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Editorial

Saldando la deuda: la reunión de The Hellacopters

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Para celebrar el hecho de que hace 20 años que se editó nuestro disco de debut, "Supershitty to the Max!", vamos a actuar en directo, un único show, en el Sweden Rock Festival 2016. Esta va a ser la primera vez que la formación original de The Hellacopters ha tocado junta desde 1998. El aniversario va a girar exclusivamente alrededor de la época del primer disco, sin excepción, así que si la echas de menos o te la perdiste en aquellos primeros años, ¡allí nos vemos!

Nicke, Kenny, Robert, Dregen & Boba.

Pues sí, como dice el texto que preside la página web de la banda sueca desde que se anunció su reunión, hace ya veinte años desde la edición de uno de mis discos de cabecera (apuesto a que muchos de los que me conocen nunca lo hubieran imaginado). Creo que ya lo he comentado alguna vez, pero doy gracias a El Pirata (sí, ese Pirata) por pinchar las canciones de este debut en su programa de radio a mediados de los 90. Así descubrí yo a The Hellacopters, aunque poco tiempo después se editó "Payin' the Dues" y ese fue el primero de sus discos que poseí físicamente. Aunque tal vez pudo ser el primer "Respect the Rock", el split que lanzaron junto a otros grandes, los noruegos Gluecifer.

Ahí comenzó mi carrera por coleccionar cuantos más lanzamientos de la banda mejor, a pesar de que a partir de "Grande Rock", cada nuevo disco que editaban era un poquito peor que el anterior para mi gusto. Y he tenido esta conversación muchas veces con mucha gente diferente, pero debo reiterar una vez más que para mí The Hellacopters son los originales, con Dregen a las guitarras y ese sonido más áspero del que hacían gala en sus dos primeros discos. Desgraciadamente en aquellos años mi radio de acción era bastante más limitado de lo que es ahora y nunca vi a aquellos primeros Hellacopters en directo (salvo aquella vez que Dregen salió a tocar con la banda "(Gotta Get Some Action) Now!" en su concierto de la mítica sala Jam de Bergara durante la gira de... ¿"High Visibility"?).

Han pasado dos décadas, pero hay cosas que sí recuerdo con bastante nitidez de aquella época, en muchos aspectos la mejor de mi vida. The Hellacopters -entre otros- pusieron la banda sonora de aquellos años, y de tanto en cuando me da por recordar aquella música; curiosamente siempre me apetece escuchar "Supershitty to the Max!" precisamente, y no tanto "Payin' the Dues" o "Grande Rock" (no estaba Dregen, pero ese sonido tan a lo KISS hace de aquel disco un artefacto muy especial). Pero no es un acto nostálgico: el primer disco de The Hellacopters se mantiene hoy en día tan fresco como cuando fue lanzado, y apuesto a que muchos de los que nunca fueron demasiado fans de él lo apreciarían hoy en día más si le concediesen el beneficio de la duda. Aquello sí que era energía en estado puro, actitud punk y toneladas de decibelios y saturación sónica.

A mí el tema este de la reunión me satisface en parte. Me satisface porque creo que ya era hora de que la propia banda reconociese ese período de su carrera; y me satisface también porque seguro que a muchos fans estreñidos les parecerá que no tiene ningún sentido, que lo más fácil habría sido reunirse con el puto Strings, así que esto es como darles en todo el hocico. Pero llevo mal que para poder presenciarlo haya que volar hasta Suecia, porque en este momento de mi vida no puedo permitirme según qué licencias. Tal vez por eso precisamente y desde que hace meses me enteré de la noticia, estoy soñando con que se alineen no sé qué astros y que la organización del Azkena Rock Festival dé la campanada anunciando la presencia de The Hellacopters en su cartel. ¿Es una locura? Probablemente, aunque seamos sinceros, tal y como se está poniendo este año el tema de los festivales, el ARF necesita un golpe de efecto como este desesperadamente. Y tampoco creo que a los miembros de la banda les importase demasiado acercarse a nuestro país; al fin y al cabo en pocos lugares han sido más queridos que por aquí.

No sé hasta qué punto esto que digo es más la expresión de un deseo que una verdadera posibilidad, pero hace años pensaba que nunca vería en directo a Tesla y creo que ya van tres o cuatro veces. Cruzaremos los dedos.

 

Reunión de Guns N' Roses... a medias

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Hace unos meses, cuando empezaron a arreciar los rumores, decía yo en otro artículo que una reunión de Guns N' Roses era "altamente improbable". Los que no lo leyeran en su momento pensarán que soy un bocazas porque finalmente, lo que estaban esperando millones de fans alrededor del globo, se ha cumplido.

