs" y "Rock Bottom") y salir airoso.
 
Pero tampoco les hace falta recurrir a versiones ajenas (yo de hecho habría preferido que tocaran dos o tres temas más propios), porque un concierto que comienza con "Comin' atcha Live" y termina con "Edison's Medicine" dos horas después vale lo que te pidan por la entrada y mucho más. Entre medio casi todas las canciones que no pueden faltar: "Love Song", "Heaven's Trail (No Way Out)", "Signs", "Freedom Slaves", "Rock Me to the Top", "Modern Day Cowboy", "What U Give", "Mama's Fool", "Into the Now", "Little Suzie"…
 
No es de extrañar por ello que el público se mostrara entregadísimo durante todo el concierto. La propia banda parecía estar sorprendida de que cada tema fuera coreado por prácticamente toda la sala, y se les veía con una sonrisa de oreja a oreja. Ojalá sea verdad que van a volver pronto como prometió Jeff Keith al finalizar el concierto.
 
Fotos: Hellspawn 

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