De estreno: LA BUTACA, presenta, GUN CRAZY

 

escena de gun crazy Pasen, siéntense en su butaca y disfruten de algunas de las  (otras) mejores películas de la historia del cine,

Del giallo italiano al cine negro de serie-b americano, pasando por el polar francés ,

la época dorada del cine de terror mexicano, o cualquier  de los muchos géneros de los que un servidor es fan incondicional,  tendrán cabida en esta sección .

rara vez hablaremos de esas películas que suelen aparecer en esas listas y libros , t

ipo,  “las 100 mejores películas de la historia “, Por supuesto en su mayoría grandes obras maestras , pero para eso ya están esos libros y esas listas.

Nosotros a lo nuestro.

 

CARTEL GUN CRAZYGUN CRAZY (EL DEMONIO DE LAS ARMAS)

Joseph H. Lewis – 1949

 

Clara predecesora de películas como “Bonnie and Clyde” (Arthur Penn, 1967), “malas tierras” (Terrence Malick, 1973) o “la huida” (Sam Peckimpah, 1972), GUN CRAZY es sin duda una de las mejores películas de cine negro de todos los tiempos, y porque no, del cine en general.

Dirigida en 1949 por Joseph H. Lewis ,un artesano de la serie b que ya había hecho algunas buenas películas antes de los que sería su obra maestra. La película nos narra la espiral de violencia en la que se ven inmersos Bar Tare, un joven gran aficionado a las armas, aunque para nada violento (como ya ha quedado claro en unos concisos flash back al principio de la película)  y su chica Annie Laurie, una femme fatale también gran aficionada a las armas, a la que ha conocido en una atracción de circo de la feria.

Cuando al poco de casarse los dos se encuentran sin trabajo y el dinero empieza a escasear, Annie , que ya llevaba un crimen a sus espaldas antes de conocer a Bar, le propone a su marido atracar bancos para salir de la miseria, en una memorable escena en la que Annie le dice a Bar: “me han tratado toda la vida a patadas, ahora voy a dar patadas yo” para proseguir: “yo lo que necesito es un hombre que me ponga el mundo a los pies”. Aunque al principio Bar se queda un poco confuso (ya hemos dicho antes que aunque Bar es un gran aficionado a las armas y sobre todo muy bueno con ellas, es de esa clase de tipos a los que no le gusta meterse en mas problemas de los necesarios), el amor que profesa por una Annie mucho mas ambiciosa que él le hace aceptar la propuesta.

A partir de aquí ya os podéis imaginar, atracos, huidas, crímenes… pero sobre todo, el amor y la desesperación entre la pareja, que son conscientes de la espiral en que se han metido y de la que saben no van a salir jamás.

Ni que decir tiene que la película 58 años después de su estreno no ha perdido ni un ápice de su frescura, más bien todo lo contrario. Con un guión magistral, rodada en blanco y negro, y con esa estética tan característica de cine negro de serie b de finales de los 40 y comienzos de los 50 de la que Godard dió buena cuenta en “al final de la escapada”, la película está llena de escenas memorables: el atraco a la oficina de pago, la boina calada de Annie Laurie (que luego pondría tan de moda Faye Dunaway en Bonnie and Clyde), la escena final con la pareja en el pantano entre los juncos y la bruma… en fin, si queréis pasar una hora y media viendo buen cine, de ese que por desgracia ya se estrena poco, no dejéis pasar esta película, 10 sobre 10.

 

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