Y sin embargo yo tenía razón: sin Izzy Stradlin involucrado, eso no puede considerarse una reunión de la formación clásica. A no ser que por clásica entendamos la formación que giró durante la mayor parte de las giras de los "Illusions". Y ni tan siquiera eso está claro, porque todavía no conocemos el nombre de la persona que ocupará el asiento tras la batería.

Siendo justos, podemos conceder el beneficio de la duda hasta que se desvelen oficialmente los nombres de los músicos que acompañarán a Axl, Slash y Duff, pero algo me dice que si Izzy asoma la cabeza, será como invitado especial en alguna de las fechas que la banda seguramente ofrecerá tras los tres conciertos ya confirmados (el del festival de Coachella y los dos previos de "calentamiento" en Las Vegas).

Pero que nadie me malinterprete. El día que Guns N' Roses anuncien una nueva gira mundial yo seré uno de esos 50.000 gilipollas que estaré intentando hacerme con una entrada a las 10:00 de la mañana ante la pantalla de un ordenador. Y de hecho creo que este regreso, aunque sea descafeinado, es bueno para el rock, porque puede ayudar a que vuelva a ser popular.

Sí, sé que mucha gente prefiere vivir la experiencia del rock and roll desde una óptica más underground, pero si de cada cien nuevos fans jóvenes que pueda hacer una banda mastodóntica, tan solo uno se interesa por indagar y acaba descubriendo cosas más desconocidas, creo que ya valdrá la pena.

Eso sí, acudir a un estadio para aguantar al típico público tarugo y masificado tan habitual en este tipo de citas, puede resultar una experiencia de lo más desagradable. Uno se pregunta por qué verdaderos fans a veces se quedan en la calle por culpa de la lotería de las conexiones electrónicas, mientras que verdadera chusma sin gusto ni conocimientos mínimos no solo de música, sino de cultura en general, abarrota los recintos.

Pero vuelvo a divagar. La cuestión es que todavía quedan algunos cabos sueltos. Esperemos que los managers no nos la quieran colar y que al menos los músicos que sean convidados de piedra sean gente resolutiva, eficiente y con algo de carisma (empiezo a dudar de que alguien como Gilby Clarke pueda acabar ocupando el puesto de guitarra rítmica; algo me dice que buscarán otra alternativa). Tendremos que esperar hasta saberlo, pero al menos esta vez la espera no será de varios lustros.

 

La ley del mínimo esfuerzo

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Durante mi etapa estudiantil en enseñanza secundaria -puede que incluso también durante la universitaria-, tuve que escuchar muchas veces aquello de "...eres de la ley del mínimo esfuerzo" debido a las tremendas ganas que le ponía a todo aquello que oliera a trabajo académico. En mi descargo, aunque no sirva de excusa, debo decir que he conocido personas mucho más vagas que yo. Sin embargo llega un punto en la vida en que, o bien encuentras alguna actividad que te llena tanto que no te importa poner todos tus esfuerzos en ello, o bien la necesidad -necesidad de mantener un puesto, necesidad de sacar adelante un pico puntual de trabajo,...- te empuja a dejarte la piel y la salud en algo que tal vez no te llene tanto, pero que es la fuente de tu sustento.

En ámbitos más mundanos y gracias a la tecnología, parece que esta filosofía de hacer lo mínimo está cada vez más instalada en nuestro subconsciente. Como director de contenidos de esta web, tengo que lidiar bastante a menudo con temas promocionales en los que casi casi que tengo que buscarme yo la vida para dar a conocer el trabajo de otros. Y seamos sinceros, si eres Mick Jagger tal vez pueda hacer el esfuerzo, pero cuando acabas de lanzar un CD autoeditado creo que el que tiene que currárselo eres tú.

Y es que parece que muchos se creen que con etiquetarte en un cartel de un concierto en Facebook, mandarte un enlace a un video de Youtube o a Bandcamp ya está todo el trabajo hecho. Lo siento pero a día de hoy yo no quiero hacer ese trabajo. Necesito las cosas mascadas, entre otras razones porque no dispongo ni del tiempo ni de las ganas. Y acaba resultando bastante irritante recibir un puto mensaje por Facebook del tipo "Hola, somos Perico y Sus Palotes y hemos sacado un disco". Un poco de información no estaría mal chicos: qué hacéis, cuándo os formásteis, influencias...

Y ya no entro en la cuestión de los envíos de material promocional en formato físico, pero comentaré al respecto que resulta curioso que cuando algunos grupos extranjeros te mandan un enlace para escuchar su disco acaban también enviándolo en formato físico más tarde. Sí es cierto que cada vez más discográficas trabajan con descargas digitales y comprendo que grupos pequeños tal vez bastante tengan con hacer una pequeña tirada en CD de su disco y que prefieran vender el máximo de copias posible para recuperar la inversión, pero me sigue resultando curioso que en algunos aspectos como este seamos tan cutres.

