Conciertos

Crobot - Zaragoza (La Ley Seca 21-3-15)

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Precedidos por inmejorables críticas de sus descargas en otras paradas de este tour, los norteamericanos Crobot cerraban gira la noche del pasado sábado en Zaragoza. Y a pesar de ser la segunda noche consecutiva de lluvia en la ciudad, el público volvió a responder; parecía que había ganas de ver a los de Pennsylvania, convertidos en una de las nuevas sensaciones de la escena y cuyo futuro se presenta brillante y llamado a grandes empresas.

Abría la velada casi a traición -no estaba anunciado- un dúo local en el que figura el vocalista de Mama Kin, que únicamente con voces, guitarra acústica y armónica ofrecieron su primer concierto, compuesto por imaginativas versiones de artistas tan dispares como Ben Harper, Led Zeppelin o Black Crowes. Lamentablemente, el público no estaba muy por la labor y por momentos casi era más audible el chismorreo de la gente que la música que venía del escenario. Una pena, pero probablemente tampoco era la noche más adecuada para debutar.

Pasadas las 22:30 salían, ahora ya sí, Crobot al escenario de La Ley Seca. Y lo hacían como un elefante en una cacharrería, arrollando todo a su paso y provocando que toda la sala agitase las cabezas a la par. Ellos lo llaman "Dirty Groove Rock", música para mover la cabeza y el trasero a la vez, y el sábado pudimos comprobar que esta definición que nos hizo el vocalista Brandon Yeagley cuando le entrevistamos es de lo más acertada.

Y ya que mencionamos a Yeagley, es de destacar el excelente estado de forma del cantante. Pocas veces se puede ver en directo a un vocalista que en el último concierto de la gira esté en plenas facultades, y menos a alguien con el potente registro del que hace gala el de Pottsville. Pero el resto de la banda no se queda atrás, con un Chris Bishop manejando riffs a su antojo e incluso interpretando alguno de sus solos subido a la barandilla que hay frente al escenario de La Ley Seca. Un guitarrista muy imaginativo que además cuenta para cubrirle las espaldas con una sección rítmica de lo más contundente, la compuesta por los hermanos Jake y Paul Figueroa.

Así, con el público sin dejar de hacer headbanging en ningún momento, fueron cayendo los temas de su único disco largo hasta la fecha, "Something Supernatural", del que por cierto habían acabado la existencias: canciones como "Night of the Sacrifice", "Nowhere to Hide", "The Necromancer", "Chupacabra" o "Fly on the Wall", se mezclaban en el set list con algún tema nuevo como "Upon a Pale Horse" o "Full Moon Howl", esta segunda ya en los bises, manteniendo siempre el estratosférico nivel impuesto desde el comienzo del concierto.

Y ese es precisamente uno de los handicaps de esta banda, que salvo un tema como "Queen of the Light", el resto de su material se mantiene todo el rato en el límite, casi sin variación. Sin apenas medios tiempos o temas que se salgan un poco de esa tónica en la casi hora y media que la banda se mantiene sobre el escenario, pueden llegar a hacerse algo repetitivos en algunos momentos. Esto no quiere decir que fuese un mal concierto, ni mucho menos; sin embargo, es algo que deberían mejorar de cara al futuro si quieren convertirse en la gran banda que todos esperamos. Veremos por dónde nos salen con ese segundo LP que Yeagley comentó que estará listo en poco más de dos meses, pero de momento ya han prometido volver a visitarnos. A ver si es verdad.

Last Updated ( Sunday, 22 March 2015 11:16 )
 

The Kleejoss Band - Zaragoza (Sala López 20-2-15)

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El pasado viernes The Kleejoss Band presentaba delante de su público su segunda obra, "Villa Modesta", disco que debería confirmarlos como uno de los grupos a tener en cuenta dentro de la escena rockera nacional. Decenas de amigos y conocidos se dieron cita en la Sala López, a pesar de una persistente lluvia que, por suerte, esta vez no desanimó a un público que quiso así mostrar su apoyo a la banda.

Así, pasados diez minutos de las diez de la noche, el cuarteto saltaba al escenario, sin necesidad de teloneros que caldearan un ambiente que ya parecía estar caldeado de por sí; en estos primeros compases, la banda arrancaría con dos de los temas de su debut, "Desert Blues" y "Black Molasses", material más familiar para el público.

