¿Qué fue del Grunge?

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Kurt Cobain con una resaca de kiloEn 1991 el rock más mainstream, el que copaba las listas de ventas y más horas de emisión en la MTV, tenía las horas contadas. Hacia finales de aquel año se publicaron 2 obras fundamentales de las bandas más importantes del rock de estadio de aquel momento: el “Black Album” de Metallica y los “Use Your Illusion” de GN’R. La legión de imitadores, sucedáneos y también en buena medida los antiguos compañeros de cartel en los clubs de L.A. de los segundos iban consiguiendo sucesivamente sus cinco minutos de fama desde hacía 3 o 4 años.Pero algo empezaba a cambiar. Ese mismo año se publicó “Blood Sugar Sex Magik”, el que es sin duda el mejor disco de Red Hot Chili Peppers, en el que había quizás menos funky y más rock. “Give It Away” se convirtió en todo un himno casi instantáneamente, y el resto de singles fue más o menos por la misma senda, con mención especial a “Under the Bridge”. No es que fueran unos completos desconocidos, “Blood Sugar…” era ya su quinto disco, y con “The Uplift Mofo Party Plan” o sobre todo con “Mother’s Milk” ya habían alcanzado un éxito moderado, pero aquel album representó su mayor éxito hasta entonces y un desembarco definitivo en las listas de éxitos. Desembarco que dura hasta el día de hoy, por desgracia para algunos como yo a los que nos duele comprobar lo perdidos que están actualmente.

Sin embargo, iban a ser dos bandas desconocidas hasta entonces las que pusieran patas arriba todo el panorama del rock, las que enviaran al ostracismo a la mayoría de los grupos con pelo cardado, vistosas ropas e incontables tatuajes. Nirvana editaban su segundo disco, “Nevermind”, y Pearl Jam su disco de debut, “Ten”. Nacía el Grunge.

Realmente poco tenían que ver en cuanto a sonido todas las bandas que se metieron en este mismo saco, pero eso a la industria, ávida de ganar más millones de dólares, le daba igual. Lo mismo daba que Alice in Chains tuvieran sus raíces en el hard rock en lugar de beber de los Pixies por ejemplo, o que Soundgarden se fijaran más en el legado de Black Sabbath (a su manera, claro), que en el de Bad Company, como se les acusaba insistentemente a los primeros Pearl Jam en cierta prensa. Bastaba con haber surgido en Seattle o en el estado de Washington, o incluso grabar para la independiente Sub Pop para que una banda fuera encasillada en la nueva etiqueta. Este último si ir más lejos fue el caso de Supersuckers, de Afghan Whigs o de los Dwarves, grupos estos dos últimos que llegaron a co-protagonizar una gira europea por aquellos años que se nos quiso vender como grunge. Por esta misma regla de 3, Jimi Hendrix o Queensrÿche podrían ser perfectamente representantes de la música grunge.

La única relación real entre muchas de estas bandas era la amistad tras años de tocar juntos en diferentes proyectos o en los mismos locales, pero poco más. Sin embargo a la industria le venía bien vampirizar un nuevo “movimiento” (aunque realmente no se tratara de bandas similares), crear una nueva revolución musical que muchos quisieron comparar con el nacimiento del punk, y que se encargó de fagocitar todo la orgía de clones, imagen y posturitas en la que se había convertido el rock que triunfaba en los años previos. Muchas de aquellas bandas hacia el año 93-94 intentaron sonar más oscuras para mantener el tipo, consiguiendo todo lo contrario, confundir a los escasos fans que les quedaban y siendo relegados al olvido, al menos durante unos años, porque parece que vivimos una especie de revival que nos está trayendo todo lo peor de aquella época.

La ceremonia de los MTV Awards de 1992 representó la puesta de largo de todo esto, con las rabiosas actuaciones de Nirvana (tras una famoso enfrentamiento con Axl Rose) o Pearl Jam, además de Red Hot Chili Peppers, Guns N’ Roses acompañados por el puto Elton John, o The Black Crowes. La industria comenzaba a reconocer el cambio de generación en el rock que ella misma estaba propiciando. Resulta curioso que los de Axl Rose o Metallica como hemos mencionado antes apenas sufrieran el acoso y derribo. Incluso, como todos sabréis, Axl se intentó llevar de gira a Nirvana, a lo que estos se negaron (de ahí el enfrentamiento que antes he comentado), y Metallica eran grandes fans de Alice in Chains (presenciaron entre el público su famoso unplugged).

