ANTI-FLAG «For Blood And Empire»

 

ANTI-FLAG «For Blood And Empire»

ANTI-FLAG

ANTI-FLAG «For Blood And Empire»

Hace tiempo que ANTI-FLAG se ganaron el corazón y los oídos de Tom Morello. Con su sexto largo, “For Blood And Empire” (RCA, 06), en el que participa el renombrado guitarrista, se trata no de convencer a una pequeña élite ya concienciada, sino de ir, de una vez por todas, a por el gran público.

Los argumentos musicales tal vez tengan más sabor a The Clash que nunca, aunque Justin Sane opine que fue “The Terror State” (Fat Wreck/Roc.K, 03) quien más bebía de los londinenses. ”Es interesante, porque con este disco más que una cuestión de influencias ha sido el juntarnos los cuatro y aporrear ideas para canciones. Lo que nos ha influido más que nada son nuestros trabajos antiguos. Imitamos cosas que solíamos hacer y que nos gustan y además tratamos de buscar cosas nuevas que añadir a los elementos antiguos”. Sane titubea y menciona a The Beatles, David Bowie, The Exploited y Crass, si bien reconoce que este tipo de preguntas no son lo suyo. Para quien vea con malos ojos la alianza entre Anti-Flag y el emporio RCA/Sony/BMG, sirva de consuelo que el combo “siempre ha apoyado el intercambio de ficheros P2P, porque es una manera de comunicarse y de educar a la gente sobre música que les inspira y mueve”. Dicho esto, el guitarrista/cantante manifiesta que “todo el mundo merece una compensación por su trabajo”, así que anima a apoyar a los grupos de otra manera siempre que sea posible. Como era de prever, las ideas de Anti-Flag no se han diluido en “For Blood And Empire”. Además, salvo algún estribillo fallido hacia la mitad del álbum, el nivel es el habitual. Para quien no les siga la pista, pueden sorprender títulos como “War Sucks, Let’s Party!”, porque “bebe y lucha” no forma parte del credo de estos cuatro vegetarianos. “No creo que necesites beber ni drogarte para festear. Puedes ir a una y cantar, reírte, bailar y divertirte con tus amig@s, y ser ruidos@ y molest@, armar jaleo… o simplemente quedarte sentad@ y absorberlo todo”. Más confusión añade un verso de la semi-acústica “1 Trillion Dollar$”, con ejemplos varios sobre en qué gastar tal suma. “Preferiría que un billón de dólares se gastara en casi cualquier cosa excepto en armas”. Dicho corte, aparentemente nihilista, está escrito “desde el punto de vista de un/a comerciante de armas, de alguien que las vende sin importarle el impacto que esas ventas tengan en el resto del mundo”. Se refiere a Cheney y Bush, “gente muy cercana a fabricantes de armas” y corresponsables de que “la mayor mercancía de exportación de EEUU sea armamento”. Se inquiere acerca del tema “The W.T.O. Kills Farmers”, pues el título evita mencionar al gigante de la manipulación genética Monsanto, y eso que es dicha multinacional el centro de sus críticas. ¿Temerían pleitos? “No, es que Lee Kyung Hae, un agricultor de Corea del Sur, se puso una pancarta que decía ‘La Organización Mundial del Comercio mata a campesin@s’ y se suicidó. Así que el título es un homenaje a él y a su proclama. La canción sí menciona a Monsanto, porque jugó un gran papel en la ruina de muchas familias granjeras e independientes, incluidas muchas en India y Corea”. Justin Sane enfatiza la importancia de las manifestaciones, y cita la huelga del 1 de mayo (día de labor en EEUU) contra políticas que “buscan criminalizar a l@s inmigrantes”. “Tuvo un impacto increíble, como consecuencia muchas cosas que estaban a punto de convertirse en ley se han parado”. También destaca el papel de su banda en la creación del proyecto Military Free Zone, que busca contrarrestar el “reclutamiento voraz” existente en estos tiempos de guerra. “Empezó básicamente porque con demasiada frecuencia se utiliza a buena gente en guerras imperiales”. Hablemos de los medios en su país, con periodistas que se han jactado de anteponer nacionalidad a profesión. “El trabajo del/la reporter@ es relatar qué está ocurriendo al margen de sus creencias personales. Pienso que es un reflejo de la disposición de los medios de comunicación para formar parte de la campaña propagandística del gobierno. Es muy peligroso, porque la gente no va a recibir información sobre lo que se hace en su nombre, y va a tomar malas decisiones (…) No creo que tengan mucha integridad”, concluye. Por último, el fenómeno MySpace, propiedad del miserable Rupert Murdoch (Fox). Dice no estar interesado en aparecer en una de sus recopilaciones –como hicieron Against Me!–, pero subraya que “donde haya mucha gente, ahí quiero estar, porque si nadie oye lo que decimos, no va a cambiar nada»

 

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