Dokken + Kingdom Come – Bergara (Sala Jam, 12-10-07)

 

Aunque en teoría se presentaba como un tour con doble cabeza de cartel y por lo tanto en igualdad de condiciones (Double Headliner Tour 2007 rezaban los carteles y las entradas), lo cierto es que Dokken salió en segundo lugar, dispuso de más tiempo y también de mejor sonido.

Tampoco es de extrañar. Aunque hoy día los grupos de Hard & Heavy ochentero sobrevivan a duras penas, en sus tiempos de gloria Dokken fueron una banda superventas con mucho éxito. De Kingdom Come sin embargo lo único que recordamos algunos es que cuando aparecieron se les acusó de ser unos meros imitadores de Led Zeppelin. Así que Don Dokken parece que se calzó los galones que se le presuponen por su estatus al empezar la gira y se lo dejó claro a sus teloneros, ya que incluso el cantante  de Kingdom Come, Lenny Wolf, comentó sobre el escenario que girar junto a Dokken (la banda) era para él como una especie de sueño de juventud.

Por todo ello Kingdom Come salían al escenario en la posición de los teloneros, abriendo la velada y calentando el ambiente para lo que vendría más tarde. El show comienza sobre las 21:15 de la noche en el que desarrollan un set de una hora y quince minutos aproximadamente.

Fue un show un poco extraño, en el que convivían temas de un sonido más moderno con balazos hard rockeros de los de toda la vida, por momentos aburrido (con las canciones más recientes) pero que se levantaba cuando arremetían con los clásicos del grupo. Comprobamos en directo que efectivamente la influencia zeppeliniana es más que notable en algunos temas antiguos.

Pero la gran mayoría del público presente esperaba la salida de Dokken. Y la banda es consciente de ello, así que ofrece un show basado en sus grandes éxitos en el que hay lugar para alguna sorpresa (ese pretérito “Paris is Burning” con un gran trabajo a la batería de Mick Brown) pero en el que también se echan en falta algunos clásicos indiscutibles (“Heaven Sent” o “Burning Like a Flame” por ejemplo). Aún así el set list tira de espaldas: “The Hunter”, “Kiss Of Death”, “Into the Fire”, “Alone Again”, “It’s Not Love”, “Just Got Lucky”,… y el final con “In my Dreams”.

Jon Levin, el guitarrista actual de la banda, es un corremastiles que calca los solos de George Lynch, por lo que la ejecución de los temas es casi perfecta. Sin embargo Don Dokken no es el que era. Es incapaz de llegar a los tonos más altos, en ocasiones incluso cambia la entonación de los temas para adecuarlos a su actual registro. Resulta curioso que a pesar de ello se le vea en el lateral del escenario fumando en varias ocasiones y que tampoco se corte a la hora de beber.

 

Al final hay que dar las gracias a que los temas son buenos, que la gente va a corearlos y que el bajista Barry Sparks le cubre las espaldas bastante bien, porque si fuera por el estado actual del vocalista la cosa acabaría en desastre. Lo que podría ser muy grande acaba en un concierto correctito, y en buena medida gracias a la nostalgia de los fans que perdonamos casi todo. Lástima Don, podrías montártelo bastante mejor.

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