Blues Traveler – ‘Blow Up the Moon’ (Loud & Proud/Ear Music 2015)

Hace bastante que perdí todo el (escaso) interés que en algún momento tuve por Blues Traveler, así que probablemente no sea la persona más indicada para enjuiciar «Blow Up the Moon», su duodécimo trabajo de estudio. O tal vez sí, porque es la única manera de tomar cierta distancia respecto a este álbum. Y creédme, se necesita distancia… mucha distancia.

Probablemente todos aquellos que ayudaron a financiar el disco mediante una campaña de crowdfunding esperaban otra cosa; o tal vez no y esperaban precisamente lo que es este disco, puesto que los artistas que acompañan a los de John Popper nunca fueron un secreto. Porque en cada una de las catorce canciones del disco Blues Traveler están acompañados por uno o varios artistas invitados supuestamente influenciados por la música del grupo. Y esto incluye lumbreras como uno de los integrantes de la «boy band» NSYNC (que alguien me explique qué ha hecho esta gente además de aparecer en un capítulo de «The Simpsons»), los hermanos Hanson, Jewel y otros nombres desconocidos para mí como 3OH!3, Thompson Square, Plain White T’s, Secondhand Serenade, Dirty Heads & Rome Ramirez (Sublime), Bowling for Soup, New Hollow y Thomas Ian Nicholas. Desde luego que con solo echar un vistazo a la lista, la cosa no promete nada.

«¿Y el resultado?», os estaréis preguntando. Pues un despropósito de proporciones épicas, sin una dirección estilística clara y con unos Blues Traveler completamente fuera de lugar (¡juraría que en uno de los temas he escuchado un vocoder!) que se dejan llevar por una horrenda producción más digna de un disco de Beyoncé que de una banda de rock. Ni siquiera Jewel consigue salvar los muebles aquí (aunque, por otra parte, creo que hace años que no queda nada de la niña folkie que creció en Alaska). Tal vez y con otro enfoque en la producción, se podrían salvar un par de temas, y estoy pensando en «Jackie’s Babie» junto a New Hollow y (quién me lo iba a decir) «Top of the World» junto a Hanson.

Eso sí, como bizarrada «Blow Up the Moon» vale su peso en oro.

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