Sideburn – ‘Evil or Divine’ (Metalville 2015)

Sideburn – ‘Evil or Divine’ (Metalville 2015)
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El pasado mes de junio lanzaban su nuevo trabajo los suecos Sideburn. Esta es ya su quinta obra de estudio desde que se formaran en 1997 (ya nos ocupamos en esta web de su anterior «IV Monument») y lleva por título «Evil or Divine». El álbum fue producido por Jonas Edler y el guitarrista de la banda, Morgan Zocek, y masterizado por la mano de Mats «Limpan» Lindfors conocido por sus trabajos con grupos como Opeth o Katatonia en los Cutting Room studios de Estocolmo.

Tan solo siete canciones les bastan a Sideburn para poner las cosas en su sitio, aunque también hay que señalar que no estamos ante un disco breve, pues alcanzan los 44 minutos de duración. Y digo que les bastan porque veo en «Evil or Divine» un paso adelante respecto a su anterior trabajo. Mientras aquel, aunque meritorio, no era memorable, en este nuevo disco Sideburn parecen haber encontrado una senda musical más centrada.

No es que haya grandes diferencias estilísticas entre ambas obras, aunque ahora Sideburn parecen haber ralentizado un poco las revoluciones de las composiciones en general y se han desprendido en gran parte de los sonidos más cercanos a los años 90 y al stoner que sí se podían vislumbrar en «IV Monument», para llegar finalmente a un terreno entre el doom, los Black Sabbath de finales la década de los 80-primeros 90 y el heavy metal clásico con el que muchos crecimos. Otros detalles, como el propio título genérico del álbum o el tema final «Presence», nos traerán a la mente más nombres clásicos (Dio y Led Zeppelin respectivamente), señal inequívoca de que Sideburn han decidido fijarse en sus influencias más añejas.

Con todo esto lo que han conseguido es crear un álbum en el que las canciones, cuya duración media supera con creces la del típico single para la radio, poseen una gran profundidad y, aunque puedan verse como decimos algunas influencias, trascienden el mero ejercicio de estilo para convertirse en creaciones originales con entidad propia.

Obviamente, al encontrarnos con un disco más pausado y en el que abundan las composiciones «pesadas» (entendiendo el término como traducción literal de ‘heavy’), «Evil or Divine» no es un álbum que pueda entrar a la primera escucha: necesita su tiempo de maduración en nuestro cerebro, por lo que es recomendable concederle varias escuchas hasta decidir si nos gusta o no. Y sinceramente os digo que merece que se las concedamos, os doy mi palabra.

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