Pero volviendo a las bandas de las que hablábamos, la suerte fue desigual para todas ellas. Mientras que Nirvana, Pearl Jam, y a cierta distancia Alice in Chains y Soundgarden lograban el reconocimiento masivo, otras con indudable calidad como Screaming Trees se quedaron a medias. No es cuestión de decir que unas se lo merecían más que otras, pero esa fue la realidad. Mudhoney por ejemplo siempre quedaron un poco al margen, ¿y quién recuerda hoy en día bandas como Tad o Truly?

Y si Nirvana y Pearl Jam representaron la punta de lanza de lo que llamaron grunge, los medios también se encargaron de fomentar cierta rivalidad entre ambas bandas. Parece ser que Kurt Cobain no era muy fan de Pearl Jam, pero el asunto se tornó ridículo cuando las ediciones de “In Utero” y “Vs” coincidieron prácticamente en el tiempo, con portadas de prensa musical en las que incluso se enfrentaba al junkie rubio con Eddie Vedder, como si aquello fuera una competición entre los dos grupos.

Otra de las consecuencias del advenimiento del grunge fue la aparición de una segunda hornada de bandas que se limitaron a reproducir ciertos sonidos y que llegaron a lograr cierta repercusión mediática. No todas eran simples copias, como por ejemplo Candlebox que realmente tenían algunos buenos temas, pero de la mayoría nadie se acuerda (por suerte) a día de hoy. Mención aparte merecen Stone Temple Pilots, los cuales se llevaron inmerecidamente más palos que nadie por cierta similitud con Pearl Jam. Yo realmente no creo que fuera algo consciente, aunque es evidente que en temas como “Plush” se podían confundir los registros vocales de Scott Weiland con los de Eddie Vedder. De hecho es lo que me ocurrió a mí la primera vez que escuché en la radio ese tema, que casi voy corriendo a la tienda de discos a preguntar si se había adelantado la edición de “Vs”.

El movimiento ya se había consolidado, pero faltaba algo. Así que ¿por qué no una película? “Singles”, escrita y dirigida por Cameron Crowe, no es un film que vaya a pasar a la historia por la calidad de su guión, sin duda, pero su banda sonora sirve para una rápida introducción en las bandas de Seattle. Sin embargo no se trata de una recreación de la escena de la ciudad, aunque esta salga como telón de fondo de la trama. Trata sobre las relaciones interpersonales entre hombres y mujeres y sobre la soltería, de donde viene su título. En ella participan entre otros casi todos los miembros de Pearl Jam (interpretan a la banda de Matt Dillon, Citizen Dick), Chris Cornell, Alice in Chains aparecen tocando “Would”… y la banda sonora como os podéis imaginar está llena de grandes temas como el “Nearly Lost You” de Screaming Trees, un par de temas inéditos de Pearl Jam, o Mudhoney con “Touch Me I’m Sick”.

Pero sin duda el momento más trágico llegó en 1994 con el suicidio de Kurt Cobain, que aportó el mártir que se necesitaba. Para mí “In Utero” empezaba ya a presentar muestras de repetición de esquemas, pero qué más da, no se puede discutir civilizadamente con un fan de Nirvana, así que no voy a entrar en eso. Yo no idolatraba a Cobain por aquel entonces (ni ahora, qué cojones), pero su muerte me impresionó bastante. Y está claro que no fui el único, si hasta el mismo Neil Young escribió “Sleeps with Angels” pensando en él y en su nota de suicidio, en la que Cobain utilizó unas frases de “My My Hey Hey”. Artista atormentado o no, lo cierto es que se convirtió en icono rápidamente, casi tan rápido como las discográficas empezaron a explotar la tragedia para embolsarse unos billetes más. Y poco a poco fueron desapareciendo casi todos los grupos que habían sido exponentes del grunge. Hoy en día solo nos quedan unos Pearl Jam que después de llevar años perdidísimos con soporíferos discos y giras aún más soporíferas parece que vuelven a recuperar algo de la garra de antaño. Toda una irónica lección de supervivencia, ya que siempre fueron los más vilipendiados. Ya sabemos también cómo acabó el bueno de Layne Staley, o el bochorno que nos ha producido ver a Chris Cornell perdiendo su tiempo con los restos de Rage Against the Machine (quienes por cierto han vuelto a reunirse y amenazan con quedarse). Pero yo sigo preguntándome qué cojones fue aquello que llamaron grunge.

Comentarios (2)Add Comment
la farsa del "grunge", Lowly rated comment [Show]
EHHH??
escrito por ISLASH, March 23, 2011
..."o el bochorno que nos ha producido ver a Chris Cornell perdiendo su tiempo con los restos de Rage Against the Machine" ... ahhhh!!!...perdón, ¿argumentos?.
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Last Updated ( Friday, 13 September 2013 11:22 )  

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