Rock, sangre y muerte: malditas canciones (II)

Trágicos y famosos crímenes que inspiran títulos de canciones, suicidios supuestamente influenciados (otra vez) por grupos de heavy metal, artistas metiéndose en la piel de serial killers, platos de pasta con tomate y temas no acreditados… El Rock and Roll siempre ha sido perseguido por las mentes bienpensantes, es algo que viene ya desde sus orígenes. Y aunque haya alcanzado el mainstream (o lo hayan adaptado a él), el Rock siempre va a mantener ese poso.
En este panorama de bandas de usar y tirar, en el que llegar al segundo disco y sobrevivir a ello parece un milagro, cada vez quedan menos artistas peligrosos, que vivan en el filo, que pongan sus organismos al límite, que se atrevan a meter el dedo en la llaga, a arriesgar incluso sus carreras o simplemente a intentar que la gente tenga su propio criterio y piense diferente del resto, de la opinión general. O por lo menos ya no son artistas que trasciendan. La industria se dedica a fabricar en serie nuevos artistas a los que exprimir durante un tiempo y luego abandonar a su suerte, a edulcorar a los que sobreviven, y a ignorar al resto, a todo lo que se sale de la línea marcada entre ellos y los medios. Pero aunque hoy en día resulte difícil encontrar a algún músico outlaw con el que identificarse todavía nos quedan ejemplos cercanos en el tiempo.
Pero de artistas malditos hablaremos en otra ocasión, porque ahora toca centrarse en canciones. En esta segunda parte del artículo (podeis consultar la primera pinchando aquí ) damos un repaso a otros 4 grupos o canciones que por una u otra razón están relacionados con incidentes trágicos. Judas Priest, Nine Inch Nails, Jane’s Addiction o la perra que pilló Axl Rose con Charles Manson. Estos son 4 ejemplos como cualquier otros para hablar de la relación entre el Rock y la tragedia. Ni siquiera siguen un orden cronológico.

Jugando con el botón de rewind: Judas “matan” a dos fans

“¿Por qué querríamos matar a nuestros fans? Ellos compran los discos de Judas Priest”. Rob Halford, 1990.

Dos días antes de la navidad de 1985, Ray Belknap y Jay Vance, otros dos jóvenes aficionados al metal, llevaron a la práctica lo que habían pactado: se suicidarían juntos. Jay fue el segundo en tirar del gatillo, pero la mala suerte hizo que sobreviviera al disparo, aunque hubo que recomponerle quirúrgicamente el rostro y murió 3 años después por las complicaciones derivadas.

Como se supo después, los 2 chicos se encontraban escuchando “Better by You, Better than Me”, canción del disco de Judas Priest “Stained Class”, de 1978. La familia de Vance decidió, con toda la lógica del mundo, culpar a la banda del doble óbito. Evidentemente nada tenía que ver en el caso que los dos chicos fueran unos inadaptados aficionados a las armas de fuego, ni que hubieran crecido en un ambiente problemático, viendo pasar a varios padres en el caso de Jay.

Durante el juicio, en medio de una apasionante batalla legal que sentaría precedente en la jurisprudencia norteamericana, la banda inglesa reconoció haber introducido mensajes reproducidos a la inversa. Era una simple forma de experimentar con sonidos, según Halford. En concreto la acusación basó su estrategia en un “do it” presente en la canción citada. Finalmente Judas Priest fueron absueltos. Según la sentencia, aunque realmente había un mensaje subliminal puesto allí intencionalmente, y se consideró que tuvo influencia en el suicidio, en realidad los jóvenes debían de tener tendencias suicidas para cometer el acto y por lo tanto Judas Priest no eran los responsables directos.

Morid cerdos: Trent Reznor y la casa de Polanski

«All the pigs are all lined up, I give you all that you want, take the skin and peel it back now doesn’t that make you feel better?”, Trent Reznor, fragmento de “March of the Pigs”, 1994.

El 9 de agosto de 1969 los integrantes de la familia Manson irrumpían en una fiesta privada en casa del director de cine Roman Polanski, sita en al 10050 de Cielo Drive, Los Angeles. A su paso dejaron 5 cadáveres, entre ellos el de la actriz Sharon Tate, mujer del cineasta, que no se encontraba en el lugar y que fue el que descubrió los cuerpos acuchillados. En las paredes y en la puerta de la mansión, escritas con sangre de las víctimas, aparecen pintadas las palabras “pig” y “piggies”. Roman Polanski había rodado el año anterior “La Semilla del Diablo”, película maldita donde las haya.

Años después, el tantas veces nombrado a lo largo de este artículo, Trent Reznor, decide comprar la casa para poner un estudio de grabación en ella. Al cachondo de Trent, con un sentido del humor un tanto negro, no se le ocurre otra idea que llamar al sitio “Studios Le Pig”. Allí se grabó “The Downward Spiral”, disco que contiene canciones con títulos como “March of the Pigs” y “Piggy”. A pesar de todo esto Reznor siempre negó que tuviera algo que ver con los asesinatos de la Familia Manson.