El tema de las promotoras y las giras también da para mucho, pero por hoy me limitaré a contar lo que hace cierta empresa dedicada al público del Heavy Metal, que desde hace un tiempo se dedica a enviar los correos con la información únicamente en formato de imagen, con lo cual cada vez que toca anunciar uno de sus tours no queda otra que copiarse las fechas y el resto de la información a pedalillo. Muchas gracias, monstruos.

 

Soy gilipollas (y raro)

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"¿Y por qué no te lo bajas de internet?"

Cuántas veces habré escuchado esa pregunta o alguna en parecidos términos... Y normalmente da igual la respuesta, porque el interlocutor que te pregunta eso no te escucha. Simplemente se te queda mirando como diciendo "pobre gilipollas...".

Sí, yo soy uno de esos "raros" que todavía se gasta el dinero en libros o discos. Y no me veo acudiendo a un grupo de apoyo, presentándome en mi primera sesión con aquello de "Hola, me llamo Natxolas y soy comprador de discos de vinilo". Porque yo no hago nada malo. Eso creo, aunque tal vez algún mes me exceda con la cuantía de lo comprado (entonces y en cualquier caso, el grupo de apoyo tendría que ser de otro tipo).

Lo que me pregunto es cuándo hemos llegado a esta situación en la que hasta grandes aficionados a la música han pasado de invertir en discos a conformarse con la frialdad de un reproductor de mp3 y de una puta pantalla de ordenador. Simplemente porque es más barato (sí, he dicho "más barato", no "gratis"; en esta vida gratis ya no hay nada, majos).

Sin embargo, yo no quiero ser el Pepito Grillo de nadie ni afear la conducta de quienes no compran ya discos, pero debo reconocer que me dejan perplejo comentarios como uno escuchado hace poco: "ya me gasté bastante dinero en discos cuando era joven" (o algo muy similar). Esto me trae a la mente que cada vez el público se va haciendo más mayor, pero no iré por ahí porque sería desviarme del asunto. Y además soy consciente de que a quien no se le puede pedir que compre discos es precisamente a los jóvenes. Si no van ni a conciertos... ¿cómo coño vamos a pedirles que se gasten el dinero en formatos que para ellos son como de sus padres o abuelos?

Entiendo también que haya gente con poco poder adquisitivo que prefiera gastarse su dinero en otras cosas. Y no voy a ser tan cínico de negar que yo también en algún momento de mi vida he tenido que recurrir a ello. Pero me vais a permitir que con mi dinero yo haga lo que quiera, y si eso significa ser gilí... pues lo seremos.

Last Updated ( Wednesday, 18 November 2015 08:20 )
 

Comienza una nueva temporada rockera, ahora toca apoyar

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Con septiembre recién comenzado y ya escritas las listas de propósitos a incumplir durante los próximos meses, llega también el momento de revisar las agendas de conciertos para volver a entrar en harina cuanto antes. Y la verdad es que los próximos meses llegan muy cargados, algo que seguro esgrimirán muchos cuando haya que excusar asistencia a alguno de estos eventos que nos esperan.

Mal. Muy mal.

¿Por qué decimos esto? Por una razón muy sencilla: la escena se muere. Habrá quien no quiera verlo, pero así es. Por cada gira que funciona bien, hay al menos otras 4 o 5 que lo hacen a duras penas y un par que son un fiasco total.

Y sí, sabemos que es cierto que hay muchas giras y que es normal que, entre tanta oferta, alguna tenga que pinchar. Pero preguntémonos si esos días que no queremos levantar el culo del sofá no podemos hacer algo más por apoyar a las bandas y a la gente que se juega su dinero programando conciertos.

Y sin embargo hay quien se queja de que: A - Hay pocos conciertos; o B - Los que hay son una mierda. ¿Exageramos? Creemos que no. Un conocido redactor de esta web llegó a escuchar de alguien que estaba precisamente sobre un escenario quejarse de que en la ciudad de turno solo había conciertos "de mierda". Sin comentarios.

Somos conscientes de que no se puede ir a todos los conciertos, que se necesitaría un presupuesto muy desahogado para poder hacerlo y que no siempre tenemos al alcance una oferta de conciertos que nos satisfaga. Pero os vamos a pedir que hagáis con nosotros otro propósito postvacacional más: intentar ir al máximo de conciertos que nuestras circunstancias nos permitan. Con que solo algunos lo cumplamos, seguro que ya habremos conseguido mucho.

 
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