Devil’s Train – ‘II’ (Ear Music 2015)

Es bastante obvio que, en los últimos años, el hard rock que toma su principal inspiración en la década de los años 80 está viviendo una especie de época dorada. Y en estas coordenadas precisamente es donde se sitúan Devil’s Train, otro de esos grupos que han conseguido actualizar mediante la inclusión de elementos posteriores el sonido de todas aquellas bandas -ahora tal vez un tanto idealizadas-. Y la verdad es que para qué vamos a engañarnos, Devil’s Train lo hacen bien.

Tras la edición de su debut homónimo en el año 2012, lo que en un principio fue concebido como un proyecto paralelo, parece consolidarse con la edición de esta segunda obra. La excelente acogida de aquel disco y las buenas críticas recibidas sin duda deben de tener mucho que ver en que acabe de ver la luz este nuevo álbum de Devil’s Train.

El disco ha sido producido por el propio vocalista, RD Liapakis (Mystic Prophecy), que nuevamente está acompañado por Jorg Michael a la batería (Running Wild, Saxon, Stratovarius), Jari Kainulainen al bajo (Masterplan, Stratovarius, Evergrey) y la guitarra de Lakis Ragazas (Mystic Prophecy).

Este nuevo trabajo es tal vez un disco algo más trabajado que aquel debut, aunque sin dejar para nada de lado sus raíces, donde parecen convivir a partes casi iguales las influencias de grandes bandas de hard rock de finales de los 70 y los 80 junto con el sonido y las producciones del metal de los años 90 en adelante.

Y si no, que alguien me discuta si «Gimme Love» no es puro Van Halen, mientras que otros temas como «Can You Feel», sin dejar de lado el más puro hard rock, suena con una contundencia metálica más digna de los años 90, o «Rock Forever», con un riff inicial entre el stoner y el sludge. Un tema como «Let’s Shake It» por ejemplo, es la perfecta mezcla entre los riffs hardrockeros y el sonido del metal contemporáneo, tal vez la perfecta definición de lo que es el estilo de Devil’s Train. Pero ahora mismo mi tema favorito es «Thunderstorm», canción tan potente como su título.

Aunque obviamente hay algunos oscuros entre tanto claro: no me convence el tratamiento del clásico «Born to Be Wild», una canción que toda banda debería plantearse dos veces hacerla: es imposible superar la versión que hizo hace casi dos décadas Zodiac Mindwarp (ni siquiera The Cult lo consiguieron), y no digamos ya la original. Y otro tanto de lo mismo podemos decir del bonus track incluido, un totalmente prescindible «Immigrant Song» zeppeliniano. A pesar de estos dos resbalones, un disco realmente notable el que han conseguido Devil’s Train, que con este lanzamiento deberían consolidarse como una de las bandas con mayor futuro dentro de su estilo.

Comentarios

Comentarios