El Blues de Rock City Angels

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Surgidos en la escena de Los Angeles de finales de los 80, siempre estuvieron a la sombra de Guns N’ Roses, con quienes están relacionados no solo por compartir discográfica (Geffen Records), sino también por una oscura historia digna incluso de ser llevada al celuloide. Y ya que hablamos de cine, no está de más recordar que son más conocidos en la actualidad por haber sido la banda en la que militó Johnny Depp que por su (escaso) legado discográfico.

Pero además de por estas curiosidades también deberían ser recordados por su música. Esta es (más o menos) la breve historia de una banda que pudo reinar en los estertores del Rock ‘n’ Roll de estadio, que pudo haber arrebatado el cetro a Guns N’ Roses como banda más peligrosa del Hard Rock pero que no quiso o no supo hacerlo.

Durante 5 minutos pareció que iban a comerse el mundo, pero como muchas otras bandas se quedaron en el camino gracias a la desidia y a las drogas. Hace unos pocos años  hubo un intento de reflotar el grupo por parte de varios de los miembros originales, incluso fueron anunciados en el cartel del extinto festival Serie Z, pero al final cancelaron su actuación y todo parece haber quedado en agua de borrajas.

Si sois fans del grupo, o si simplemente teneis curiosidad por ellos, este artículo os ayudará a recordarlos o a conocer un poco su triste historia, según sea el caso.

La leyenda reza así: Geffen, la compañía que en 1987 lanza al estrellato a Guns N’ Roses, ve en Rock City Angels una verdadera amenaza para su banda más representativa (y la que más dinero les estaba dando, obviamente). Las similitudes estilísticas entre ambos grupos realmente no eran muy obvias, pero parece ser que sí rivalizaban en cuanto a poder de convocatoria en los clubs de Sunset Strip. Es entonces cuando decide ficharlos a ellos también, a pesar de que Rock City Angels ya había grabado un disco de debut para New Renaissance Records. Aquí es cuando la historia se torna rocambolesca. Según la manager de este pequeño sello, las maniobras de Geffen para hacerse con la banda fueron de todo menos amistosas. Su versión incluye amenazas telefónicas e intentos de asesinato. Parece ser que lo único que pretendía Geffen era quitar de en medio a todos los posibles rivales, y que la carrera de la banda tenía los días contados en el mismo momento en que firmaron un contrato con la todopoderosa compañía. New Renaissance fue obligada a parar la edición del disco de debut (saldría editado en el año 2000, en una onda más similar a New York Dolls) y Geffen finalmente editó “Young Man’s Blues” en 1989.

¿Es creíble esta versión? Parece ser que no. Resulta bastante inverosímil creer que Geffen invirtiera 6,2 millones de dólares en una banda con el único propósito de hundirla. La verdad parece ser mucho más sencilla y mucho menos interesante también. El verdadero problema fue el de siempre: la droga. La carrera de la banda se truncó por los flirteos de sus miembros con las sustancias prohibidas. De todas maneras era improbable que se hubieran mantenido con la marejada “alternativa” que arrasó hacia 1992 todo lo que encontró a su paso. Pasó con la mayoría de aquellas bandas y no es una locura pensar que con Rock City Angels habría sucedido exactamente lo mismo.

¿Pero realmente Rock City Angels podrían haber disputado el trono del Hard Rock a Guns N’ Roses? Mi opinión es que no. Su sonido es bastante distinto, más cercano al Hard Rock setentero que el de los Guns N’ Roses de “Appetite for Destruction”. Tengo que decir que tras años de búsqueda y de escuchar maravillas sobre “Young Man’s Blues”, mi primera reacción fue de completa desilusión. Esperaba precisamente eso, un trabajo capaz de hablar de tú a tú a “Appetite…” y me encontré con algo de corte mucho más clásico. Con el tiempo no solo he aprendido a apreciarlo, sino que me parece un disco enorme (y no solo por su duración, en vinilo la edición fue doble). Hay muy buenos temas contenidos en esos surcos, podrían haberse convertido fácilmente en verdaderos hits: el inicio con los aires a ZZ Top de “Deep Inside My Heart”, o la maravillosa “Our Little Secret” son algunos de mis temas preferidos, pero el resto del album no desmerece. De hecho es un disco que escucho con bastante asiduidad, y puede que en mi ranking personal no esté al nivel de “Appetite…” pero no le anda lejos.

 

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