Magazine

El ex Judas Priest K.K. Downing lanza 'Metal', una línea de perfumes pensada para el público del rock

E-mail Print PDF

Si alguien se está preguntando en qué ocupa su tiempo el ex guitarrista de los legendarios Judas Priest, K.K. Downing, podemos daros al menos parte de la respuesta. Porque la leyenda británica del Heavy Metal ha lanzado, en colaboración con la emisora radiofónica británica Planet Rock, una serie de fragancias tanto para hombre como para mujer.

Llamadas simplemente -como no podía ser de otra manera, por otra parte- "Metal", la web de la citada radio ha puesto ya en preventa estas fragancias en edición limitada. Se trata como decimos de perfume para hombre (en formato de 100ml Eau de Toilette for men) y de mujer (50ml Eau de Parfum for women), y los compradores recibirán su frasco debidamente autografiado por el propio Downing.

Downing ha declarado que espera que "los fans del Rock alrededor del mundo disfruten de mis fragancias y es un privilegio para mí poder ofreceros estos nuevos y excitantes productos a través de la primera cadena radiofónica de Rock del Reino Unido, Planet Rock".

Las fragancias están disponibles en el siguiente enlace, así que ahora ya tenéis una nueva posibilidad para vuestros regalos navideños, que el fin de año está a la vuelta de la esquina.

Last Updated ( Saturday, 18 October 2014 08:44 )
 

1988, el año clave de los Big Four (segunda y última parte)

E-mail Print PDF

Decíamos en la primera parte de este artículo que entrado 1989, con la edición de "So Far, So Good... So What!", "South of Heaven", "...And Justice For All" y "State of Euphoria" a lo largo del año anterior, los Big Four habían estado peleando, aunque fuera de forma simbólica, por alzarse con la corona de mejor banda del Thrash Metal. Ya por entonces estaba claro quiénes eran las bandas punteras de un estilo que en aquel momento era la vanguardia del Metal (ya sin la palabra Heavy por delante), había inspirado a otras escenas todavía más extremas y se oponía frontalmente tanto en imagen como en mensaje a la otra escena hegemónica de la época: el Hard Rock, el Sleazy o el Hair Metal, según sus diferentes denominaciones. Sin embargo, y aunque a día de hoy encontramos a bandas jóvenes reivindicando tanto una como otra escena, lo cierto es que el Thrash Metal soportó algo mejor el acoso y derribo (MTV mediante) de la generación alternativa y el Grunge. Pero antes de todo eso, tenemos que hacer un rápido repaso a los año 1990 y 1991, fin de lo que podríamos llamar haciendo un símil historiográfico como el "período clásico" del Thrash Metal.

Epílogo: 1990-91, la "guerra fría" del Thrash Metal

A finales de la década de los 80, el Metal seguía tomando caminos cada vez más extremos, con nuevas tendencias que no habrían sido posibles sin la existencia de los "Big Four", al igual que el sonido de estos no habría surgido nunca de no haber tenido como influencias nombres como Venom, Motörhead o el punk y el hardcore.

Y mientras del Trash Metal se avanzaba hacia otros sonidos cada vez más duros y que ponían a prueba la resistencia física de los cuellos de los "headbangers", tras 1988 tuvieron que pasar un par de años para que los "Big Four" volvieran a dar señales discográficas de vida. En el bienio 1990-91 se editaron "Persistence of Time", "Rust in Peace", "Seasons in the Abyss" y el "Black Album", con las bandas completamente asentadas dentro del "stablishment" metálico y casi asistiendo al cambio de ciclo que casi los engulle un par de años más tarde.

El pinchazo de Anthrax: "Persistence of Time"

Anthrax serían los primeros en mover ficha en agosto 1990 con la edición de "Persistence of Time", probablemente su peor trabajo con la formación encabezada por Belladonna. Aunque evidentemente siempre hay algo aprovechable en todo álbum de la banda, personalmente encuentro bastante menos inspiradas las canciones de este disco. Ironías de la vida, sería el tema de Joe Jackson "Got the Time" y su trepidante línea de bajo los que tiraran hacia arriba de un disco en el que la repetición de esquemas comenzaba a ser notable. Parecía también claro que Anthrax no se alzarían con la corona del Thrash, del mismo modo que este sería el último largo que los de Brooklyn editarían con Belladonna (hasta su reciente reingreso en el grupo ya en este siglo). Más adelante con John Bush se abriría un nuevo comienzo para el grupo, pero eso es materia para otro artículo.

Megadeth se destapan con su piedra angular: "Rust in Peace"

Los que sí parecían reclamar con un fuerte golpe en la mesa sus derechos de sucesión eran Megadeth, que en septiembre de 1990 editaban "Rust in Peace". A día de hoy se trata para muchos -entre los que me incluyo- del mejor trabajo de Mustaine, un rabioso álbum cuyas composiciones siguen sonando hoy igual de contundentes que entonces. Casi imposible destacar un tema por encima del resto, desde el contundente inicio con "Holy Wars... The Punishment Due", hasta el final con "Rust in Peace... Polaris", un álbum que no tiene altibajos y el preferido de muchos fans, con la que sería la mejor formación que nunca tuvo la banda.