Tras este espectacular comienzo, The Kleejoss Band se lanzarían ya a intercalar en el set list temas de la obra que acaban de estrenar, la citada "Villa Modesta", un disco que ya habían ido adelantando en parte a través de las redes sociales y que no era del todo desconocido para parte del respetable. Aún así, y como por otra parte es lógico, eran los temas de "Wind City Haze" los que mayores pasiones levantaban. Servidor, que todavía no había escuchado el disco, quiso intuir en la nuevas canciones una cierta luminosidad y menor densidad que en sus predecesoras.

The Kleejoss Band no se olvidaron tampoco de rendir pleitesía a algunos de sus héroes musicales vía versiones, como el "I've Got a Feeling" de The Beatles (recientemente la banda protagonizó un homenaje al famoso concierto de la azotea del cuarteto de Liverpool), y ya en los primeros bises "Cinnamon Girl" de Neil Young y "You Wreck Me" de Tom Petty y "Can't You See" de The Marshall Tucker Band en los segundos.

Al filo de la medianoche, The Kleejoss Band darían por cerrado un bien aprovechado concierto en el que es cierto que lo tenían fácil, por aquello de presentarse ante su público, pero en el que no escatimaron en entrega, como tiene que ser. Los que ya los han visto recientemente en otros lugares seguro que saben de lo que hablo, y muchos otros lo sabrán en breve, puesto que les empiezan a llover las fechas por prácticamente las cuatro esquinas de la península (y Baleares). Y nosotros que nos alegramos.

Last Updated ( Monday, 23 March 2015 08:19 )
 

At the Gates + Wormed + Sound Of Silence - Bilbao (Santana 27, 7-3-15)

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Casi veinte años hemos tenido que esperar para que At The Gates regresasen a Vizcaya. Diecinueve años concretamente, en los que el mundo del Metal ha cambiado de arriba abajo, devorando a muchos de los grandes nombres que por aquellos tiempos partían la pana y honrando merecidamente a quienes tuvieron una aportación meritoria. Los de Goteborg son sin duda, de los que se engloban en este segundo grupo, el de los que marcaron a fuego su personalidad y han agrandado su leyenda con el paso de los años. Concis como el de la Santana, refrendan esta teoría.

Días antes del bolo, ya se palpaba la emoción que suelen llevar consigo las grandes citas, con la legión de aficionados al Death Melódico aguardando impacientes, la correspondiente venida de los padres fundacionales. Llegarían en sábado para remarcar aún más el carácter festivo del evento y coincidiría con una victoria balompédica del Athletic frente al Madrid, con lo que el ambiente de jolgorio, andaría potenciado para cuando les tocara subirse a las tablas.

Unas horas antes sin embargo, cuando aún andaba la gente aterrizando sobre la Santana, Sound Of Silence aparecerían sin demasiado alboroto. Aún quedaría mucha tropa por acercarse hasta la sala y aquello quedaría tristemente desangelado, con los astures aplicando cera sin importarles demasiado si lo hacían ante treinta que trescientos. Presentarían su último "Anochecer" con toda la vehemencia que fueron capaces, a pesar de que ya desde los primeros compases, sufrieron una desgraciada zancadilla técnica que les iba a cortar el ritmo.

Nefta entretendría a los presentes con chascarrillos más o menos ocurrentes, hasta que el lapso de tiempo se estiró en exceso y, literalmente, se quedó sin ocurrencias con las que pasar el mal trago. Por fortuna se recompondrían admirablemente, una vez solventaron el percance, desplegando a buen volumen su condenadamente técnico Metalcore. Les vislumbre bastante más rodados que la última vez que pude presenciarles, aunque su propuesta, continúe redirigiéndome hasta los Black Dahlia Murder, más de lo que quisiera. En cualquier caso, la madurez con la que intervinieron fue gratificante.

A pesar del buen tono con el que había comenzado la velada, tornaría mucho más espectacular una vez que Wormed se hiciesen con los mandos de la nave. La velocidad desde el escenario pasaría a ser estratosférica y los cambios de ritmo, imposibles de seguir para la mayoría de los mortales. El Brutal Death que desplegarían los madrileños, hubiese rivalizado en técnica con el que acostumbran gigantes del género como Cryptopsy o Dying Fetus, mostrándose los madrileños absolutamente capaces y resolutivos, excesivos se mirase por donde se mirase.

