Def Leppard – ‘Def Leppard’ (Ear Music 2015)

Soy de los que opinan que a pesar de que en directo puedan seguir noqueando con un arsenal de hits prácticamente imbatible, los Def Leppard posteriores a la trágica muerte de Steve Clark fueron cuesta abajo y no consiguieron nunca remontar el vuelo lo suficiente -a pesar de que en «Adrenalize» todavía hubiese aportaciones en la composición por parte del guitarrista-. Convertidos desde entonces en un ente completamente alejado de sus raíces hard&heavy y renegando en entrevistas precisamente de estos inicios en los que, no lo olvidemos, fueron encuadrados en la NWOBHM, muchos de sus antiguos fans que en los 80 comulgaron incluso con un disco con tan clara vocación comercial como «Hysteria», acabaron por darles la espalda con cada nuevo lanzamiento de la banda.

Resulta curioso ver que precisamente ahora Def Leppard hayan decidido que su undécimo álbum de estudio lleve por título el nombre de la banda. ¿Se abre con él una nueva etapa para los de Sheffield? Por lo aquí escuchado me atrevería a decir justo lo contrario. Sí es cierto que en este homónimo nos encontramos con influencias que nunca habría esperado escuchar en un disco de Leppard, o en las que al menos no había reparado hasta el momento, como algunos solos que parecen sacados de algún disco de Queen y aires a lo Led Zeppelin o incluso… ¡Lynyrd Skynyrd! Pero el tono general del álbum no se aleja mucho de la dupla «Hysteria»/»Adrenalize» en cuanto a sonido y tipo de composiciones.

Cuenta el vocalista Joe Elliott que la idea original era juntarse en su garaje para grabar un EP de tres canciones, pero que enseguida las cosas fluyeron y se juntaron con una docena de temas que finalmente se convirtieron en los catorce que incluye el álbum. Todo ello fue el resultado de la libertad que sintió la banda a la hora de trabajar, sin nadie que les supervisase aparte del ingeniero Ronan McHugh, que aquí hace las veces de productor.

El resultado es como decimos un álbum con catorce canciones que, supongo que inintencionadamente, hacen un repaso a prácticamente todas la épocas que ha atravesado el grupo. «Let’s Go» parece sacada de la era «Hysteria», con guitarras que personalmente me recuerdan horrores a Brian May. «Dangerous» es el típico tema que Leppard podrían haber firmado a finales de los 80. «Man Enough» es un tema de base funky que se sale de lo que nos tienen acostumbrados y que no pasa de curiosidad. «We Belong» es un medio tiempo taciturno también marca de la casa, de esos en los que parecieron especializarse de los 90 en adelante. «Invincible» es un tema de aparencia rockera pero que no acaba de despegar. La sorpresa llega con «Sea of Love», especie de homenaje en el que los británicos pasan «Sweet Home Alabama» bajo su propio filtro. «Energized» es precisamente todo lo contrario a lo que indica su título, con unas horrendas bases pregrabadas que ensucian un tema que por otra parte no pasa de estándar. «All Time High» vuelve a recuperar el tono rockero edulcorado, otro tema claramente Leppard por los cuatro costados. La acústica «Battle of My Own» parece un doble guiño a los Zeppelin de «III» y a un tema como «Kashmir». «Broken ,N’ Brokenhearted» es otro rock y de lo más destacado del álbum. «Forever Young» es tal vez el tema que más recuerde a sus inicios por su riff y su tono general más «duro». «Last Dance» es otro tema acústico, este de corte más lacrimógeno que el anterior. «Wings of an Angel» es de lo más destacado del álbum, donde la banda vuelve a recuperar la garra rockera, aunque nuevamente dentro de las coordenadas de lo que significa el sonido Def Leppard. Finalmente «Blind Faith» cierra el álbum con cierto tono melacólico que también me recuerda vagamente a los Zeppelin de canciones como «In the Light».

«Def Leppard», por resumir, no nos presenta a una banda completamente renovada, a pesar de los citados tímidos intentos de homenaje. De hecho, a los fans de los británicos no les va a costar reconocer a la banda en un disco que crece con las escuchas y que tal vez no vaya a ser de los mejores de su discografía, pero que seguro sí se convertirá en su esfuerzo más inspirado desde hace bastantes años.

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