Trent, yo quiero creerte, en serio. Solo que no cuela cuando te enteras que el edificio se demolió hace unos años, pero que te llevaste la puerta de la entrada, en la que Susan Atkins escribió “Pig” con la sangre de Sharon Tate. Y que esa puerta se colocó a la entrada de la nueva sede de Nothing Records en New Orleans.

Un par de curiosidades: el número 10050 de Cielo Drive (actualmente el edificio construido en su lugar tiene el número 10066) es la casa que aparece en el video de “Gave Up”; y al parecer la antigua sede de Nothing Records en New Orleans está en venta y todavía conserva la dichosa puerta.

Admítelo Ted, el sexo es violento: Perry Farell en la piel de un asesino

“Camera got them images, camera got them all, nothing’s shocking… Showed me everybody, naked and disfigured, nothing’s shocking… And then he came now sister’s not a virgin anymore, her sex is violent…” Perry Farrell, fragmento de “Ted, Just Admit It…”, 1988.

Resulta que Perry Farrell, aquel Perry Farrell que más que un cantante parecía un artista, el Perry Farrell con cosas que decir, decidió inspirarse para una de sus canciones en Ted Bundy, asesino en serie que a mediados de los 70 se dedicó a atacar a bellas jovencitas universitarias en el estado de Washington primero y en el de Utah después. A pesar de que llegó a ser interrogado por las desapariciones, las investigaciones no llegaron a ninguna parte y Ted fue puesto en libertad. Años más tarde, ya con todo un arsenal de pruebas en su contra, fue detenido y llevado a juicio, pero milagrosamente logró escapar. No tardó demasiado en ponerse manos a la obra de nuevo y huyó hasta Florida, donde sería detenido de manera definitiva en el año 78. Fue sentenciado a la pena capital y ejecutado el 24 de enero de 1989 en la silla eléctrica.

Uno se pregunta qué pasaría por la cabeza de Perry para componer un tema así. Porque además no es una rareza o un tema marginal dentro de la discografia de Jane’s Addiction. Se trata ni más ni menos que de uno de sus temas cumbre, el tema central cuya letra da título a su segundo album, “Nothing’s Shocking”, con ese crescendo final que acaba con el vocalista gritando eso de “sex is violent” una y otra vez. Pero no hay que darle más vueltas. Aquel era el Perry artista bizarro, el Perry drogadicto, el iconoclasta que definía su música como un cruce entre Bad Brains y Duke Ellington y dedicaba canciones a las putas de su barrio porque ellas no te juzgan… ¿qué puedes decir cuando eres una puta?

¿Llegó a enterarse Ted Bundy de la existencia de este tema? Pues nunca lo sabremos, pero seguro que de conocerlo no le haría mucha gracia.

El gurú asesino se comió un plato de pasta: Axl homenajea a Charles Manson

“That’s the game, Sad sad game, Mad game, Sad game” Charles Manson, fragmento de “Look at Your Game Girl”, circa 1970.

Ya hemos hablado de la Familia Manson anteriormente. Pero de lo que no hemos hablado todavía es de la influencia de Charlie en la cultura pop. Es un tema un tanto incómodo. Hace poco leí una entrevista a los hermanos McDonald de Redd Kross en la que contaban que tenían un poster de Manson en el garage, y lo que les costó hacer entender a sus padres que no idolatraban al gurú por sus crímenes, sino que lo admiraban como un icono más del siglo XX. Poneros en la misma situación… ¿cómo explicaríais esa afición vuestra por los libros sobre las SS o sobre asesinos en serie? Hay gente que nunca entenderá que puede haber un interés sano, incluso antropológico, por este tipo de temas. Olvidadlo, ya siempre os mirarán raro. No creo que os inviten a las fiestas de la oficina…

Pero quien quizás llevó demasiado lejos el tema fue Axl Rose cuando en 1993 decidió incluir una versión del tema “Look at Your Game Girl” en el disco de versiones de Guns N’ Roses. Ya sabemos que Beach Boys grabaron un par de temas suyos, pero esto fue antes de la matanza de Tate. El caso es que Axl, que se había pasado media gira de los “Use Your Illusion” luciendo una camiseta de Manson con la frase “Charlie don’t Surf” en la espalda, se empeñó en incluir este tema ante la incredulidad del resto de la banda. Pero en 1993 Guns N’ Roses ya era el proyecto de Axl, así que poco podían resistirse. Finalmente el tema no aparecería en los créditos, y ante la controversia Axl declararía que en los futuros prensajes del disco se eliminaría. A día de hoy las copias de “The Spaghetti Incident?” siguen incluyendo la canción y reportando royalties a Charlie. Me pregunto si le servirán en el talego para comprar cigarrillos y chocolate.

Leer primera parte de este artículo aquí.
Leer tercera parte de este artículo aquí.


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