La incontestable apisonadora que soltarían sobre los asistentes, dejaría a más de uno descolocado, sin asidero desde el que soportar semejante andanada metálica y es que, no fueron pocos los que acabarían abrasados frente a tanta brutalidad. Muchos serían los fans de At The Gates, que no esperaban toparse con semejante morlaco embravecido, a quienes la particular voz "gorrina" a lo Disgorge, les sentaría como una patada en los mismísimos. Técnicamente perfectos, a pesar de no ser una banda que servidor hubiese escogido para telonear a los jefazos suecos.

Llegarían los mencionados, a las puertas de brindarnos un concierto inolvidable, diecinueve años después y con su intro de acento mexicano, bendiciendo la malsana liturgia. Descorcharían al igual que con su último trabajo, al ritmo poderoso que imponía "Death and the Labyrinth", otorgando importancia desde el principio, al redondo que habían venido a presentar. Sobre él se montaría gran parte de la contienda, sobre unos nuevos cortes que la banda jamás consideraría accesorios.

La fiesta absoluta sin embargo, arrancaría con el otro gran pilar que sostendría la actuación de los suecos. El Slaughter of the Soul, claro está, haría acto de presencia para provocar la locura en medio del recinto bilbaíno. Empezando por el apabullante tema título y continuando con el no menos destructivo "Cold", el combo despejaría cualquier duda sobre su estado de forma. El implacable sacrificio seguiría tan afilado, como lo recordábamos hace un par de décadas.

Alternarían otro de los grandes puntales de su último opus, el que daba nombre al redondo, para obligar una vez más a los presentes al cabezeo indiscriminado, hasta que Tomas Lindberg destaparía la dupla mortífera que conformaban "Terminal Spirit Disease" y "Raped By The Light of Christ", ambas recitadas por gran parte de los asistentes, entres sentidos pogos y recuerdos de otros tiempos.

El rubio cantante oficiaría glorioso, con su tradicional gorra de camionero enfundada, iría recorriendo el escenario una vez tras otra en lo que sus compañeros se quedaban con su particular parcela de terreno. La legendaria frialdad sueca, volvería a dar lugar a comentarios, más cuando uno contemplaba las supuestas caras largas de los hermanos Bjorler, al tiempo que clavaban todas y cada una de las notas que precisaban. Obviamente, no encontraríamos motivos de queja en este aspecto.

Sin tiempo a demasiados análisis, nos veríamos aplastados "Under the Serpent Sun", en lo que nos percataríamos del elevado número de veces que la voz de Lindberg se apoyaba con el reverb, sin modificar en absoluto el sonido original, pero  amplificando hábilmente el veloz fraseo que iba escupiendo. Sería lo menos perfecto de At The Gates, por tratarse del componente humano, pero también sería lo más disfrutable de ver.

Continuaríamos nuestro viaje por los orígenes del Death Melódico, con alguno de los cortes que antecedieron la creación del estilo, como "Windows" sin ir más lejos, en los que la audiencia reverenciaba a sus ídolos y con otros que ya podrían incluso ser considerados como fundacionales, caso de "Suicide Nation", en los que la perfecta mezcla de velocidad y harmonía, impulsaban a casi toda la zona delantera a bramar en salvaje sintonía.

El aliento tendríamos que irlo a buscar en "Heroes and Tombs", uno de los pocos momentos que la banda dejaría para coger aire antes de volver a disparar "Nausea", sin preocuparse por quien caía a su paso. Tendríamos que catar pogo a esas postreras alturas de la velada, imbuidos por la percusiva metralleta que conformaba Adrian Erlandsson desde su batería, atrapados en medio de un mosh en el que las caras conocidas nos saludaban, al tiempo que chocábamos.

Observaríamos una vez más la pétrea estampa del par de hermanos que llevan veinte años cimentando el Death Melodico como tal, primero con At The Gates, y durante muchos años más, con The Haunted. De mientras nos volveríamos a meter en harina con World Of Lies", solo un segundo después de que terminásemos besando el "Burning Darkness", para decir hasta luego a la banda.

Volverían con el par de temas más celebrados de su carrera, el descomunal "Blinded By Fear" y el sombríamente bello "Kingdom Gone", dos himnos absolutos del Death Metal sueco, que a día de hoy siguen resultando atronadores y perfectos, Ideales se nos antojarían para cerrar poco antes de que la banda decidiese interpretar "The Night Eternal", a modo de epílogo envenenado. Con él terminaríamos nuestro particular viaje por el laberinto musical de At The Gates.

Last Updated ( Friday, 20 March 2015 17:54 )
 
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