Slayer cierran su trilogía perfecta: "Seasons in the Abyss"

Ante semejante panorama y en cuestión de semanas Slayer lanzaban en octubre "Seasons in the Abyss". Este álbum marcaba también el final de una era para la banda, ya que sería también el último que lanzarían con Dave Lombardo encargándose de la batería hasta bien entrado el siglo XXI. Hecho este que parecían reforzar con la edición del directo "Decade of Agression" un año después. En cuanto al contenido, Slayer siguieron ahondando en el estilo más calmado -al menos por momentos- de "South of Heaven" y aportando nuevos clásicos para su repertorio como "War Ensemble", "Dead Skin Mask" o "Expendable Youth". Estaba claro que Slayer no daban paso en falso y que su candidatura era tan sólida o más como las del resto.

Metallica trascienden: el "Black Album"

Pero nos quedaría hablar del cuarto contendiente, Metallica, que dejaban pasar el año 90 en blanco mientras entraban al estudio durante varios meses para grabar el estratosféricamente exitoso "Black Album". Se podrá argumentar tanto a favor como en contra de este disco, pero lo que de ningún modo puede negarse es que estamos hablando ya de palabras mayores. Bob Rock pulió el sonido de la banda hasta acercarlo a las radiofórmulas y ya no hubo marcha atrás: Metallica se convirtieron en uno de los grupos más exitosos de la historia del Heavy Metal, para bien o para mal. Incluso la crítica estándar comenzó a hablar de ellos y no hay persona en el mundo que no conozca al menos su nombre. Siendo estrictos, el "Black Album" no podría considerarse Thrash Metal, por lo que decir que con este disco se alzaron con el título de banda más importante de entre los Big Four tal vez sería incorrecto. Pero Metallica trascendieron de un modo que ni Slayer, ni Megadeth ni sobre todo Anthrax (cuyos discos posteriores con John Bush, a pesar de su gran calidad, pasaron sin pena ni gloria) podrán lograr nunca. Metallica están en el Olimpo del Heavy y del Hard Rock junto a nombres como Black Sabbath, Led Zeppelin o Iron Maiden, e incluso sobrevivieron al cataclismo que para muchas de estas bandas significó la llegada del grunge en 1991, siendo hoy en día de los pocos grupos de cualquier estilo que pueden actuar en un estadio sin problemas.  

En la primera mitad de los 90 el Thrash ya sería algo del pasado. Bandas como Pantera o Machine Head eran clasificadas dentro del estilo, pero está claro que lo suyo era ya otra cosa; Pantera sobre todo tendrían mucho que ver en la llegada poco tiempo después del Nu Metal, otra etiqueta que dejó algunos (escasos) grandes nombres y discos y que, irónicamente, marcaría a algunos de los componentes de los Big Four tiempo después en un momento muy determinado de su carrera. Caso aparte sería como mencionábamos antes el de Anthrax, que con la entrada de John Bush como revulsivo lanzó entre aquella década maldita y ya entrados los dosmiles una cuarteta de discos que merecerían estudiarse en las Universidades del Metal. Pero esa ya es otra historia en la que algún día entraremos...

Last Updated ( Friday, 01 August 2014 07:12 )
 

Neil Young: objetivo salvar la selva

E-mail Print PDF

A pesar de haber rebasado la edad de jubilación hace ya tres años, Neil Young sigue incansable en sus miles de proyectos: además de su nuevo libro de memorias que se editará el próximo otoño, el canadiense ha anunciado hace unos días el lanzamiento de una campaña en Kickstarter (la misma plataforma que usó para el lanzamiento de su reproductor Pono) para salvar la selva amazónica. Se trata de financiar un proyecto en colaboración con la organización Rainforest Connection que permita detectar la amenazas contra el medio ambiente mediante la instalación de teléfonos móviles obsoletos en árboles, cuyo funcionamiento tras ser modificados dependerá de energía solar; la idea es que cuando se detecte un sonido sospechoso (como el de motosierras o disparos por ejemplo), los teléfonos alerten directamente a las autoridades.

Rainforest Connection tiene la intención, si consigue la financiación suficiente, de implantar el sistema también en la selva indonesia además de en Brasil.

Conocidas son las inquietudes de Young en relación al medio ambiente, ya plasmadas en LincVolt, su proyecto de coche eléctrico, aunque, todo sea dicho esta nueva empresa parece un poquito más extravagante a primera vista. Young cuenta a su favor que en la campaña de Pono rebasó con creces la cantidad mínima solicitada. De hecho, los inversores de aquella campaña han sido los primeros en recibir una petición por correo para participar en esta y la respuesta ha sido más que positiva, puesto que hace días que se rebasó la meta. Los interesados en participar podéis visitar el siguiente enlace.

Last Updated ( Friday, 01 August 2014 06:58 )
 
  • «
  •  Start 
  •  Prev 
  •  1 
  •  2 
  •  3 
  •  4 
  •  5 
  •  6 
  •  7 
  •  8 
  •  9 
  •  10 
  •  Next 
  •  End 
  • »
Page 1 of 268

Rockandrollarmy en Twitter

Facebook

Rockandrollarmy en Facebook